¿Visitando India? Los viajes, los libros -y también las películas- ilustran

Si bien viajar permite conocer sobre otros sitios, probar comidas distintas y comprar artesanías exóticas,  hay libros a través de los cuales podemos aprender también sobre las culturas, los valores, tradiciones  y mentalidad de los lugares que visitamos.

Y gracias a la magia de la literatura y del cine, podemos anticipar la visita y ver los escenarios y las fisonomías que se convertirán en una experiencia memorable cuando estemos ahí.

Por su cultura, sus religiones, sus contrastes y su rápido crecimiento económico, la India es hoy en día un destino muy atractivo para muchos viajeros. Varios libros y películas permiten conocerla antes de bajar del avión.

Libros:

Anita Nair. El vagón de las mujeres. Editorial Alfaguara.

Akhila, mujer de mediana edad y soltera, decide huir del entorno familiar del cual ha dependido siempre.

En un viaje al sur de la India, coincide en el vagón de tren con otras mujeres con las que va a compartir confidencias y a través de sus relatos conoceremos sus vidas azarosas, y a través de ellas podremos imaginar la situación de la mujer en la India. Comprar en Amazon.

Aravind Adiga. The White Tiger. Penguin Book Publishers. Se consigue para el Kindle de Amazon.

A través del protagonista Balram Halwai conocemos la vida diaria en la India contemporánea, en donde el contraste entre la modernidad y globalización de los sectores más altos de la sociedad chocan con la mentalidad y formas de vida tradicionales en condiciones paupérrimas de las clases trabajadoras.

Con humor negro, el autor también aborda cuestiones candentes como la corrupción endémica, las tensiones entre la lealtad familiar y la búsqueda de la vida independiente, las confrontaciones entre hindús y musulmanes, la confrontación entre India y China –las superpotencias de Oriente- y la experiencia de quien ha vivido en Estados Unidos y decide regresar a la India

Esta primera novela de Aravind Adiga y publicada en el 2008 ganó el premio Man Brooker para obras de ficción escritas en ingles otorgado anualmente a un ciudadano de la Mancomunidad de Naciones, Irlanda o Zimbawe. Comprar en Amazon.

Del mismo autor, su ultimo libro es Last Man in Tower publicado por Harper Collins en junio del 2011 y también lo hay para Kindle.

Esta novela cuenta la historia de los inquilinos de un decadente edificio construido en Mumbai en los años 1960, originalmente para inquilinos cristianos, a los que se agregaron hindús y varias décadas después algunas familias musulmanas. Presentado como una metáfora de la “nueva India” de Nehru en la que la convivencia interreligiosa pavimentaría el camino al progreso y la modernidad.

Cincuenta años después el “edificio” y sus moradores se enfrentan a los retos del cambio, de la movilidad social y las aspiraciones de la globalización.

Arundhati Roy. El dios de las pequeñas cosas. Editorial Anagrama.

Publicada en 1997, esta novela cuenta la historia de los gemelos, criados en Kerala por la familia materna y que en su infancia tienen que enfrentar diversas tragedias y pérdidas emocionales de las que fueron, involuntariamente, autores. A través de sus ojos y de la relación con los adultos y el entorno que les rodea se puede conocer la vida de la comunidad cristiana en Kerala, la condición de la mujer divorciada en una sociedad tradicional, la atracción de la cultura occidental que confronta valores y mentalidades que han prevalecido durante milenios, particularmente el tabú de la relación entre miembros de distintas castas.

A pesar de la crítica por su atrevida temática, la novela ganó, al igual que The White Tiger, el Premio Booker en 1997

Javier Moro. La pasión india. Editorial Seix Barral.

Publicado en 2005, esta obra tiene como hilo conductor la biografía de la española Anita Delgado quien en 1908 y a los 17 años contrae matrimonio con un maharajá y se establece en su  magnífico palacio en Kapurthala, en el norte de la India. Este libro describe la experiencia de vida de la joven mujer quien descubre que es la esposa más joven del harén, trofeo que dará prestigio social a su marido ante las autoridades británicas por su tez blanca y su belleza.

El cuento de hadas de la andaluza fue tanto una historia de amor y pasión como de traición que sirve de hilo conductor para conocer la vida en el virreinato de la India, la extravagancia de los rajás y las condiciones de vida de los que nacieron en el seno de las clases privilegiadas.

Del mismo autor y de la misma editorial, El sari rojo es la saga de la familia gobernante más poderosa de la India,  Gandhi-Nehru,  de la que varios miembros han sido primeros ministros del país. Más reportaje que obra literaria,  a través de esta obra se puede conocer la vida y la trágica muerte de Indira Gandhi y su hijo Rajiv siendo gobernantes del país y cómo Sonia, la viuda italiana asume el liderazgo del Partido del Congreso en el año 2004.

Kenizé Mourad. De parte de la princesa muerta. Fondo Editorial: El Aleph (Océano). Publicado en español en 2002.

Bisnieta de Murad V, el último sultán turco e hija de un raja indio, Kenizé Mourad en esta novela histórica cuenta la vida de su madre y de los ambientes e idiosincrasias en las que vivió: la corte otomana, el Líbano bajo el mandato francés, la India de los rajas y finalmente el París ocupado por los nazis.

La autora recrea los distintos entornos con minuciosidad lo que permite conocer las culturas y los valores  en los que se tuvo que desenvolver Selma – su madre, su protagonista-.

Películas:

MV5BMjI4MzMzMTUzMV5BMl5BanBnXkFtZTgwNzAzMDUxMDE@-1._V1_UX182_CR0,0,182,268_AL_Pasaje a la India (A Passage to India). Escrita y dirigida por David Lean -quien dirigiera Lawrence de Arabia- escribió el guión y dirigió esa película,  basada en la novela de E.M. Forster  con el mismo título que se publicó en 1924.  Obtuvo 26 nominaciones al Óscar en 1985, ganando Peggy Ashcroft como mejor actriz de reparto y  Maurice Jarre en a categoría de mejor composición musical.

Ubicada en los años 1920 en la India bajo el dominio británico, cuando el movimiento independista cobra mayor fuerza, la película aborda la desconfianza cultural y las falsas acusaciones que dañan la amistad entre un médico indio, una inglesa comprometida con un magistrado británico y un maestro.

Salaam Bombay: De 1988 y dirigida por Mira Nair,  cuenta la historia de Krishna, Manju, Chillum y ottos niños que given en las calles de Mumbai (Bombay), buscando cómo sobrevivir, ya sea como vendedores temporales de té  o pidiendo limosna procurance mantenerse lejos de la policía. Fue nominada al Óscar como mejor película extranjera en 1989 y ganó los premios de la Boston Society of Film Critics Award  como mejor película en lengua extranjera. Mira Nair fue reconocida en el Festival de Cannes con los premios del público y de Cámara de Oro al igual que en el Festival de Cine de Montreal.

La ciudad de la alegría -City of Joy-. Dirigida por Roland Joffé, fue filmada en 1992 y estelarizada por Patrick Swayze trata sobre la vida de la familia Pal en un pequeño poblado de Bihar que pierde todo debido a las deudas impagables. Buscando rehacer sus vidas en Calcuta, sus sueños de encontrar la felicidad en la ciudad no se llegan a cumplir.

La película fue nominada al premio «Democracia» por la Political Film Society de Estados Unidos.

Agua -Water- dirigida por Deepa Mehta. Una de las películas  de la trilogía que incluye Fuego y Tierra, la trama de Water se ubica en el año 1938 en la India colonial en la que Mahatma Gandhi encabeza el movimiento de emancipación nacional contra el imperio británico.

La película examina las visas de un grupo de viudas, incluyendo a Chuyia que ha perdió a su esposo a sus escasos 8 años. Forzadas a vivir en pobreza y cumpliendo con penitencia en la sagrada ciudad de Varanasi -Benares- , la presencia de la niña impactará a  a las demás mujeres .

Fue nominada al Óscar como mejor película extranjera en 2007, ganando diversos premios en festivales internacionales.

Monsoon Wedding. También de Mira Nair y filmada en 2001, esta película de «Bollywood» es una visión cómica de las angustias de una familia que se prepare para la boda arreglada de una hija que guarda un secreto mientras familiares y amigos de diversos países del mundo llegan para el magno evento. 


Quisiera ser millonario -Slumdog Millionaire-. Dirigida por Danny Boyle y Loveleen Tanda, fue filmada en 2008 y cuenta la historia del adolescente Jamal Malik quien creció en los barrios marginales de Mumbai y que está a punto de ganar el concurso ¿Kaun Banega Crorepati?, la version india de «Quién quien quiere ser millonario» despertando sospechas de hacer trampa.

A través del interrogario policíaco que busca dilucidar cómo un muchacho como él pudo contester correctamente todas las preguntas, se van descubriendo las condiciones de vida y maltrato a las que se tuvo que enfrentar. 

La película obtuvo 8 Óscares en 2009 incluyendo el de mejor película del año así como los premios de los más importantes festivales cinematográficos en que compitió.

 La casa del virrey- Viceroy’s House.

Filmada para ser estrenada en la India en agosto de 2017 a días de conmemorar el 70 aniversario de la independencia de ese país, fue seleccionada para ser exhibida fuera de competencia en el 67avo.  Festival Internacional de Cine en Berlín.

La trama aborda el proceso de descolonización y la partición de India y Paquistán a través de los ojos del último virrey británico, Lord Mountbatten, quien llega a Delhi con la responsabilidad de lograr un proceso de separación entre indios de religión hindú y musulmana en las mejores circunstancias para evitar la violencia y la separación de las familias. A pesar de sus mejores intenciones por conciliar entre Gandhi, Nehru y Jinnah  descubre la agenda oculta del gobierno británico trazada dos años antes para asegurarse el acceso a recursos y al océano Índico en el contexto de la Guerra Fría.

Fuente de los pósters cinematográficos. Internet Movie Data Base (IMDB). 

Antonio y Cleopatra

Colleen McCullough. México: Planeta Internacional. 2009.

La atracción que la historia romana, en particular el turbulento siglo I aC. en el que el imperio reemplazó la vida republicana no se limita a la famosa película que la bellísima Elizabeth Taylor protagonizó con Richard Burton en 1963 y que causó revuelo no sólo por el lujo y el costo de la filmación, sino también por la pasión

que los artistas llevaron de la pantalla a sus vidas personales y que no fueron nada privadas, sino muy públicas, como queremos imaginar que  fue la pasión entre la misma Cleopatra y Julio César y, después, Marco Antonio.

Esta popularidad también aumentó con la muy bien ambientada serie televisiva sobre Roma, creada por Bruno Heller, John Millus y William. J. MacDonald  que en dos temporadas -2005 y 2007- abordó la guerra civil entre Pompeyo y Julio César, la guerra civil y el triunfo de Octavio en Egipto a través de los ojos de dos legionarios, Lucio Voreno y Tito Pulo.

De hecho, en revistas de divulgación popular abundan los artículos sobre Cleopatra, sobre la búsqueda que hoy en día se lleva a cabo de su tumba, sobre si su belleza fue legendaria o más bien sus cualidades intelectuales y su agradable conversación causaban mayor impresión que su físico poco agraciado. El número de julio 2011 del National Geographic le dedica uno de sus artículos.

La autora Colleen McCullough ya había cobrado popularidad hace más de treinta años con su novela El Pájaro Espino. Antonio y Cleopatra constituye el último volumen de la enciclopédica serie de novelas históricas “Masters of Rome” (“Amos de Roma”) que se empezaron a publicar hace 21 años .

La investigación que realizó la autora sobre la política, los personajes, la vida cotidiana, los alimentos, las tácticas bélicas y las relaciones familiares debe haber sido un trabajo titánico pues se pueden corroborar los acontecimientos históricos y las biografías de los personajes principales en fuentes primarias y secundarias, con las libertades que la novela tiene en la reconstrucción de diálogos, escenas de la vida privada y los pensamientos de los protagonistas. No se debe olvidar que no es un libro de historia sino una obra semi-ficcional en la que se incluyen expresiones en latín para una mejor ambientación del período de que trata –y también para que McCullough demostrar su erudición. Afortunadamente la traducción se puede encontrar en un glosario al final del libro-. Este texto va más allá del romance entre la reina egipcia y Marco Antonio, triunviro de Roma en los últimos años de la vida republicana y de la guerra civil que hundieron en la turbulencia a los romanos y sus instituciones en el siglo I aC.

Tras el asesinato de Julio César en 44 aC, la lucha por el poder del extensor imperio romano va a confrontar a los primos Marco Antonio y Octavio que junto con Lépido se dividen el territorio, sin dejar de ambicionar las regiones que tocaron a cada triunviro, especialmente el rico Egipto cuya producción de trigo podría alimentar a todas las legiones y a la población italiana.

La novela histórica Antonio y Cleopatra constituye el último volumen de la enciclopédica serie “Masters of Rome” (“Amos de Roma”) escrita por Colleen McCullough. La obra va más allá del romance entre la reina egipcia y Marco Antonio, triunviro de Roma en los últimos años de la vida republicana y de la guerra civil que hundieron en la turbulencia a los romanos y sus instituciones en el siglo I aC.

La investigación que realizó la autora sobre la política, los personajes, la vida cotidiana, los alimentos, las tácticas bélicas y las relaciones familiares debe haber sido un trabajo titánico pues se pueden corroborar los acontecimientos históricos y las biografías de los personajes principales en fuentes primarias y secundarias, con las libertades que la novela tiene en la reconstrucción de diálogos, escenas de la vida privada y los pensamientos de los protagonistas. No se debe olvidar que no es un libro de historia sino una obra semi-ficcional en la que se incluyen expresiones en latín para una mejor ambientación del período de que trata –y también para que McCullough demostrar su erudición. Afortunadamente la traducción se puede encontrar en un glosario al final del libro-.

En este contexto, la historia de amor de Cleopatra tanto con Julio César como con Marco Antonio no se limita a una emoción,  o una pasión, sino que tiene una fuerte motivación política. Primero salvaguardar una cierta autonomía  de su reino ante la voracidad romana y evitar que Egipto se convierta en provincia del imperio y, tras la muerte de César, la preocupación de Cleopatra por su primogénito Cesarión, hijo natural suyo y del dictador romano, a quien ve no solo como faraón de la dinastía ptolemáica, sino también como gobernante en Roma al considerar que como hijo de Julio César tenía mayor legitimación que Octavio, apenas reconocido como hijo adoptivo y heredero del romano en su testamento.

A través de los avatares de la novela, nos encontramos con un Marco Antonio decepcionado de César, por no haberlo nombrado sucesor, quien desprecia a Octavio pero en vez de demostrar su genio militar va de francachela en francachela para caer enamorado primero de la fortuna de Egipto y después de la reina-faraón Cleopatra VII  con quien engendrará tres hijos.

Por otra parte, queda clara la relación en Roma de Octavio y el Senado, la sutil manera como se va haciendo del poder y de la popularidad, la influencia política de su esposa Livia y el papel de Marco Agripa como su general más hábil, el mismo Agripa del que queda la dedicatoria en el fronspicio del Panteón.

 Colleen McCullogh, como lo demostró hace más de treinta años, es una narradora excepcional, la trama está llena de intrigas, descripciones precisas, con personajes bien definidos en su ambición y poder.

Descubriendo a Irène Némirovsky

Casi de manera similar al redescubrimiento de la obra de Sandor Marai en los años 1990, el mundo literario está reencontrando la obra publicada y los manuscritos guardados por casi 60 años de Irène Némirovsky. La primera novela que muchos leyeron y por la cual se interesaron en su vida y obra fue la última que esta autora escribió.

Nacida en Kiev en 1903 Irène Némirovsky murió en el campo de concentración nazi de Auschwitz a los 39 años de edad, tras completar dos de las cinco partes que constituirían una obra monumental, Suite francesa.

En 1917, tras la revolución bolchevique la familia Nemirovsky emigró primero a Finlandia y luego a Francia, estableciéndose en París en 1919, en donde Irène estudió en la Sorbona. A los 18 años inició su carrera literaria.

La difícil relación que mantuvo con su madre se vio reflejada en algunas de sus novelas como El Baile y El Maestro de Almas. Inclusive algunos literatos han considerado que este conflicto dio pie a la publicación en 1929 de David Golder, la historia de un banquero judío incapaz de agradar a su hija, novela por la cual la autora fue acusada de sustentar un discurso antisemita al describir a sus personajes con los clásicos estereotipos de la judeofobia.

Para otros críticos, el que tomara el estereotipo popular de la derecha francesa en los años 1930 tuvo más bien el propósito de sobresalir en la escena literaria parisina o bien el objetivo de esconder su verdadero origen: judía e inmigrante en una Francia xenófoba, país que, a pesar de su prestigio como mujer de letras,  le denegó la nacionalidad gala inclusive después de haberse convertido al catolicismo.

Al iniciar la invasion nazi en 1940, Irène y su esposo Michel Epstein tuvieron que abandonar sus respectivos trabajos y los libros de la autora dejaron de publicarse. Conforme el ejército alemán avanzaba hacia París, se refugiaron, junto con sus dos pequeñas hijas, en Issy- l’Evêque donde fueron obligados a portar la estrella de David amarilla cosida sobre sus ropas.

El 13 de julio de 1942 Irène fue arrestada por la policía francesa. En ese momento, como lo anotan sus biógrafos Olivier Philipponnat y Patrick Lienhardt “dejó de ser una novelista, una madre, una mujer, una rusa, una francesa. Fue simplemente una judía”. Enviada al campo de concentración de Pithiviers, el 17 de julio, junto con otros 928 judíos, fue transportada de Francia a Auschwitz en donde murió un mes después.

El 6 de noviembre de 1942 su esposo fue enviado también a Auschwitz en donde fue asesinado en la cámara de gas. Sus hijas, lograron sobrevivir la guerra y conservaron durante varias décadas una maleta con papeles de su madre, sin atreverse a leerlos pensando que eran su diario personal y que les serían muy doloroso  afrontarlo.

Finalmente, a finales de los años 1990 y habiendo decidido donar los escritos de su madre, Denise Epstein  revisó  los contenidos de los cuadernos descubriendo los manuscritos de varias novelas, en particular los dos textos que constituirían su obra magistral Suite Française.

Éstos tratan sobre los dos primeros años de la ocupación nazi en Francia y por las anotaciones que dejó la autora, dos textos más tratarían sobre los años de la guerra y el ultimo sobre el final de ésta. Publicada en el 2004, Suite Française se ha traducido a 38 idiomas y en 2008 ya se habían vendido dos millones y medio de ejemplares. La novela ganó el premio Renaudot, otorgado por primera vez de manera póstuma.

En agosto de 2010 Mario Vargas Llosa, en su columna Piedra de toque publicada en El País escribe sobre Némirovsky: “debió ser una mujer fuera de lo común. Resulta difícil concebir que alguien que vivía a salto de mata, consciente de que en cualquier momento podia ser encarcelada, su familia deshecha y sus hijas abandonadas en el desamparo total, fuera capaz de emprender un proyecto tan ambicioso como el de Suite francesa y lo llevara a cabo con tanta felicidad, trabajando en condiciones tan precarias… El manuscrito no delata correcciones, algo notable, pues la estructura de la novella es redonda, sin fallas, así como su coherencia… hasta trazar el fresco de toda una sociedad sometida, por la invasion y la ocupación, a una especie de descarga eléctrica que la desnuda de todos sus secretos… La novela muestra cómo la vida es siempre más rica y sutil que las convicciones políticas y las ideologías y cómo puede a veces sobreponerse a los odios, las enemistades y las pasiones e imponer la sensatez y la racionalidad”.

Vargas Llosa termina su texto escribiendo “…Yo quisiera decir que, entre todo ese material casi infinito [refiriéndose a la amplísima bibliografía que se ha escrito sobre la Segunda Guerra Mundial y la irracionalidad homicida de Hitler], nadie consiguió mostrar de manera más persuasive, lúcida y sentida, en el ámbito de la literature, los alcances de aquel apocalipsis para los seres communes y Corrientes, como esta exiliada de Kiev, condenada a ser una de sus víctimas, que ante la adversidad optó por coger un lapiz y un cuaderno y echarse a fantasear otra vida para vengarse de la vida tan injusta que vivió.

Irène  Némirovsky escribió al menos 50 cuentos cortos y 15 novelas. Entre sus temáticas destacan, además de la relación padres-hijos, y la problemática de los inmigrantes – su ambición por ser aceptados y obtener un lugar social al tiempo que se les rechaza  y margina- así como la memoria de la pasión y el amor de juventud.

Varias de las obras han sido llevadas al cine y al teatro y en 2010 la ópera El Baile, con música de Oscar Strasnoy se estrenó en Hamburgo.

El ardor de la sangre.

Dos años más tarde de la publicación de Suite Française los editores se encontraron archivadas en el Institut Mémoires de l’Édition Contemporaine dos páginas de otra novela de la que no se tenían mayores pistas. Sin embargo, entre los manuscritos legados a Denise y Elisabeth Epstein, se encontraba el resto de esta novela corta que cuenta la historia, aparentemente simple y sin trascendencia, de los miembros de una familia en la bucólica localidad rural de Issy- l’Evêque en la Borgoña.

El ardor de la Sangre se lee como el diario del viejo Silvio, quien reflexiona sobre su vida y sobre sus parientes en un período de tres años de los que reseña bodas, nacimientos y muertes. Y de la aparente tranquila y aburrida vida de la campiña francesa, paulatinamente van brotando secretos celosamente guardados por más de veinte años que trastocan el orden establecido.

Magistralmente, la autora perfiló cuidadosamente la psicología de cada uno de sus personajes describiendo con todas sus implicaciones la presión que una comunidad puede ejercer sobre aquellos que se desvían de las normas utilizando el rumor como instrumento de represión social.

La editorial barcelonesa Salamandra ha publicado en castellano las obras de Marai y de Némirovsky.

Fuente: Mario Vargas Llosa. Bajo el oprobio. El País, Madrid,  22 de agosto de 2011. Opinión. Pág. 21.

Los puentes de Königsberg

David Toscana. México: Anagrama. 2009.

Resolver el dilema de Euler sobre los puentes de Königsberg y descubrir que el nombre de esta ciudad de Prusia Oriental significa Monte del Rey –Königsberg, el Monterrey germano- y a cuyos habitantes se les dio también el gentilicio de regiomontanos despertó la curiosidad de David Toscana quien para estructurar su nueva novela, y con los recursos que le brindó el estudio de la historia de esa ciudad así como su imaginación, urdió  distintas estrategias para correlacionar las dos urbes.

  1. La historia de Königsberg y sus calles sobrepuesta al Monterrey de los años 1960, confundiendo inicialmente al lector al darle la nomenclatura germana a calles del centro regiomontano.
  2. Los personajes regios asumiendo las identidades de los combatientes de la Batalla de Königsberg entre 1944 y 1945.
  3. La victimización de las mujeres en ambas ciudades.
  4. Andrea, la maestra de matemáticas del narrador, es el puente que enlaza con su pasión germanófila a las dos ciudades

A través de un relato con tintes surrealistas, la identidad de sus personajes se bifurca. Floro, Blasio y el Polaco, individuos marginales y decrépitos que transitan entre el alcohol, la desesperanza y la elucubración con tintes pedófilos  sobre el destino de seis niñas desaparecidas y cuyas señas aparecen en la sección de pesquisas del periódico, asumen bajo la dirección de Andrea la caracterización de los combatientes alemanes y soviéticos  de la Batalla por Königsberg.

Al asumir esas identidades y apropiarse de una historia alterna que cuenta con pasajes de valentía, traición y muerte, los patéticos personajes regios se reivindican, sus vidas grises se trastocan por gestas heroicas y de esta forma alcanzan la trascendencia.

Las historias  sobre las dos ciudades se yuxtaponen una sobre la otra, siendo el hilo conductor –otro puente- la suerte de sus mujeres tanto en Monterrey a través de la tragedia de las seis niñas desaparecidas y en Prusia Oriental la constante de sus mujeres violadas en cada episodio bélico, desde los ataques de la Horda de Oro hasta las vejaciones cometidas por los soldados soviéticos en 1945.

Estas historias sobrepuestas son una puesta en escena. Los personajes regiomontanos asumen los roles de los prusianos, lo que permite al lector un entendimiento de las dos tramas más coherente, la aparente historia real situada en el Monterrey de los años 1960 con la imaginada de la capital de Prusia Oriental en los 1940.  El hecho que uno de los personajes centrales, Floro, sea un actor venido a menos pero con sueños de papeles protagónicos enfatiza la teatralidad de la obra.

Al igual que en otras de sus obras, para David Toscana la ciudad de Monterrey y su rememoración de los escenarios de su infancia es un escenario óptimo para una buena historia.

El contexto y los personajes históricos

Königsberg

David Toscana comenta su novela.

Fuente: bobcontreras. Los Puentes de Konigsberg. En You Tube:

<www.youtube.com/watch?v=2yYb51tML9I&NR=1>

 

Los idus de marzo

Thornton Wilder. Buenos Aires: Alianza Emecé.

Novela publicada en 1948, Los Idus de Marzo es una ficticia correspondencia entre personajes romanos, algunos reales y otros no, durante el último año de vida del dictador vitalicio Julio César.

Idus de marzo se denominaba al quinceavo día de ese mes que estaba dedicado al dios Marte y en esa fecha del año 44 aC. fue asesinado Julio César, por medio de una conspiración en la que participaron un buen número de senadores quienes pretendieron salvaguardar con el magnicidio la integridad de la vida repúblicana.

Además de su temática histórica, la obra aborda la manera como las matronas, mujeres patricias con gran influencia, anhelaban poder y prestigio, conspiraban y participaban de la vida pública hace dos mil años, incluyendo a la última reina egipcia, Cleopatra, en una larga estancia en la capital del imperio en donde sus atribuciones como la diosa Isis y su corte exótica causaron conmoción y curiosidad, particularmente por su relación amorosa con César.

Como muchos autores, Wilder partió de acontecimientos que le fueron contemporáneos para escribir una novela histórica.  En este caso, los pasquines que circularon en Italia en contra de la dictadura fascista le inspiraron para explicar de qué manera se fue urdiendo la conspiración en la que Marco Junio Bruto, hijo adoptivo de César, fue figura central, justificando el magnicidio por razones de estado y no por ambiciones personales.

Muy bien aclara el autor que todos los documentos son fruto de su imaginación excepto los poemas de Cátulo y el texto final de Suetonio y, además de recurrir a personajes ficticios, se toma la libertad de trastocar la fecha de ciertos acontecimientos para darle mayor fuerza a la trama. Con una muy obvia simpatía por el personaje central, el autor  le atribuye en sus diversas cartas reflexiones sobre la política, la filosofía, la ética, el amor, la poesía, la defensa de las instituciones y la religión.

Sobre los gobernantes, el autor en boca de César reflexiona

«No se gana la adhesión de un pueblo por el mero hecho de gobernarlo según sus intereses. Nosotros, los gobernantes, hemos de consagrar buena parte de nuestro tiempo a captar su imaginación. En el espíritu del pueblo, el Destino es una fuerza siempre vigilante y siempre malévola que opera por arte de magia y para contrarrestar su acción, los gobernantes no solamente hemos de ser sabios sino también sobrenaturales, porque a los ojos del vulgo la sabiduría humana es impotente contra la magia. Debemos ser a la vez el padre que conocieron en su infancia y que los protegía contra los hombres malos y el sacerdote que los protegía contra los malos espíritus».

Y sobre el anhelo de libertad dice

«… el impulso eje del espíritu es la aspiración a la libertad sin límites, y este impulso va acompañado invariablemente por su opuesto, que es el horror a las consecuencias de la libertad».

Sin embargo, y a pesar de la aclaración preliminar, conforme se avanza en la lectura pronto se olvida uno que esos supuestos documentos históricos son inventados y la caracterización de los personajes involucrados, con sus diversos matices, es tan precisa que nos ilustra de una manera muy amena y clara sobre los últimos días de la República romana. En la novela desfilan no solo Cayo Julio César, sino también su triste esposa Pompeya, la diosa-reina-amante Cleopatra, los intrigantes hermanos Clodia Pulcher y  Clodio, Cicerón el crítico republicano, el locamente enamorado poeta Cátulo, así como la despechada Servilia y su hijo Marco Junio Bruto, dispuesto al atentado inclusive contra un protector por una causa que considera justa.

 

La insurgenta

Carlos Pascual. México: Grijalbo. 2010

La conmemoración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución han sido la oportunidad para la publicación de novelas históricas sobre diversos personajes y pasajes de la historia nacional. Con la intención de “humanizar” a los héroes forjadores de la patria, muchas han intentado recrear pasajes poco conocidos de sus biografías y, algunas de ellas, inclusive develar facetas truculentas que la construcción de un héroe a través de la historia oficial ha mantenido ocultas para que el ejemplo impoluto de las grandes acciones sean una lección ciudadana para las siguientes generaciones.

Desde los mismos albores del México independiente el mismo Carlos María de Bustamante, periodista novohispano cofundador del Diario de México en 1805 y editor del periódico El Correo Americano del Sur de Morelos se propuso, una vez culminada la independencia, escribir una historia – Cuadro histórico de la revolución de la América Mexicana, comenzada el 15 de septiembre de 1810 por el ciudadano Miguel Hidalgo y Costilla, Cura del pueblo de los Dolores, en el obispado de Michoacán. – para que la memoria y virtudes de los héroes no quedara en el olvido, pues “notaba con sentimiento que las personas que fueron testigos presenciales y que habían sobrevivido a tan grandes acontecimientos, iban desapareciendo rápidamente y que a vueltas de pocos años se encontrarían muy pocas capaces de instruirnos con verdad de lo mismo que vieron, o que trastornándoles el decurso del tiempo la memoria circunstanciada de los sucesos los referirían diminutos o inexactos en la mayor parte” A su pluma se debe  la glorificación de los caudillos insurgentes desde 1823.

En el caso de La insurgenta, el autor Carlos Pascual recrea, a través de los testimonios de sus contemporáneos, la vida y las acciones de Leona Vicario, quien junto con la Corregidora Josefa Ortiz de Domínguez son las únicas mujeres que se incluyen en el panteón de los héroes, si bien la participación femenina en la guerra de independencia fue mucho más amplia –el autor dedica la obra a las más de 38 mujeres insurgentes apresadas, condenadas y muchas ajusticiadas, incluyendo a las zacatecanas que tras la guerra exigieron derechos de ciudadanía.

Bajo la premura de justificar si la heroína recién fallecida merecería un entierro de estado y ser nombrada Benemérita y Dulcísima Madre de la Patria, la comisión instituida por Antonio López de Santa Anna debe recabar en tres días suficientes evidencias y votos de diversos personajes del México de los años 1840 para tales propuestas, si bien, de antemano la decisión del presidente ya ha sido tomada y sólo debe de contar con el aval de la comisión, portavoz de la ciudadanía, pues, a fin de cuentas,  necesita un evento que exalte el nacionalismo y le atraiga loas y que al mismo tiempo distraiga la atención ciudadana de los graves problemas nacionales.

En el desfile de declarantes hay detractores de la Vicario así como aquellos que exaltan su heroísmo, su entrega a la causa  y su participación política tras la Independencia como la primera mujer periodista del país y también la primera mujer en presentarse ante el Congreso. Como personajes tenemos a familiares, sirvientes, inquisidores, militares y políticos,  a la Güera Rodríguez, a Lucas Alamán, a Carlos María de Bustamante, a Valentín Gómez Farías, a Nicolás y Víctor Bravo, al mismo Santa Anna y, a través de una carta, a Juárez así como a Sebastian Lerdo de Tejada presentado como pasante de leyes en 1842 pero quien,  tres décadas después y ya como presidente de México, hace un recuento de los acontecimientos.

A través de sus voces y de la descripción del ambiente en el que se llevan a cabo las audiencias,  el autor hace una crítica no sólo a la sociedad mexicana del siglo XIX, sino también al México actual. Así, el personaje de Lerdo de Tejada anota: “Me espanta el saber a nuestra sociedad dividida, como si viviésemos aún en tiempos coloniales, entre blancos y mestizos, mestizos e indios e inclusive, “ciudadanos” y “pueblo” pues todos aquellos hombres letrados y educados consideran que la ciudadanía tiene que ver con el color de la piel y la preparación…”.

Carlos María de Bustamante declara: “Hay momentos en la vida de México en que uno creyera que por fin hemos alcanzado algo de civilidad, de cordura, de madurez, en que pareciera que México está a punto, listo y dispuesto, para tomar parte en el gran concierto de las naciones. Pero también llega siempre el momento en que todas estas esperanzas, en que todas estas ilusiones se malogran, se pierdan. Es nuestro país la gran patria de las ilusiones y también de las más grandes desilusiones… los hechos me remiten a la realidad circundante y me doy cuenta [que] los hechos mismos se declaran en nuestra naturaleza”.

A su vez, Lucas Alamán reclama “¿A quién se le ocurre pensar que nuestra patria necesita :algo más que próceres, héroes, discursos y nacionalismos mal entendidos para iniciar el progreso?… un pueblo empobrecido y hambreado será siempre u pueblo adorador de los mártires y de los Padres de la Patria.”

Además de los elementos ficcionales que permite el género, la novela incluye textos reales que le dan veracidad al relato, como artículos periodísticos, cartas, dichos populares.

Es a través de cada declaración que Carlos Pascual reconstruye las distintas facetas de esta mujer que debió pasar a la historia nacional por sus propios méritos y no sólo por ser la amorosa esposa de Andrés Quintana Roo. Y, al mismo tiempo que nos compenetramos en la vida y las acciones de Leona Vicario,  el autor nos invita a la reflexión sobre las nociones de ciudadanía, de nacionalismo e identidad y, a fin de cuentas, de la conciencia histórica.

México: textos novelados sobre la Independencia y el siglo XIX

Aguirre, Eugenio. Hidalgo, entre la virtud y el vicio. México: Planeta. 2009.

_____________. Victoria. México: Joaquín Mortiz. 2008.

Arenas, Reinaldo. El mundo alucinante. España: Tusquets. 1997.

Beltrán, Rosa. La corte de los ilusos. México: Planeta-Conaculta. 2007.

Del Palacio, Celia. Leona. México: Suma de letras. 2010.

Del Paso, Fernando. Noticias del Imperio. México: Mondadori. 1987.

Domínguez, Christopher. Vida de Fray Servando. México, Ediciones Era-CONACULTA-INAH,  1997.

Ibargüengoitia, Jorge. Los pasos de López. México: Joaquín Mortiz. 1987.

Mastretta, Ángeles. Mal de amores. México: Alfaguara. 1997.

Meyer, Jan. El camino de Baján. México: Tusquets. 2009

Molina, Silvia. Matamoros: El resplandor de la batalla. México: Grijalbo Mondadori. 2010.

Orozco, Rebeca. Tres golpes de tacón. México: Planeta. 2009.

Palou, Pedro Ángel. Morelos, morir es nada. México: Planeta. 2007.

Pascual, Carlos. La insurgenta. México: Grijalbo. 2009.

Parra, Eduardo Antonio. Juárez, el rostro de piedra. México: Editorial Grijalbo. 2009

Serna, Enrique. El seductor de la Patria. México: Joaquín Mortiz. 2001.

Obras de teatro.

Usigli, Rodolfo. Corona de sombras. México: Porrúa. 2002.

Leñero, Vicente. Martirio de Morelos. México: Seix Barral. 1983.

Bajan a héroes de su pedestal

Desmitifican a los personajes históricos. Muestran en libros, novelas y películas lado humano de los próceres patrios.

Abraham Vázquez

El Norte, Monterrey, N.L., 13 de septiembre de 2010. Sección Vida, pág. 9

<http://www.elnorte.com/libre/online07/edicionimpresa/default.shtm?seccion=nacional&gt;

No hay pedestal que dure 100 años, ni héroe que lo resista.

Los mayores lo recordaran: hace años era incorrecto verle los defectos a los héroes patrios, era imposible preguntar por los hijos de Miguel Hidalgo y Costilla y hasta era motivo de censura dirigirse con humor a los próceres de la Patria…

Hoy, sin embargo, los tiempos han cambiado.

ADIÓS A LOS MITOS

En este Bicentenario de la Independencia todo es muy diferente.

Basta asomarse a una librería, ir al cine o encender la televisión para darse cuenta de que la historia de bronce, aquella en la que los héroes eran casi santos laicos como aparecen en sus estatuas, es cosa del pasado.

Investigadores, escritores, guionistas, novelistas, cineastas y artistas en la actualidad indagan la cara oscura del poder que dominó los destinos del País, revisan los mitos y lanzan dardos de humor para devolver a los héroes patrios a una dimensión más humana.

«Ya no queremos héroes con alas de oro, todos son seres humanos con pies de barro», explica Lino García, profesor emérito de literatura hispánica de la Universidad de Texas-Pan American.

«En cierto sentido se destruye cierta aura de heroísmo que tenemos que impartir en los jóvenes para que tengan una imagen respetuosa del pasado, pero al mismo tiempo estamos pidiendo más realidad cruda ante los eventos históricos que están llegando hoy. Es la época nuestra, no digo que es buena o mala, ésa es la realidad»…

El éxito comercial de este tipo de publicaciones es muestra de que hay un interés del público hacia las revisiones de los mitos históricos…

«¿Por qué poner a los grandes héroes de la Independencia o de la Revolución en nichos o en capillas inaccesibles como si fueran hombres perfectos que no tienen debilidades como cualquier otro mortal? Por supuesto que tienen sus debilidades», dijo Martín Moreno en un video difundido desde la página oficial del libro.

NUEVAS FACETAS DE LA HISTORIA

El fenómeno por revisar la historia no es nuevo. Hay antecedentes en los 60 y 70, como del entrañable Jorge Ibargüengoitia, quien hizo la parodia de la novela de la Revolución Mexicana en Los Relámpagos de Agosto y retrató con humor a los independentistas en Los Pasos de López; además de las tiras de Eduardo del Río, «Rius».

En años recientes han aparecido investigaciones y novelas históricas hechas al margen de la historia oficial, como la monumental investigación Conservadurismo y Derechas en México, de la historiadora Erika Pani; y novelas como Juárez. El Rostro de Piedra, de Eduardo Antonio Parra.

Sin embargo, la conmemoración del Bicentenario parece acentuar más esa tendencia a revisar la historia…

La revisión de los mitos, el rescate de nuevos materiales sobre la historia y sus personajes y el mostrar nuevas facetas desconocidas puede contribuir a abrir otras ventanas para asomarse a la historia.

«Es brindar información ‘nueva’, no conocida hasta este momento, sobre personas que desde su espacio fueron testigos y protagonistas de esos momentos, y cuya voz fue silenciada desde diferentes instancias del poder, o bien, que por diversos motivos se mantenía hasta el momento desconocida», dice Gerardo Salvador González Lara, profesor del Departamento de Estudios Humanísticos del Campus Monterrey, adscrito a la Cátedra de Investigación Memoria, Literatura y Discurso.

«Nos brinda el reto de proponer nuevas reflexiones en miras a cuestionar otras versiones de la historia», agrega.

Cada generación escribe su historia. La generación del Bicentenario de la Independencia ya habló. A los futuros mexicanos les corresponderá juzgar o desacralizar lo que se escribió en este tiempo. Ésa es una máxima de la historia.

Hacen best sellers a libros históricos

Venden librerías unos 500 ejemplares sobre historia al mes. Casas editoriales publican cada mes al menos un libro sobre personajes del pasado mexicano.

Olivia Guzón

El Norte, Monterrey, N.L., 13 de septiembre de 2010. Sección Vida, pág. 11

<http://www.elnorte.com/libre/online07/edicionimpresa/default.shtm?seccion=nacional&gt;

La euforia por la historia que ha traído la celebración del Bicentenario de la Independencia y el Centenario de la Revolución ha llegado a las casas no sólo a través de eventos, películas y programas de televisión, sino también a través de libros.

Ante el renaciente interés de las personas por la historia de México, las casas editoriales no se quedaron atrás.

«La mayoría de las novedades que han estado sacando las editoriales son sobre historia de México; sacan por lo menos un libro al mes», dijo Liliana Rodríguez, jefa de la librería Ghandi.

Las ventas de estos libros han aumentado tanto que ahora las librerías han dedicado un espacio especial para exhibir estas novedades…

Al grado que, a pesar de ser libros de historia, ahora son considerados de moda.

«Todos buscan estos libros», dijo Marcelo Leija, vendedor de piso de la librería Porrúa, «los jóvenes por su inquietud, los ancianos porque están más familiarizados con el tema y los maestros porque son parte de su respaldo académico».

De acuerdo con librerías locales, las novelas históricas son las que, por su mezcla de ficción y realidad, encabezan la lista.

«Se venden más porque son lo más light y lo más accesible», comentó Rodríguez.

«La que más se ha vendido es Pobre patria mía (de Pedro Ángel Palou), que cuenta la historia de Porfirio Díaz, pero de manera muy sencilla y en primera persona».

También se destacan entre los lectores los libros que cuentan la historia no oficial, aquellas investigaciones que muestran el lado turbio de los héroes nacionales y que, por lo mismo, son omitidas regularmente en la educación escolar.

«El de Camino a Baján (de Jean Meyer) me gustó porque cambia la historia» , comentó Nereo Guerrero, de 76 años. «Siempre hemos visto a Hidalgo como guerrillero, valiente, noble y cura, pero aquí se muestra que Allende lo tuvo que frenar cuando atacaron la Alhóndiga de Granaditas porque quería matar a todos los españoles que estaban ahí.

«Yo no sabía eso, esto es una versión nueva para mí, eso me hace que me cuestione si la historia que conozco es 100 por ciento confiable», añadió.

Pero no todo es simple entretenimiento, con el fin de prepararse académicamente algunos lectores buscan libros de corte biográfico.

«La diferencia está en que las personas mayores, como siempre han consumido este tipo de literatura, buscan novelas de personajes que no son tan conocidos como Miramón y Leona, en cambio los jóvenes buscan libros sobre personajes más conocidos como Porfirio Díaz y Carranza», dijo Rodríguez…

Ya sea moda o verdadero interés, un libro siempre es una buena opción para conocer la historia.

«Vivimos un momento que debería prestarse a la reflexión y estos libros (de corte histórico) son un buen reflejo del pasado y de hacia a dónde vamos», dijo Daniel de la Garza, de 27 años, aficionado a la historia.

De moda

Éstos son los libros más vendidos inspirados en la historia de México:

· Pobre patria mía, de Pedro Ángel Palou (2010).

· Arrebatos carnales, de Francisco Martín Moreno (2009).

· Leona, de Celia del Palacio Montiel (2010).

· El misterio del águila, de Juan Manuel Zunzunegui (2010).

· El brigadier. Mi destino: la Independencia de México, de Jorge Zarzosa Garza (2009).

· Hidalgo, entre la virtud y el vicio, de Eugenio Aguirre (2009).

· Tres golpes de tacón, de Rebeca Orozco (2009).

· Camino a Baján: Una viva recreación de las batallas y la agitada travesía del cura Hidalgo en la Independencia de México, de Jean Meyer (2010).

· La cena del bicentenario, de Héctor Zagal (2009).

· La Insurgenta, de Carlos Pascual (2010).

· Díaz y Madero: La espada y el espíritu, de Armando Fuentes Aguirre «Catón» (2010).

· Porfirio Díaz: Del héroe al dictador, de Paul Garner (2010).

· Matamoros: El resplandor de la batalla, de Silva Molina (2010).

Manuel Payno: un prohombre en la frontera

Antonio Guerrero Aguilar

Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

Para conocer el maravilloso siglo XIX, es necesaria la lectura acerca de la obra del literato, escritor, viajero, militar, funcionario público, educador y ex secretario de Hacienda,  Manuel Payno es muy importante para conocer la vida y las costumbres del siglo XIX. Su manera de narrar, escribir y sobre todo, su vida llena de acontecimientos que lo ligan de una u otra forma con la historia de México. La imagen testimonial que Manuel Payno elaboró acerca sobre la vida y las costumbres de México decimonónico, así como del noreste mexicano, son aportes significativos a las letras mexicanas para conocer y entender mejor nuestra historia. Si alguien conoció y vivió plenamente el siglo XIX, ese fue sin duda Manuel Payno.

Manuel Payno y Flores nació el 28 de febrero de 1820 en la ciudad de México, hijo de José Manuel Payno y Bustamante y de María Josefa Cruzado.   Por línea paterna estaba emparentado con el general Anastasio Bustamante. Se puede decir que nuestro biografiado es uno de los escritores que más vivió intensamente el siglo XIX. Fue meritorio en la Aduana de México en 1834, diputado al Congreso de la Unión, diplomático, Ministro de Hacienda en dos ocasiones, Senador y Presidente de la Cámara Alta, catedrático de historia de México y fundador de la Escuela Nacional Preparatoria, conspirador en el Plan de Ayutla y participante en el golpe de estado a Ignacio Comonfort con el Plan de Tacubaya, liberal moderado, simpatizante de Maximiliano de Habsburgo y posteriormente patriota con la causa republicana en los primeros años de la presidencia del General Porfirio Díaz.

Autor de una buena cantidad de obras literarias e históricas. Sobresalen Los bandidos de Río Frío, tal vez el estudio costumbrista más  amplio que existe en la literatura mexicana, El Fistol del Diablo, El hombre de la situación, El libro Rojo entre otros más.

Entre 1837 y 1844 radicó en la ciudad de Matamoros, Tamaulipas, a la que llegó junto con Guillermo Prieto. Ahí trabajó como empleado aduanal, luego como contador en la misma dependencia y en 1840 como secretario particular de Mariano Arista en el Ejército del Norte que tenía precisamente su cuartel general en ese puerto fronterizo, llegando a alcanzar el grado de teniente coronel. Desde 1838 empezó a contribuir con narraciones cortas para varios periódicos, revistas y publicaciones de la ciudad de México. En pocas palabras, su vocación literaria se forjó en la frontera aledaña al Río Bravo o Grande del Norte.

En 1839 emprendió un viaje  hacia el Presidio de Río Grande, actual Guerrero, Coahuila, por lo que conoció varios puntos río arriba: Reynosa, Camargo, Mier, Revilla (actual Guerrero Viejo) y Laredo que en ese entonces aún pertenecía a Tamaulipas.  El escritor nos cuenta en sus crónicas,  que sus impresiones de viaje, fueron anotadas en su cartera y las enriqueció con entrevistas personales de los habitantes de la región.

En una de sus relatos, nos dice que llegó a los diecinueve  años, montado en un alazán tan flaco como brioso, una espada tan larga como desafilada, unas pistolas de media vara de largo que habían pertenecido a su abuelo y una cabeza llena de pensamientos románticos.

En 1886 Payno fue nombrado cónsul mexicano en Santander, España y luego pasó con el mismo cargo a Barcelona en donde permaneció cinco años. Aprovechó su estancia para recorrer las principales ciudades europeas. Regresó a México en 1894 en donde volvió a ocupar un escaño en el Senado de la República, en donde fue elegido presidente, cargo equivalente para la época como de vicepresidente del poder ejecutivo. Sus últimos días los pasó en San Angel, en donde murió el 4 de noviembre de 1894.

Tenemos que hablar de Kevin

Lionel Schriver. Barcelona: Anagrama, 2009.

Esta novela fue publicada en 2003, cuatro años después de la masacre en la preparatoria Columbine en el estado de Colorado, uno más de los asesinatos en masa perpetrados por adolescentes en los últimos 25 años, no sólo en Estados Unidos sino en otras partes del mundo, en un momento en el que las sociedades se preguntan qué provoca estos comportamientos sociópatas. Este libro  se aboca al análisis de la problemática desde una perspectiva bastante original que sorprende al lector desde las primeras páginas.

La autora, Margaret Ann Schriver, utiliza el nombre propio de Lionel para firmar esta obra, tal vez  para evitar el prejuicio de que la narrativa tuviera por eso un enfoque femenino.  Su agente literario originalmente rechazó enviar el manuscrito a alguna editorial por el impacto que su temática tendría. Tras muchas vicisitudes para encontrar quien estuviera dispuesto a publicarlo  –finalmente lo hizo la editorial Harper Collins- mucho de su éxito ha sido el debate que ha despertado entre círculos de lectores y grupos de discusión virtuales, a tal grado que la edición en inglés en paperback incluye un apéndice con preguntas para debatir.

En 2005 ganó  el Orange Prize for Fiction que se otorga en Gran Bretaña para celebrar la excelencia, originalidad y accesibilidad a obras escritas por mujeres.

Laprotagonista es Eva Katchadourian, hija de inmigrantes armenios a Estados Unidos, quien lleva en su  conciencia la memoria de la masacre cometida contra sus ancestros en la Turquía de 1915, acontecimiento que ya es un antecedente emocional de ser víctima o sobreviviente en una masacre. Por medio de varias cartas dirigidas a su marido Franklin, quiere dilucidar de qué manera se fue gestando la personalidad de su hijo Kevin y cómo se llegó a ese jueves de abril de 1999 en el que sus existencias tomaron un giro sin retorno.

Desde las primeras páginas sabemos que el muchacho ha sido condenado por asesinar a siete compañeros de escuela, a la única maestra que le tuvo simpatía y a un empleado de la institución que estuvo en el lugar y en el momento equivocados.

En cada carta, la madre desmenuza su propia vida, su idílica relación de pareja, su exitosa carrera profesional y los dilemas a los que se enfrentó cuando tuvo que decidir si quería tener un hijo o no. Y plantea las renuncias a la vida personal, de pareja y profesional que le exigió la crianza de un niño difícil con una marcada inclinación hacia la maldad.

Este libro plantea la disyuntiva de la maternidad, no sólo como un cometido biológico intrínseco a la naturaleza femenina, sino también como un acto de voluntad, demostrando que la biología no necesariamente genera un anhelo por un hijo ni despierta el instinto materno.

Por otro lado, analiza qué factores conducen a un adolescente a concebir el asesinato como una forma de realización personal, un acto para diferenciarse en medio de una masa amorfa, pretendiendo destacar con una acción excepcional así sea calificado de monstruoso y antinatural.

El libro también nos permite considerar a los  otros involucrados en un crimen de esa magnitud y no sólo a las víctimas inocentes y sus familiares devastados, las instituciones sociales y el sistema de justicia, el medio ambiente, la cultura y los valores, sino que detalla la vida del joven asesino, su entorno familiar, el desarrollo de su personalidad y, particularmente, la relación con sus padres quienes se confrontaron entre la justificación de los incidentes aparentemente accidentales desde la infancia o la acción maliciosa y deliberada de Kevin por dañar y destruir.

Y, finalmente, el énfasis es sobre Eva, quien tiene que descubrir si en ella hay  algún tipo de responsabilidad y culpabilidad por el comportamiento de su hijo

En la sociedad tan violenta en la que vivimos y en la que diariamente los medios de comunicación nos saturan con noticias de actos criminales cometidos no sólo por adultos sino por adolescentes y niños, bien cabe la reflexión sobre sus entornos, los contextos familiares en los que se desenvuelven y si sus familias, o la falta de ellas, tienen corresponsabilidad en sus actos. ¿Es el individuo por sí mismo que reacciona a circunstancias excepcionales o es reflejo de su historia personal?

La novela fue llevada al cine en  el 2011 con Tilda Swinton, John C. Reilly, Ezra Miller, Siobhan Fallon y Ashley Gerasimovich. La dirección estuvo a cargo de Lynne Ramsay.

Pasión por la Patria: la tragedia de Clipperton

Laura Restrepo. La Isla de la Pasión. México: Alfaguara. 2005.

Ana García Bergua. Isla de bobos. México: Seix Barral. 2007

Un pasaje prácticamente desconocido u olvidado de nuestra historia es la llamada «tragedia de Clipperton» sucedida en las postrimerías del Porfiriato y los primeros años de la Revolución Mexicana. Pocos sabrían hoy en día sobre este remoto y abandonado farallón del que México perdió su jurisdicción en 1931, si no fuese por dos excelentes novelas que recrean la historia y dan una dimensión heroica a sus personajes.

Gracias a Laura Restrepo quien escribió La isla de la Pasión y a Ana García Bergua autora de Isla de Bobos podemos conocer los extremos a los que el patriotismo o la búsqueda de gloria llevaron a un pequeño grupo de mexicanos en la primera década del siglo XX. Ramón Arnaud y su pequeño regimiento de 11 soldados -acompañados por esposas e hijos-,  llegaron en 1905 a defender la soberanía nacional de un islote a casi 1,500 kms. al sureste del puerto de Acapulco.

Tras nueve años de penalidades, abandonados por las autoridades porfirianas y revolucionarias, expuestos a la furia de los huracanes, la hambruna y enfermedad y la muerte  del grueso de la guarnición y la violencia sádica, sólo sobrevivieron tres mujeres y siete niños.

Clipperton ha recibido muchos nombres desde que los navegantes se toparon con la isla en el siglo XVI. Se le conoce también como Farallón Banco, Médanos, Roca de Clipperton, Roca de la Pasión o Isla de la Pasión y fue objeto en 1978 de un documental filmado por Jacques Cousteau en sus exploraciones submarinas. Debe su nombre de Clipperton al pirata ingles del siglo XVIII que se refugió en ella para poder atacar a la Nao de China que con sus tesoros navegaba hacia la Nueva España.

Un espacio desolado, con una laguna salobre en su centro, es prácticamente inhabitable por carecer de tierras que permitan una siembra de autoconsumo. Se convirtió en un punto de conflicto gracias  a los pájaros bobos que ahí viven, pues su excremento utilizado como fertilizante para la agricultura, fue explotado por una compañía norteamericana que construyó ahí una planta exportadora.

En conflicto con Francia, Estados Unidos y Gran Bretaña por su posesión, el gobierno de Porfirio Díaz envió como gobernador al capitán Arnaud para defender la soberanía del territorio, con el compromiso de enviar cada par de meses un barco desde Acapulco con alimentos, agua fresca, medicamentos y todos los implementos necesarios para facilitar la vida de los soldados y sus familias.

Con un idealismo a toda prueba, Arnaud y su muy joven esposa Alicia se abocaron a hacer habitable el islote, dar educación a los niños y procurar iniciar un proyecto agrícola que autoabasteciera a los habitantes.

Sin embargo, al estallar la revolución, nadie recordó a Clipperton y sus defensores. Tras múltiples vicisitudes y llevando el patriotismo a su expresión más radical, que fue rechazar la ayuda de un buque norteamericano en 1914, inició la tragedia en la isla.

Tragedia que no terminó cuando las mujeres sobrevivientes y sus niños llegaron a México, pues  además de enfrentar los graves problemas físicos del abandono y la violencia ejercida en su contra , el gobierno carrancista las consideró viudas de soldados del ejército federal enemigo de la Revolución por lo que  ninguna autoridad estuvo dispuesta a darles la pensión que merecían por la muerte de sus esposos. Mendigando de oficina en oficina, finalmente el gobierno de Obregón les otorgó una exigua ayuda monetaria.

Esta historia fue rescatada por la escritora colombiana Laura Restrepo, asilada en México en a finales de los año 1980, quien siguió la pista a través de la consulta de archivos en México y en Estados Unidos y las memorias de María Teresa Arnaud de Guzmán, entrevistas con familiares de los sobrevivientes y consulta de los diarios de la época.

Con una narración que cautiva al lector, reconstruye personajes y ambientes, contando la historia de amor de Ramón y Alicia, del alemán Gustavo Schultz  y Altagracia Quiroz,   la crianza libre de toda contención de los chiquillos que nacen en Clipperton así como la enloquecida violencia de Victoriano Álvarez.

Sus personajes son tan creíbles que podemos pensar que ésta es una biografía colectiva y no una novela. Para el abogado y literato Miguel González Avelar quien en septiembre de 2005 publicó en Letras Libres una crítica de esta obra, el texto es una “crónica novelada de una saga histórica que atormenta el nacionalismo mexicano”.

Por otro lado, la novela de Ana García Bergua, Isla de Bobos, aborda el tema desde otra perspectiva. Tratando de hacer más enigmática la identificación de los personajes y los lugares, con el recurso de nombrar con una inicial los sitios -¿homenaje a Kafka?-y con un estilo que parece una narrativa de finales del siglo XIX, escribe sobre los acontecimientos entrecruzando los tiempos y las historias –recuerda a Vargas Llosa con este entramado-. La voz del capitán Soulier cuenta la historia con un orden cronológico en tanto el personaje de Luisa, su esposa, va intercalando el testimonio de los años posteriores a las trágicas experiencias.

Para la literata Nora Guzmán, el libro reconstruye de manera realista la atmósfera del México en las postrimerías del Porfiriato, sus valores y la exaltación de los conceptos de honor y gloria. Los personajes, construidos detalladamente, manifiestan los deseos y contradicciones coherentes con la época en que se ubica la trama.

El título de su libro es muy atractivo pero también ambiguo, pues en primera instancia parece referirse a los pájaros que,  sin haber tenido contacto con los humanos, no le tienen miedo a los hombres que llegan a morar y a morir en su geografía y que pasan a convertirse de compañeros de juegos de los niños en el alimento que les permitirá conservar la vida, pero también puede aludir al extremo de idealismo al que llegaron estos abandonados soldados mexicanos en su afán por defender, como lo dice el himno nacional, que ningún extraño enemigo profanara con su planta la tierra de la Patria.

La autora también consultó archivos y notas periodísticas de la época, concentrándose más en la historia de las mujeres y los niños sobrevivientes en su peregrinar buscando una justicia que difícilmente las resarciría de todas las penalidades que enfrentaron.

El tema de la soberanía de Clipperton no ha sido totalmente desechado y no se limita a inspirar obras semificcionales. Reclamada por Francia y México, el gobierno porfirista solicitó el laudo de una entidad que les fuese neutral a ambos país, el Vaticano, que la delegó en el rey de Italia Humberto III quien en 1931 la adjudicó para Francia –vano el sacrificio de Artaud y sus hombres-. Miguel González Avelar en su libro Clipperton, isla mexicana publicado por el Fondo de Cultura Económica en 1992 analiza las consideraciones históricas y jurídicas del laudo para el país, puesto que con su pérdida, también México tuvo que renunciar a las millas náuticas que amplían el mar patrimonial mexicano.

La reseña sobre el texto de González Avelar se puede consultar en: Biblioteca Jurídica Virtual.Boletín Mexicano de Derecho Comparado.

<http://www.juridicas.unam.mx/publica/rev/boletin/cont/82/bib/bib25.htm&gt;

El documental de Manuel Arango «Clipperton: la Isla de la Pasión» con entrevistas a historiadores y juristas narra la controversia sobre el laudo así como la importancia del deshabitado atolón para México así como para Estados Unidos durante la Segunda Guerra Mundial.

Austerlitz

W.G. Sebald. Barcelona: Editorial Anagrama. 2002.

Recientemente tuve la oportunidad de escuchar al Sr. Peter Katz, sobreviviente del Holocausto, dar su testimonio. Él fue uno de los niños  del kindertransport, el transporte de menores de Alemania, Austria, Checoslovaquia y Polonia, ,  países que entre 1938 y 1939 habían sido anexados al Tercer Reich en 1938 con destino a Gran Bretaña. Este transporte fue la oportunidad de sacar a cerca de 10,000 niños judíos entre 8 y 17 años de sus países de origen, aunque sin sus padres, con salvoconductos nazis para que viajaran en trenes sellados hasta Gran Bretaña,a través de las fronteras de Holanda y Bélgica con dirección a los puertos, para llegar a su destino final cruzando el Canal de la Mancha. Algunos bebés fueron llevados al cuidado de los niños mayores.

El kindertransport fue autorizado por el Parlamento gracias a la presión del Comité Británico-Judío de Refugiados que le presento esta propuesta. Se autorizó la residencia temporal de los niños en el país, bajo la noción que tan pronto terminara la crisis se reunirían nuevamente con sus padres. Una fianza de 50 libras debía estar depositada por cada niño para garantizar su reubicación.Judíos, cristianos y cuáqueros colaboraron  y financiaron la operación de rescate.

El primer transporte de niños llegó a Inglaterra el 2 de diciembre con 196 niños que habían vivido en un orfelinato judío en Berlín, quemado por los Nazis la Noche de los Cristales Rotos el 9 de noviembre de 1938. Cientos de niños, como Peter Katz, quedaron varados en Bélgica y Holanda. El kindertransport cesó en septiembre de 1939 al estallar la Segunda Guerra Mundial.

Muchos fueron recibidos por familias judías, muchos otros por famillas cristianas. Muchos fueron educados recordando su origen, otros muchos perdieron su identidad y la noción de su procedencia, siendo educados en la religión de sus padres de adopción. Muchos recibieron buen trato, otros fueron maltratados o vivieron en la indiferencia y frialdad.

La mayoría de ellos no volvió a ver a sus padres, abuelos y demás familiares que fueron víctimizados y otros, sobre todo los que quedaron en Bélgica, tuvieron que buscar medios para esconderse y sobrevivir una vez que el país fue invadido por Alemania.

Escuchando al Sr. Katz, quien contó cómo las medidas antisemitas se implantaron en Austria tras el Ainschluss y cómo sus padres decidieron buscar una alternativa para poner a salvo a su único hijo, recordé el libro intitulado Austerlitz, escrito por W.G. Sebag el aclamado autor alemán radicado en Inglaterra,  y publicado en 2001, poco antes de su muerte. Este texto ha sido considerado como una de las obras de ficción escrita originalmente en alemán más significativa desde la Segunda Guerra Mundial.

El personaje principal, Jacques Austerlitz, es un historiador del arte que a partir de 1960, y en diferentes épocas y lugares, coincide con el narrador a quien va contando su historia. A lo largo de las páginas  se va descubriendo su vida, pues si bien es un inglés apasionado  de la fotografía, por nacimiento era checo, de religión judía y su llegada a la patria de adopción fue a través del kindertransport en el verano de 1939.

Adoptado por un predicador calvinista, sin noción alguna sobre su origen, empieza a descubrir indicios de una vida distinta que lo llevan a Praga para descubrir que su madre estuvo internada en el campo de concentración de Terezin –Theresienstadt-, el campo «modelo» que la Cruz Roja visitó sin sospechar que era un punto intermedio hacia Auschwitz. ,Al visitarlo, Austerlitz empieza a percatarse sobre el genocidio hitleriano y la muerte de seis millones de judíos, entre otros tantos millones de inocentes asesinados. Y comprende porqué no se encuentra lugar, porqué es un extraño dentro de su propia piel.

Conforme avanza la novela, Sebag nos va guiando por una civilización europea ya desaparecida, un mundo de fortalezas, estaciones de tren, campos de concentración. El autor, apasionados como su personaje Austerlitz de la fotografía, incluye en su libro fotos que contribuyen a ilustrar al ambiente que genera el texto.

W.G. Sebag nació en Wertach im Allgäu en 1944. Su padre había sido soldado en el Reichswehr desde 1929 y se mantuvo en el ejército del Tercer Reich al tiempo que la familia, -de origen rural, muy católica, muy conservadora, anticomunista y hostil  a la presencia de extranjeros- fue prosperando económicamente. De 1945 a 1947 fue prisionero de guerra en Francia.

El joven Winfried Georg creció en una Alemania que concientemente quería olvidar su pasado nazi. Empezó a confrontar imágenes filmadas de la guerra y del Holocausto en la escuela primaria sin recibir ningún tipo de explicación al respecto. Su ingreso a la universidad coincidió con los juicios de los capos de Auschwitz en Frankfurt, descubriendo que los acusados eran gente común y corriente, como aquellos con los que había crecido y convivido. El testimonio de sobrevivientes judíos que testificaron fue otra revelación.

Al a vislumbrar los alcances de la tragedia perpetrada por hombres como su padre, captados y cautivados por la retórica hitleriana y los sueños de recuperar la gloria perdida a toda costa, Sebald empezó a afrontar la historia reciente de su país, los retos de la memoria individual y colectiva, el desarraigo y las maneras como se construye  una identidad. El Holocausto y la Alemania posterior a 1945 fueron temas frecuentes en sus obras, intentos por reconciliarse a través de la palabra escrita con el trauma de la Segunda Guerra Mundial, particularmente desde la óptica del pueblo alemán.

En 2001, antes de morir en un trágico accidente automovilístico, se le consideraba como uno de los autores más importantes y posible ganador  un futuro premio Nóbel.

Información sobre la Asociación de los sobrvivientes del Kindertransport y sus descendientes:

KTA. The Kindertransport Association. <http://www.kindertransport.org/&gt;

Frank Meisler

Niños del Kindertransport, Hope Square, Londres