La Noche Buena se celebrará este año en la misma fecha que el Janucá

Luis López
El Norte, Monterrey, N.L, 20 de diciembre 2016. Sección Vida, Pág.  11.

 

La noche del sábado 24 de diciembre no sólo se celebrará alrededor del mundo la Noche Buena y la entrada de la Navidad, sino también una de las más importantes festividades judías: el Janucá.

Este año coincide la fiesta cristiana que festeja el nacimiento de Jesús en Belén con la primera de las ocho noches de la celebración judía que conmemora un hecho histórico: el triunfo de los macabeos sobre los seléucidas para recuperar la independencia de Judea, señala la historiadora Ana Portnoy.

Este festejo, añade, también recuerda un hecho milagroso: el encendido del candelabro del Segundo Templo de Jerusalén durante ocho días con una cantidad de aceite que sólo rendiría un día, de ahí la cantidad de noches que dura la celebración.

“Se celebra tanto un hecho histórico como un hecho milagroso, pero la festividad, como las otras que se festejan en la misma época, como la Navidad, el Diwali hindú y el nacimiento de Quetzalcóatl en la tradición mesoamericana”, explica la académica.

Por basarse en el calendario judío, la festividad no tiene fechas fijas en el calendario gregoriano, por lo que puede iniciar entre finales de noviembre y finales de diciembre.

Para conmemorar el milagro de la festividad, las familias judías encienden las nueve velas de la menorá, de las cuales la de en medio, conocida como el shamash, se usa para prender una más en cada noche de la festividad.

Algunos de los platillos relacionados a la celebración son las tortas de papa levivot y los pastelitos fritos sufganiot.

“La idea es que sean alimentos que absorben el aceite porque así se recuerda el aceite del Templo, un elemento importante de la fiesta”, señala la historiadora.

También es típico de la celebración jugar con el dreidel, una perinola de cuatro lados cada uno con una letra en hebreo que representan las siglas de la frase Nes gadol haia sham (“un gran milagro ocurrió allá”).

Además se acostumbra dar a los niños obsequios en esta fiesta, así que este año los pequeños judíos y cristianos esperarán por coincidencia sus regalos en un mismo día.

La celebración de las luces

– El Janucá, también llamada Fiesta de las Luces o Luminarias, es una festividad de los judíos que se celebra durante ocho noches.

– Conmemora la derrota de los helenos y la recuperación de la independencia judía a manos de los macabeos sobre los griegos seléucidas, y la posterior purificación del segundo Templo de Jerusalén, en el siglo 2 a.C.

– La historia judía habla de un milagro, en el que pudo encenderse el candelabro del templo durante ocho días consecutivos con una pequeña cantidad de aceite.

– Esto dio origen a la principal costumbre de la festividad, que es la de encender en forma progresiva un candelabro de nueve brazos.

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La Rusia zarista de 1801 a 1917: De Alejandro I a la Revolución. 

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Con opción  de  participar en un viaje de estudios  a la Ciudad de México.

Fuente de la imagen: DeFe. Ciudad de México. Catedral Metropolitana. <http://www.defe.mx/mexico-df/religion/catedral-metropolitana-ciudad-mexico&gt;

 

Historia del pensamiento religioso: El judaísmo.

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Horario: Jueves de 16:00 a 17:30 horas.

Lugar: Fundación Educativa San José: Aula Juan XXIII.

Fecha de inicio: 12 de enero 2017.

Informes: 8401-5500.

Fuente de la imagen: Wikipedia. Diez Mandamientos. Vitral decimonónico de la Sinagoga y Museo Alsaciano de Estrasburgo, Francia. de<https://es.wikipedia.org/wiki/Diez_Mandamientos&gt;

Dossier sobre “El Holocausto y otros genocidios” de la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM

Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales dedica Dossier a “El Holocausto y otros genocidios”


   El Dossier del número 228 de la Revista Mexicana de Ciencias Políticas y Sociales (RMCPyS) de la UNAM recientemente publicado, está dedicado a “El Holocausto y otros genocidios” y cuenta con colaboraciones de distinguidos especialistas internacionales en el tema.
El contenido del Dossier – mismo que puede ser consultado en http://www.revistas.unam.mx/index.php/rmspys/issue/view/4400/showToc – está conformado de los siguientes artículos:
–    El Holocausto y las comparaciones con otros genocidios. Yehuda Bauer
–    ¿Fue moderno el Holocausto?. Peter Hayes
–    Trauma cultural, moralidad y solidaridad. La construcción social del Holocausto y otros asesinatos en masa. Jeffrey C. Alexander
–    Entre ciencia y ficción: notas sobre la demografía de la Shoá. Sergio DellaPergola
–    Trabajar con la historia del Holocausto. Debórah Dwork
–    El concepto de genocidio y la “destrucción parcial de los grupos nacionales”. Algunas reflexiones sobre las consecuencias del derecho penal en la política internacional y en los procesos de la memoria. Daniel Feierstein
–    Claves conceptuales y metodológicas para comprender las conexiones entre México y el Holocausto. ¿Historias independientes o interconectadas?. Judit Bokser Misses-Liwerant, Daniela Gleizer, Yael Siman
–    Los usos del Holocausto en Argentina. Apuntes sobre las apropiaciones y resignificaciones de la memoria del genocidio nazi. Emmanuel Kahan, Daniel Lvovich
–    Esbozo histórico del genocidio armenio. Carlos Antaramián
–    Causas del Genocidio de Darfur: un análisis basado en el modelo de Barbara Harff. André Rangel Sámano
–    La violencia sexual como genocidio. Memoria de las mujeres mayas sobrevivientes de violación sexual durante el conflicto armado en Guatemala. Amandine Fulchiron
–    Silencios y palabras. Sobre/vivir al Holocausto y sus memoria. Gilda Waldam
Cabe destacar que, en el marco de una jornada sobre Holocausto celebrada del 30 de agosto al 1° de septiembre pasados en la Ciudad de México, Peter Hayes, historiador y profesor emérito de la Universidad de Northwestern, miembro del Theodore Zev Weiss Holocaust Educational Foundation y presidente del Comité Académico del United Holocaust Memorial Museum, dictó en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) de la Universidad Nacional Autónoma de México, a través de la RMCPyS, la conferencia magistral “Modernidad y Holocausto”.
El profesor Hayes se especializa en historia de Alemania en el siglo XX, en particular del período nazi. Es autor y editor de once libros, entre ellos del premiado Industry and Ideology: IG Farben in the Nazi Era; también de Lessons and Legacies I: The Meaning of the Holocaust in a Changing World y del más reciente How Was It Possible? A Holocaust Reader. En el otoño de este año, WW Norton & Co. publicará su duodécimo libro, Why? Explaining the Holocaust. Actualmente está trabajando en un estudio sobre las grandes empresas de Alemania y la persecución de los judíos y un manuscrito sobre las élites alemanas y el nacionalsocialismo. Sus publicaciones han aparecido no sólo en inglés y alemán, sino también en francés, italiano, japonés, polaco y español.
Doctor en historia por la Universidad de Yale y maestro en política, filosofía y economía por la Universidad de Oxford, Hayes es un referente mundial en la materia, lo que cobra una especial dimensión al considerar su origen no judío. Para él, una de las razones por las que el Holocausto atrae particularmente nuestra atención, por la que destaca entre otros genocidios tanto anteriores como posteriores, es por el tipo de sociedad de la que emanó: una que estaba relativamente bien educada y organizada; intelectual, cultural y técnicamente avanzada, dotada de instituciones civiles de vanguardia; una sociedad que en muchos aspectos era similar a la nuestra de entonces, e incluso de ahora.

Fuente: Tribuna Israelita. www.tribuna.org.mx

Diálogo interreligioso convocado por el Papa Francisco

El Rabino Marcelo Rittner de la Comunidad Bet El de la Ciudad de México participará en diálogo interreligioso convocado por el Papa Francisco.

septiembre0501.jpg  Con el objetivo de impulsar un diálogo interreligioso junto a las comunidades judías y musulmanas de América Latina, los próximos 7 y 8 de septiembre se celebrará en la Ciudad del Vaticano el encuentro “América en Diálogo-Nuestra Casa Común” convocado por el Papa Francisco junto con el Secretario de la Organización de Estados Americanos, Luis Almargo.
El encuentro reunirá a líderes religiosos católicos, judíos y musulmanes, embajadores ante la OEA, ministros de Justicia y académicos de la región, entre los que se encuentra el Rabino Principal de la Comunidad Bet El de México, Marcelo Rittner, quien participará como invitado y coordinará una de las mesas de trabajo para elaborar propuestas y proyectos.
El tema central del evento es apoyar la reconciliación y la búsqueda de soluciones para la protección de nuestra “Casa Común, el Planeta Tierra”, y buscará elaborar un plan de acción para los próximos tres años enfocado en la encíclica papal “Laudato Si”, promulgada en junio de 2015 que se centra en el Planeta Tierra como lugar en el que viven los hombres en armonía con la naturaleza.

Fuente: Tribuna Israelita. www.tribuna.org.mx

       Auschwitz
Bernardo Hinojosa* 
                 
                   
Para los muertos en Auschswitz
 
                   I
 
Visito este lugar maldito
donde los asesinos 
tuvieron su fiesta,
y donde la muerte ronda 
como buitre por el cielo.
 
Escucho los gritos en el viento:
 
gritos silenciosos,
gritos anónimos,
gritos sin voz,
gritos sin rostro,
gritos que acusan.
 
Susurros terribles,
que dicen al visitante:
 
“Aquí me torturaron,
aquí me humillaron,
aquí fui fusilado,
aquí me asfixiaron.
 
No encontrarás mi tumba,
porque no les bastó matarme.
Mis cenizas volaron por las chimeneas,
y las esparció el viento”.
 
El viento frío,
el viento terrible,
el viento que pregunta:
 
¿por qué, por qué, por qué?
 
Se lo pregunta a los asesinos, si,
pero también  a los indiferentes
y a quienes voltearon la vista,
tan culpables como los asesinos.
 
¿Por qué, por qué, por qué ?
 
¿Por qué las filas a la muerte?
¿Por qué los cuerpos desnutridos?
¿Por que las familias exterminadas?
¿Por qué las fosas con los cadáveres?
 
¿Por qué, por qué, por qué?
 
Y me avergüenzo de ser hombre.
Y nace un grito en mi garganta:
 
!Nunca más!
!Nunca más!
!Nunca más!          
 
 
                      II
 
Que nadie me llame culpable,
si yo no maté a nadie.
Yo a ninguno le hice daño,
¡Yo nunca lo supe!
 
Si, viví cerca de Auschwitz,
y vi a lo lejos sus chimeneas
con sus columnas de humo oscuro,
pero no sabía lo que ahí pasaba.
 
Vi llegar a los soldados
y llevarse presos a mis vecinos
para no volverlos a ver,
pero nunca pregunté a donde iban.
 
Vi en las plataformas a los trenes
repletos de hombres famélicos,
y vi regresar los carros vacíos,
pero no supe que hacían con ellos.
 
Sí, yo fabriqué el Zyklon B,
el insecticida maldito
que fue el gas de la muerte, 
pero solo era un empleado.
 
Un fuerte olor a muerte
impregnaba todo el pueblo
de un desagradable olor dulzón,
pero nunca supimos de dónde venía.
 
¡Soy inocente, yo soy inocente!,
y nadie me puede culpar.
Yo nunca lo supe, ¡no supe nada!
Yo nunca quise saberlo.
 
Y sin embargo, por las noches,
los fantasmas me persiguen.
 
 
                  III
 
Auschwitz, 
Afganistán,
Ayotzinapan,
Bosnia,
Cambodia,
Hungría,
Irak,
Mao,
Pol Pot,
Tlaltelolco,
Siria,
Somalia,
Stalin,
Sudáfrica,
Sarajevo
Sudán,
Treblinka,
Vietnam,
10 de Junio…
 
¿Por qué, por qué, por qué?
¿Hasta cuando?
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*Agradezco al autor el permitirme publicar en Gusto por la historia este poema así como la ilustración de su autoría.

El ladino, la patria sefaradita

Ana Portnoy

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.

Myriam Moscona. Ansina. Editorial Vaso Roto. 2015.

Sefarad, España en lengua hebrea, es el término mencionado una sola vez en la Biblia, concretamente en el Libro del profeta Abdías 1:20:

La multitud de los deportados de Israel

ocupará Canaán hasta Sarepta,

y los deportados de Jerusalén que están en Sefarad

ocuparán las ciudades del Negueb.

Probablemente se refería a una región en el Cercano Oriente en tiempos de la primera diáspora, 586 aC.

Algunos exegetas relacionan a Sefarad con el término griego Hespérides[1] y sostienen que sería algún lugar mítico ubicado al poniente del Mediterráneo. Como topónimo Sefarad designó a la península ibérica a partir del siglo VIII, por lo que a los hispano-judíos se les denominó sefaraditas, a manera de distinguirlos de aquellos judíos que vivían en Ashkenaz, la Europa central y oriental.

Sefaradita es el descendiente de los expulsados de España por el Edicto promulgado por Fernando el Católico el 31 de marzo de 1492, una vez conquistada Granada,  último bastión musulmán, tras más de 800 años de guerra de Reconquista. Pretendiendo la unificación territorial y política de su reino, la expulsión de aquellos que no aceptaron la conversión al catolicismo permitiría, se confiaba, la unidad religiosa y cultural de la península. Los judíos vivieron en la península ibérica por más de 1,500 años.

El ladino[2], la  lengua de los sefaraditas, denominó originalmente la traducción al antiguo castellano de los textos litúrgicos hebreos o arameos. De llamar así a esas traducciones, se pasó a llamar así también la lengua hablada[3].

Esta lengua deriva del idioma de Castilla en tiempos anteriores a Cervantes y al Siglo de Oro, cuya fonética, morfología y sintaxis se preservaron inclusive tras esa nueva diáspora.

Casi podemos decir que el ladino es la base arqueológica del castellano. Antonio Alatorre en su historia de la lengua española afirma “el judeoespañol (o sefardí o ladino) conserva mejor que ninguna otra modalidad actual del castellano los rasgos que nuestra lengua tenía en tiempos de Antonio de Nebrija [autor de la primera gramática castellana en el siglo XVI] … su fonética y su vocabulario han resistido en lo básico, de manera que suele servir de ejemplo vivo de cómo se hablaba el español hace quinientos años”[4]. Esta lengua acompañó a los sefaraditas tanto en sus cantos, en endechas, en refranes, en relatos y, sobre todo, en el habla cotidiana.

En la antología de literatura sefaradita compilada por Angelina Muñiz-Huberman la llama “la lengua florida”[5] en la que un 80% del vocabulario procede del castellano del siglo XV y el resto del hebreo y de los idiomas de los países que los acogieron, por lo que incluye términos en turco, árabe, griego o el francés que se enseñaba en las escuelas de la Aliance Israélite Universelle. Durante más de cuatro siglos el ladino fue su patria.

En este idioma el Romancero Sefaradí conservó los cantares de gesta españoles, incluyendo los del Mío Cid, de  Bernardo de Carpio, sobre Don Rodrigo,  así como cantos de amor y muerte. Al mismo tiempo se escribieron poemas inspirados en temas bíblicos, como los del nacimiento del patriarca Abraham, la historia del rey  David, la tragedia de Tamar y Amnón y también una novelesca a partir de la tradición del Mediterráneo Oriental.

Durante más de 400 años se escribió en caracteres hebreos y apenas en el siglo XX y por la influencia del periodismo aumentaron los textos en el alfabeto latino. El ladino se ha hablado en el norte de África, en Egipto, en Turquía, en Holanda, en Inglaterra, en Italia, en Bulgaria, en la península balcánica, en Grecia, en Rumania, en Francia, en Holanda, en Israel y en el continente americano.

Con el avance de la escolarización obligatoria en todo Occidente, el ladino pareció entrar en decadencia y desintegración. El exterminio de las comunidades sefaradíes a manos del hitlerismo casi pareció condenar a la lengua a su desaparición. Los sefaraditas que lograron sobrevivir el Holocausto y que emigraron a Hispanoamérica rápidamente asimilaron el español moderno y los que se dirigieron a otros lugares adoptaron las lenguas nacionales incluyendo el hebreo en el Estado de Israel que es donde se concentró el mayor número de hablantes del djudezmo.

El interés de los lingüistas por el ladino y su rescate es relativamente reciente, sobre todo por los estudios llevados a cabo por el Instituto de Investigaciones Superiores Arias Montano en Madrid y el Instituto Ben Tzvi de la Universidad Hebrea de Jerusalem. En 1997  se estableció en Israel, con el expresidente Itzjak Navón como su primer presidente, la Autoridad Nasionala del Ladino, cuyo objetivo es la preservación y salvaguarda del judeo-español, publicando la revista  virtual “Aki Yerushalayimpajina dedikada a los ke se interesan a la kultura djudeoespanyola i dezean anchear sus konosensias en este kampo o ser aktivos eyos mizmos en los esforsos para su konservasion i difuzion[6].  Gracias a los medios electrónicos, hoy encontramos muchas publicaciones en línea en esta lengua y con este mismo fin.

Ansina, el libro de poemas que Myriam Moscona y la editorial Vaso Roto presentaron en el Museo de Historia Mexicana de la ciudad de Monterrey se gestó durante diez años, tiempo durante el cual la autora escribió “Por mi boca” y “Tela de Sevoya” novela por la cual recibió en 2012 el importante premio “Xavier Villaurrutia”. En estos textos, pero sobre todo en Ansina, la autora recupera  la lengua de sus abuelos que si bien, no fue su lengua materna, si es el idioma que la vincula con una identidad, con la historia sefaradita y con la patria hispana perdida hace más de 500 años.

Escuchar en su voz su obra poética en ese  Museo regiomontano remitió al pasado regional pues  en el noreste de México, la temática sefaradita es muy cercana, puesto que entre los primeros colonizadores del Nuevo Reino de León hubo un buen número era descendientes de conversos del judaísmo al cristianismo[7], quienes que trajeron consigo una serie de costumbres que diferencian a Nuevo León del resto de México.

Ricardo Elizondo Elizondo llevó a cabo una investigación en los años 1970 sobre la persistencia de costumbres sefaraditas en los pueblos nuevoleoneses, como los matrimonios endogámicos, las ceremonias nupciales bajo un baldaquín como se han llevado a cabo en Los Ramos y Los Herrera, la crianza del cabrito y su consumo y no del cerdo como sucede en el resto de México bajo la conseja de que su carne es muy mala para la salud, el no guisar carne con leche, el no consumir reptiles que se consideran una barbaridad poco digna, el ofrecer pan fino elaborado sin levadura en las fiestas principales, los matrimonios por levirato (la viuda que contraía matrimonio con el hermano de su difunto marido fue común en la entidad hasta las primeras décadas del siglo XX),  el sembrar higueras, limoneros y granados en los patios como símbolos de sabiduría, resignación y unidad familiar. Comparó el folklor neoleonés con el de comunidades sefaraditas en Mármara, Salónica, Marruecos, Tanger, Tetuán, Alcazarquivir, Orán y Rodas y encontró muchas semejanzas. Su indagación se presentó primeramente como trabajo para ingresar a la Sociedad de Geografía, Estadística e Historia de Nuevo León y posteriormente fue publicado como cuaderno del Archivo General del Estado de Nuevo León. En este texto, “Los sefaraditas en Nuevo León, Reminiscencias en el Folklore”[8] recopiló también maneras de hablar de pueblos norestenses que conservan arcaísmos que se vinculan con términos utilizados en el djudeo-español:

Acordar (dormir)

Ajay (hijo)

Almoslar (almorzar)

Allegará (llegará)

Tristuras (tristeza)

Preto (negro)

Jerica (molestia)

Enreinada (rellena)

Bolsío (bolsillo)

Emborujó (envolvió)

Apresta (sirve)

Naide (nadie)

Querencia (cariño)

Trayen (traen)

Válgami (válgame)

Melecina (medicina)

Donseas (doncellas)

Cayí (caí)

Vido (vidrio)

Ansina (así)

Además de temática con la dulzura de esa lengua antigua, acceder a  la poética de Myriam Moscona en ladino permite a imaginar a los primeros pobladores del Nuevo Reino de León en su habla cotidiana

 

[1] De spéros, occidente en griego

[2] Término derivado de latino

[3] A la que también se conoce como  djudezmo o djudeo-español, espanyol o espayoliko o bien haketía en Marruecos, tetuaní en Argelia y espayolit en hebreo.

[4] Los 1,001 años de la lengua española. México: Fondo de Cultura Económica. 1995. Pág. 211.

[5] La lengua florida. Antología sefardí. México: UNAM y Fondo de Cultura Económica. 1989.

[6] La pajina djudeo-espanyola de Aki Yerushalayim, Revista Culturala Djudeo-Espanyola.Ultimo numero> 97-98 Anyo 36-Disiembre 2015.  < http://www.aki-yerushalayim.co.il >

 

 

[7] Eugenio del Hoyo. Historia de Nuevo León 1577-1723. Monterrey: Fondo Editorial Nuevo León. 2005. Pág. 114.

 

[8] Monterrey, N.L.Archivo General del Estado de Nuevo León. 1987 (Col. Cuadernos del Archivo No. 11).