Visitando México, la Ciudad de los Palacios.

Ana Portnoy

Como objetivo del curso “La Ciudad de los Palacios: México virreinal”,  quinto módulo del programa “Un viaje por México” impartido en el Aula Juan XXIII visitamos la ciudad de México y sus alrededores los últimos días del mes de abril de 2017, para un viaje de estudios enfocado a la vida colonial en la Nueva España. Contamos durante cuatro días con la invaluable participación de la Dra. Mayte Sánchez, especialista en arte y catedrática de la Universidad Nacional Autónoma de México y de la Antigua Academia de las Nobles Artes de San Carlos.
Apenas aterrizamos nos dirigimos al Museo Nacional del Virreinato albergado en el antiguo colegio jesuita en Tepotzotlán, Estado de México. Además de visitar el museo y su impresionante colección de pinturas hechas por los artistas coloniales más reconocidos como Cristóbal de Villalpando, los hermanos Rodríguez Juárez, José de Ibarra, Juan Correa, Martín de Vos y Miguel Cabrera, admiramos las esculturas hechas con la técnica del estofado y varias hechas de pasta de caña de maíz lo que les da mayor ligereza. En el interior de la iglesia de San Francisco Javier pudimos apreciar la excelente muestra del arte religioso novohispano, sus bien conservados retablos y altares barrocos y admiramos la Capilla de Loreto que alberga una maravillosa alcoba dedicada a la Virgen.

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Tras  tiempo libre para la comida en el restaurant del museo o en alguna de las fondas a su alrededor, nos dirigimos a “Los Arcos del Sitio”, el acueducto construido por los jesuitas a principios del siglo XVIII para llevar agua del Río del Oro a la hacienda de Xalpa. Esta impresionante obra de ingeniería hidráulica de 62 metros de altura atraviesa una cañada  y cuenta con  cuatro niveles de arcos.

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Finalizamos nuestro primer día con el registro en el hotel Hilton Mexico City Reforma que se ubica enfrente de la Alameda, lo que nos permitió conocer distintos restaurantes en el Centro Histórico de la ciudad de México.

El sábado por la mañana nos dirigimos primero a Huitzillán, la Plazuela del Maíz, que la tradición establece como el punto de encuentro entre el emperador mexica Moctezuma II y el conquistador Hernán Cortés.

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A un costado se encuentra el Hospital de la Purísima Concepción y Jesús Nazareno (mejor conocido como Hospital de Jesús), la institución hospitalaria más antigua del continente americano puesto que abrió sus puertas en 1524 e ininterrumpidamente ha dado atención médica. El mismo Cortés fue su fundador y sus restos estuvieron en el altar de la iglesia que forma parte del complejo. Una placa conmemorativa lo recuerda.

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Pudimos admirar tanto el mural que José Clemente Orozco pintó en el interior del templo sobre los horrores de la Segunda Guerra Mundial así como el que Antonio González Orozco hizo sobre la historia de la medicina en México en uno de los patios del interior del hospital.

IMG_0420.JPGFrente al hospital, en el muro esquinero del palacio de los Condes de Calimaya pudimos admirar una piedra tallada que formó parte de algún templo mexica y que fue aprovechada en la construcción de la ciudad colonial, como si fuera un símbolo de la conquista española y, a pesar de la imposición de una nueva cultura y religión, la persistencia del pasado prehispánico.
Tras la detallada visita al hospital nos dirigimos por la calle de Moneda para admirar las fachadas de la Real y Pontificia Universidad de México, la casa del Obispo, el sitio donde se estableció la primera imprenta de América, así como el convento de Santa Teresa la Nueva en donde nuestra guía nos habló sobre la vida de las monjas novohispanas.
En el Museo de la Autonomía pudimos apreciar el rescate arqueológico de las construcciones coloniales cuando se llevan a cabo las adecuaciones para dar una nueva vocación a los edificios de siglos pasados.
Para terminar el paseo matutino, visitamos la Iglesia de Nuestra Señora del Pilar, mejor conocida como iglesia de la Enseñanza, una pequeña joya del arte barroco.

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En la Hostería de Santo Domingo,  primer restaurant de la ciudad de México que abrió sus puertas en 1860 ocupando parte del antiguo convento de Santo Domingo, disfrutamos deliciosos platillos de la gastronomía mexicana. Tras reponer fuerzas, visitamos el interior del Templo de Santo Domingo.
Aprovechando la estancia en la capital y para terminar el día fuimos al Centro Cultural Teatro II para ver el musical Billy Elliot. Nos maravillamos ante el increíble talento de los niños que participan en esta obra de teatro.
Iniciamos nuestra tercera jornada atravesando la Alameda para visitar el Museo Franz Mayer de arte y diseño virreinal en el antiguo Hospital de los Juaninos en la Plaza de la Santa Veracruz. De ahí nos dirigimos al Museo Nacional de Arte albergado en la antigua Secretaría de Comunicaciones y Obras Públicas del Porfiriato para admirar la colección pictórica que forma parte de su acerbo.
Recorrimos la popular calle de Madero para apreciar las construcciones coloniales como la Casa de los Azulejos –antigua casa de los Condes del Valle de Orizaba-, la casa de la Moncada y Villafon, mal llamada Palacio de Iturbide y que hoy es el Centro Cultural de Banamex en donde nos encontramos con una exposición temporal de Cristóbal de Villalpando, como si coincidiera y cumpliera con uno de los objetivos de nuestro viaje.

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Tras tiempo libre para comer, nos reunimos en el atrio de la Catedral Metropolitana de la Ciudad de México, la mayor catedral de América, construida entre 1573 y 1813 por lo que en ella se sintetizan los estilos artísticos del período colonial. Tras la explicación de sus fachadas, admiramos en el interior las capillas que fueron dedicadas por los distintos gremios, el coro con su impresionante sillería y facistol de madera labrada así como los altares que contienen obras de los importantes pintores novohispanos.
Por la noche, parte del grupo tuvo la oportunidad de ver la obra de teatro “Tres días en mayo” dirigida por Lorena Maza y que aborda la decisión de Winston Churchill en 1940 de hacer frente a Hitler. Otras personas aprovecharon el tiempo libre para visitar la exposición floral en la colonia Polanco o el festival de jardinería del Parque Botánico de Chapultepec.

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Para nuestro último día en la Ciudad de México visitamos la iglesia y convento franciscano de San Bernardino de Siena en Xochimilco en donde se venera al Niñopa. De ahí nos dirigimos a la Villa de San Ángel en donde paseamos por la Plaza de San Jacinto y visitamos su hermosa iglesia para dirigirnos después al templo de Nuestra Señora del Carmen.
Para cerrar con broche de oro este viaje, comimos en el delicioso restaurant Hacienda de Tlalpan, en donde nuevamente disfrutamos de la riquísima y variada gastronomía de nuestro país rodeados por un hermoso jardín.

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Del restaurant nos dirigimos al aeropuerto para tomar nuestro de vuelo de regreso a Monterrey. Como en nuestros recorridos anteriores, contamos con el apoyo del Sr. Andrés Reyes director de la agencia de viajes Turismo Rey (turismo_rey@hotmail.com) quien estuvo al pendiente de las reservaciones y traslados.

Visitar la Ciudad de los Palacios fue una experiencia inolvidable.

Fuente del video: Martha Livas. México Virreinal. En You Tube: <https://www.youtube.com/watch?v=9EMnVNFML6A&feature=youtu.be&gt;

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El estudio del Holocausto y la educación para la paz*

Ana Portnoy

Irina Bokova, directora General de la UNESCO, cuestionó lo siguiente: “La historia del genocidio perpetrado durante la Segunda Guerra Mundial no pertenece solamente al pasado. Es una historia viva, que nos concierne a todos, cualesquiera que sean nuestras distintas procedencias, culturas o religiones. Después del Holocausto se han producido otros genocidios en varios continentes.  [Si la historia es maestra de vida] la pregunta debe ser ¿cómo podemos obtener mejores enseñanzas del pasado?”[1]

UN SIGLO DE GENOCIDIOS

Independientemente de su localización geográfica, todas las culturas humanas a lo largo del tiempo se han involucrado en el asesinato de otros seres humanos, desde el hombre de las cavernas hasta la violencia perpetrada en colegios, en cafés y en avenidas y estaciones del metro en muchas regiones del mundo y que aparecen en las noticias a diario.

Y si en el paleolítico las armas fueron primero piedras y luego lanzas y flechas, en la medida en que la tecnología ha desarrollado armamento con mayor poder de destrucción también ha crecido el número de muertos a manos de otras personas. Sólo recordemos los ataques nucleares que en instantes provocaron la muerte de más de 150,000 personas en Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945.

El siglo XX y el comienzo de éste nuestro siglo XXI han sido marcados por ejemplos de genocidio y atrocidades masivas sin paralelo. Las masacres en Namibia en 1904;  el exterminio armenio en 1915; las purgas estalinistas entre 1931 y 1953; los varios millones de muertos en los diez años de la llamada Revolución Cultural china;  la muerte de más de 3,000,000 de camboyanos a manos del régimen del Pol Pot en los años 1970; los miles de muertos de Guatemala en los 30 años de guerra civil; las matanzas en Ruanda en las que el estado hutu casi logró el exterminio de la población tutsi en 1994; la limpieza étnica llevada a cabo por los serbios en los años 1990’s  en la que liquidaron a más de 250,000 bosnios; y hoy día el avance del Estado islámico que persigue y masacra a chiitas, cristianos y yazidíes en Irak y Siria  permite afirmar  que el genocidio es una realidad histórica contemporánea y que como especie los humanos no hemos podido dejar atrás que el hombre sea el peor enemigo del hombre.

Muchas de la violencia en nuestras sociedades tiene como origen la exacerbación de prejuicios y sentimientos que pueden justificarse con concepciones de una raza superior a las otras, o de una práctica religiosa por sobre las demás. También los sentimientos de rechazo a un individuo, un grupo, un pueblo se deben al prejuicio y desprecio a los que se consideran ajenos a la esencia de la identidad nacional, a aquel Otro que no tiene cabida dentro de una sociedad determinada y al que se estigmatiza, se juzga por estereotipos o se deshumaniza. Y si bien las primeras manifestaciones son marginación, discriminación y actos de violencia, incluyendo el grave problema de bullying, se ha llegado a políticas promovidas por los mismos estados para exterminar pueblos enteros.

Las masacres llevadas a cabo durante la Segunda Guerra Mundial son ejemplos máximos de la violación sistemática de los derechos humanos y el establecimiento de una política de exterminio por un régimen. La ideología racista del gobierno nazi en Alemania permitió, e incluso fomentó, acciones que nunca antes habían ocurrido en la historia de la humanidad, pues hasta esta guerra la población civil no había sido nunca el objetivo de los estrategas militares con tal grado de desprecio hacia la vida humana. Jamás un Estado había establecido como política nacional la destrucción total de grupos que consideró indignos de vivir.

En la médula de la historia de la Alemania Nazi se encuentra la realidad del Holocausto (Shoah en hebreo): el intento de la Alemania nazi y sus colaboradores de asesinar a todos los hombres, mujeres y niños judíos a su alcance, un programa de asesinato de masas de dimensión continental, sin precedentes por su totalidad.

El genocidio del pueblo judío por los nazis refleja el dominio de un sistema de pensamiento técnico y modernista utilizado de forma perversa al servicio de la destrucción de seres humanos, organizado por un estado nacional, planificado por una burocracia establecida, facilitado por diversos segmentos de la sociedad y perpetrado por grupos militares vinculados al estado que usaron los medios más eficaces a su disposición para llevar a cabo sus políticas asesinas. Y todo esto ante la mirada indiferente de gobiernos y ciudadanos incluyendo a las democracias occidentales más progresistas.

Durante el Tercer Reich, las autoridades persiguieron a otros grupos debido a su supuesta “inferioridad racial”: los romaníes (gitanos) y algunos pueblos eslavos (polacos y rusos, entre otros) considerados inclusive como subhumanos. Otros grupos fueron perseguidos por motivos políticos, ideológicos o de comportamiento, entre ellos los comunistas, los socialistas, los Testigos de Jehová y los homosexuales. Más de 250,000 ciudadanos alemanes con discapacidades físicas y mentales fueron exterminados por razones eugenésicas, tres millones de prisioneros de guerra soviéticos fueron asesinados y seis millones de judíos -una tercera parte del Pueblo de Israel- fueron masacrados ya fuera en campos de exterminio, fusilados en los bosques, quemados vivos en sinagogas o asesinados en las marchas de la muerte cuando la derrota alemana ya era inminente.

¿POR QUÉ ESTUDIAR EL HOLOCAUSTO?

Ante esta trágica etapa de intolerancia, discriminación violencia y muerte, ¿por qué se debe estudiar el Holocausto que es una de las páginas más obscuras de la historia? Las razones son varias:

1. Las catástrofes provocadas por el ser humano no son accidentes de la historia, sino que pueden y deben ser evitadas.

A pesar de que en 1945 las naciones victoriosas anhelaban poner fin a esos crímenes y acordaron en 1948 una política destinada a prevenir futuros actos de genocidio como es la Convención de las Naciones Unidas para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, otras masacres se han producido en diversas partes del mundo desde el final de la Segunda Guerra Mundial. Ante esta repetición de crímenes de lesa humanidad, tanto políticos, académicos como ciudadanos conscientes de estos crímenes en todo el mundo se han remitido a la historia y las lecciones del Holocausto en el intento de explicar por qué la humanidad ha vuelto a fallar una vez más en la prevención del genocidio.

La Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura –UNESCO- tiene como objetivos fundamentales promover la paz y la comprensión mutua así como la igualdad y el respeto por la justicia sin distinción de raza, género, nacionalidad, religión o lengua, enfatizando la promoción de estos valores primordialmente a través de la educación y, por lo tanto, considera que es esencial aprender del Holocausto para entender mejor las causas que permitieron el genocidio en la civilizada Europa, así como el posterior desarrollo de un marco de derecho internacional y de las instituciones creadas para prevenirlo y castigarlo.

La UNESCO considera también que la comparación cuidadosa con otros ejemplos de violencia colectiva puede contribuir a prevenir atrocidades masivas en el futuro. Por ellos la enseñanza y el aprendizaje del Holocausto permite desarrollar una conciencia y sensibilidad a las condiciones y riesgos que corren los grupos minoritarios en cualquier sociedad.

2. El estudio del Holocausto permite plantear claramente preguntas relativas al uso y abuso del poder político con fines violentos a nivel nacional e internacional.

Estos cuestionamientos permiten tomar conciencia del papel y las responsabilidades del Estado, de los individuos y de la sociedad en su conjunto frente a las violaciones de los derechos humanos, cuestionando el comportamiento humano, el conformismo y el poder de las ideologías particularmente en sociedades que se adhieren a gobiernos que emprenden acciones que violan los derechos humanos reconocidos internacionalmente.

Educar sobre el Holocausto ayuda a los jóvenes a asimilar conceptos clave que serán útiles para estudiar otros ejemplos de violación a los derechos humanos así como de violencia masiva para ser más conscientes de su responsabilidad como ciudadanos de su país y del mundo aceptando y valorando la diversidad, antes que verla como un peligro.

3. A través del conocimiento de esos acontecimientos los estudiantes pueden aquilatar la eficacia de las intervenciones que buscan defender los derechos de los otros como sucedió en Dinamarca cuando el mismo rey Cristian X portó la estrella de David amarilla, el distintivo impuesto por los nazis para identificar a la población judía, y cuyo gobierno salvó a 8,000 personas de la deportación a los campos de exterminio, así como los individuos considerados Justos entre las Naciones, aquellos que arriesgando su propia vida y actuando con valentía y humanidad salvaron la de cientos de perseguidos a pesar del tremendo peligro que corrieron ellos y sus familiares.

4. En esta era digital, con ataques de drones, amenazas de guerra nuclear, armas bacteriológicas y todos los avances técnicos y científicos al servicio de la eliminación del considerado enemigo, el análisis de los mecanismos que llevaron al Holocausto permite tomar consciencia del poder de la tecnología y del uso perverso que se le puede para la violación de los derechos humanos como sucedió recientemente en Siria.

5. La estigmatización y la negación de los derechos fundamentales de ciertos grupos pueden convertirse en violaciones graves de los derechos humanos y algunas circunstancias en genocidio si no se adoptan rápidamente medidas preventivas. La educación es esencial para entender mejor las causas e identificar las señales de alarma así como para para llevar a cabo mayores esfuerzos de prevención a corto plazo

6. El no hacer nada mientras otros están siendo brutalmente oprimidos por las acciones del gobierno es una forma de complicidad que, en el caso del Holocausto, dio como resultado que el trabajo de los colaboracionistas fuera socialmente más tolerado. El pastor protestante Martín Niemöller lo expresó claramente en el sermón que pronunció en su iglesia en Kaiserslautern, Alemania, en 1946[2]:

“Cuando los nazis vinieron a buscar a los comunistas, guardé silencio, porque yo no era comunista,

Cuando encarcelaron a los socialdemócratas, guardé silencio, porque yo no era socialdemócrata,

Cuando vinieron a buscar a los sindicalistas, no protesté, porque yo no era sindicalista,

 Cuando vinieron a buscar a los judíos, no protesté, porque yo no era judío,

Cuando vinieron a buscarme, no había nadie más que pudiera protestar”.

7. Para Francis Deng, Asesor Especial del Secretario General de las Naciones Unidas para la Prevención del Genocidio: “la manera más efectiva de prevención reside en la gestión constructiva de la diversidad para promover la igualdad, la inclusión, el respeto a los derechos fundamentales y el cumplimiento de los valores y las prácticas democráticas”[3].

Benito Juárez, el Benemérito de las Américas, estableció hace 150 años la norma fundamental para tener una vida armónica tanto en el quehacer cotidiano como en los escenarios nacional e internacional: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

Benito Juárez, el Benemérito de las Américas, estableció hace 150 años la norma fundamental para tener una vida armónica tanto en el quehacer cotidiano como en los escenarios nacional e internacional: “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz”.

 

* Conferencia inaugural de las jornadas conmemorativas del Holocausto. Biblioteca Universitaria Raúl Rangel Frías. 27 de abril 2017.

[1] Sector de Educación, UNESCO. ¿Por qué enseñar sobre el Holocausto? París: UNESCO. 2013.Pág. 2. . <www.unesco.org/education>

[2] Niemöller, Martin. @First they came for the SocialistsHolocaust Encyclopedia. United States Holocaust Memorial Museum.

[3] Ibid. Pág. 12.

 

 

El espíritu olímpico

Ana Portnoy

Los XXXI Juegos Olímpicos que se celebrarán en Río de Janeiro entre el 5 y el 21 de agosto son los primeros que se llevan a cabo en Sudamérica y los segundos en un país latinoamericano, 48 años después de que México fuera sede. En 306 eventos de 28 disciplinas participarán 10,500 atletas.

Hoy justas deportivas, en sus orígenes fueron competencias dedicadas al dios griego Zeus. Los primeros juegos olímpicos se verificaron en julio del año 776 aC. en a ciudad de Olimpia en donde se encontraba el santuario del dios,  llevándose a cabo cada 4 años y participando atletas de distintas regiones de Grecia.

Sus objetivos fueron el desarrollo del cuerpo y el alma, la amistad entre las distintas ciudades-estado y el acatamiento al mandato de los dioses. Durante la celebración de los juegos se promulgaba, si había un conflicto bélico, una tregua llamada “paz olímpica” para que los atletas pudieran viajar con seguridad desde sus ciudades a Olimpia.

Desde los 12 años los griegos iniciaban la educación para el deporte –ejercicios físicos y atletismo-, tanto para normar su comportamiento como para desarrollar su musculatura. A los 20 años se les consideraba listos tanto para tomar las armas como para participar en los juegos olímpicos.

En ellos sólo participaban hombres que entrenaban bajo un severo y supervisado régimen de disciplina deportiva. Las competencias iniciaban con diversos ritos religiosos y consistieron en carreras de velocidad de distintas distancias, carrera de carros, salto de longitud, lanzamiento de disco y de jabalina, lucha  y box.  Posteriormente se agregaron concursos musicales.

Para el siglo 4 aC. ya participaban atletas de otras regiones del Mediterráneo por lo que se fue perdiendo el contenido religioso destacándose más la competencia y la profesionalización del deporte.

Bajo la hegemonía romana sobre Grecia la práctica deportiva y las competencias perdieron su importancia y con el cristianismo como la única religión del imperio, se condenó el culto al cuerpo y al deporte que se habían expresado en la frase “mente sana en cuerpo sano”. El emperador Teodosio el Grande abolió las Olimpíadas en 394 dC. al considerarlas un festejo pagano. En 1,200 años se habían celebrado 293 justas.

Los juegos olímpicos renacieron en 1896 gracias a los esfuerzos del Barón de Coubertin y se llevaron a cabo por primera vez después de 1500 años nuevamente en Grecia. Fue tal su éxito que en 1924 se agregaron los Juegos Olímpicos de Invierno y en 1960 las Paralimpiadas dedicadas a las competencias de deportistas con capacidades diferentes.

A la fecha solo se han suspendido los de 1916 y los de 1944 debido a las dos guerras mundiales.

 

¿La de-construcción de Europa?

Ana Portnoy

El Zollverein fue la unión aduanera de 1834 por la que los estados alemanes, entonces independientes, se vincularon económicamente eliminando tarifas arancelarias y ampliando la comercialización de bienes. Para algunos historiadores este acuerdo fue el arranque de la unificación alemana que se concretó en 1871. Su éxito sería el antecedente para la creación de un bloque económico europeo en la segunda mitad del siglo XX y que paulatinamente llevó al establecimiento de la Unión Europea.

Por siglos las relaciones entre los estados europeos estuvo caracterizada por conflictos bélicos, ya fueran por territorio, religión o seguridad nacional. Las dos guerras mundiales, con casi 90 millones de muertos en conjunto, fueron las más mortíferas. En 1950 en plena Guerra Fría el ministro francés de Asuntos Exteriores, Robert Schumann, presentó un plan para una mayor interacción económica entre países que impidiera un nuevo conflicto armado. Así surgió la Comisión Económica del Carbón y el Acero (CECA) formada por Alemania, Bélgica, Francia, Italia, Luxemburgo y los Países Bajos.

Con la adhesión de más países y a través del Tratado de Roma de 1957 se estableció la Comunidad Económica Europea para  fincar “los fundamentos de una unión más estrecha y sin fisuras entre los países europeos” que llevaría a la integración económica y, paulatinamente, a la unión política.

El Reino Unido, sin embargo, se negó a ingresar por la importancia de los lazos comerciales y políticos con sus colonias y ex-colonias en la Commonwealth y el temor a perder soberanía ante las instancias supranacionales que conducirían a la unidad europea. Sin embargo, el espectacular crecimiento económico de la CCE le hizo cambiar de opinión solicitando su incorporación en 1961 y lográndola once años después.

En 1992 con el Tratado de Maastrich la CCE se transformó en la Unión Europea (UE) con el objetivo de integrarse políticamente de manera más estrecha, aceptando tener una serie de  políticas comunes: seguridad, medio ambiente, relaciones exteriores, salud, justicia y migración. Se concedió la ciudadanía europea a los ciudadanos de cada nación así como libre tránsito (Acuerdo Schengen 1995) y se iniciaron las negociaciones para la unión económica y monetaria y una moneda única, el euro (1999). Gran Bretaña, sin embargo, no se adhirió a estas dos últimas.

La UE ha permitido más de medio siglo de paz, estabilidad y prosperidad en Europa, elevando los niveles de vida de los ciudadanos de los países miembros. En el 2012 recibió el Premio Nóbel de la Paz por fomentar la paz, la reconciliación, la democracia y los derechos humanos  en Europa.

Sin embargo, la construcción de Europa no ha estado exenta de cuestionamientos y conflictos. La crisis económica en los años ´90 disparó el desempleo y cada país se abocó más a las cuestiones nacionales que a las europeas. Hubo graves tensiones monetarias que cuestionaron la unión económica y, además, el conflicto en los Balcanes trajo nuevamente la guerra a suelo europeo sin que la UE pudiera implementar una política exterior y de seguridad comunes.

El euroescepticismo, el nacionalismo extremo, la inmigración –tanto interna como de refugiados no-europeos-, las instancias supranacionales y su burocracia y la oposición al rescate de los países endeudados han fortalecido la oposición a mantenerse dentro de la UE. Estas tendencias son los retos que enfrenta la Unión Europea como lo demostró el refrendo por el Brexit el pasado mes de junio, en el cual el 52% del electorado en Reino Unido votó por abandonar la Unión Europea.

Hoy es historia: El gobierno del pueblo

Ana Portnoy

El Norte, Monterrey, N.L.,   31 de mayo 2016. Sección Vida, pág. 13.

Tras casi setecientos años de gobiernos aristocráticos, monárquicos o tiránicos, iniciando el siglo V aC. durante los años de las guerras contra los persas el legislador Solón reformó a la sociedad ateniense. Como toda la población del Ática participó en el esfuerzo bélico,  después de la victoria definitiva en el año 478 aC. se consolidó la noción de un gobierno conformado por todos los ciudadanos, ricos y pobres, aristócratas y campesinos. En tanto Esparta tuvo un régimen militarista y Tebas una monarquía, en Atenas surgió la noción de democracia entendida como el gobierno del pueblo.

La democracia griega se caracterizó por un Consejo (llamado Boulé) conformado por 50 representantes electos anualmente en cada una de las 10 regiones del Ática. Era obligatoria la participación de todos los ciudadanos y aquellos electos se abocaban cabalmente durante un año al servicio del estado recibiendo un pago simbólico.

La Boulé ejerció los poderes ejecutivo, legislativo y judicial y  en la toma de decisiones sobre leyes, economía, relaciones exteriores y orden público participaban los ciudadanos a los que se convocaba alrededor de 40 veces al año. La asignación de los puestos ejecutivos fue por sorteo, excepto los mandos militares y ante el Consejo tenían que rendir cuentas los magistrados.

Para ser ciudadano eran necesarias dos condiciones: tener más de 18 años -aunque los jóvenes empezaban a participar en la vida política a los 20, después de cumplir dos años de servicio militar- y ser hijo de padre y madre atenienses. Ni mujeres, esclavos o extranjeros tuvieron ese derecho.

Para la impartición de justicia existieron tribunales populares regidos por el concepto de igualdad entre los ciudadanos.  Legitimaron su actuación conforme la voluntad popular y no por decreto divino, a diferencia de las culturas que les fueron contemporáneas.

Pericles, el gran estadista que gobernó Atenas entre los años 460–429 aC. definió esta forma de gobierno:

“Tenemos un régimen político que no emula las leyes de otros pueblos y más que imitadores de los demás somos un modelo a seguir. Su nombre, debido a que el gobierno no depende de unos pocos sino de la mayoría, es democracia. En lo que concierne a los asuntos privados, la igualdad, conforme a nuestras leyes, alcanza a todo el mundo, mientras que en la elección de los cargos públicos, no anteponemos las razones de clase al mérito personal, conforme al prestigio de que goza cada ciudadano en su actividad; y tampoco nadie en razón de su pobreza, encuentra obstáculos, debido a la oscuridad de su condición social si está en condiciones de prestar un servicio a la ciudad”.

Visitando Oaxaca

Como objetivo del curso “El esplendor oaxaqueño”,  tercer  módulo del programa “Un viaje por México” impartido en el Aula Juan XXIII visitamos la ciudad de Oaxaca y sus alrededores los últimos días del mes de mayo.

Nuestro itinerario contó con los excelentes servicios de la agencia de viajes  Turismo Rey de Monterrey así como de  MAC Events Oaxaca.

Apenas aterrizamos fuimos a comer al restaurant Casa Oaxaca, considerado uno de los mejores de la capital del estado, para una primera degustación de la gastronomía oaxaqueña.

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Proseguimos con una visita guiada al Museo de las Culturas en el interior del Centro Cultural Santo Domingo, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, en donde se encuentran los tesoros de la Tumba número 7 de Monte Albán descubierta por Alfonso Casoen 1931  así como objetos litúrgicos virreinales y de Porfirio Díaz.

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Aquí se encuentran también el Jardín Histórico Etnobotánico de Oaxaca, la Biblioteca “Fray Francisco de Burgoa” y la Hemeroteca Pública “Periodista Néstor Sánchez Hernández”. Nos maravillamos ante el esplendor de la iglesia de Santo Domingo de Guzmán.

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Frente al atrio de la iglesia se encuentra el Instituto de Artes Gráficas de Oaxaca (IAGO) en donde vimos obra gráfica del Maestro Francisco Toledo, con la suerte de encontrarnos con el artista.

Al día siguiente recorrimos la Ruta Mixteca  visitando la zona arqueológica de Mitla. En Teotitlán del Valle conocimos al Mtro. Pantaleón Ruiz quien nos explicó el proceso de elaboración de textiles con fibras naturales teñidas e hiladas de acuerdo a la tradición ancestral. 2016-05-30-PHOTO-00000142

También visitamos la mezcalera Rey de Matatlán para conocer cómo se elabora esta bebida que ha cobrado popularidad internacionalmente. Para cerrar con broche de oro, por la noche tuvimos una función especial de la Guelaguetza con una rica cena en el hotel Quinta Real.

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El segundo día fuimos al Centro de las Artes San Agustín (CASA), la antigua textilera de Etla convertida en importante centro cultural por el Mtro. Toledo. Tras una visita a las instalaciones continuamos nuestro paseo hacia el centro ceremonial zapoteca de Monte Albán.

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Visitamos el convento de Cuilapam en donde fue fusilado el presidente Vicente Guerrero en 1831 y llegamos por la tarde a San Martín Tilcajete para conocer cómo se elaboran los alebrijes, los animales fantásticos tallados en madera de copal y que han sido expuestos en importantes museos de México y del extranjero.

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Un paseo muy ilustrativo fue la ruta de los conventos dominicos en donde visitamos Yanhuitlán y Teposcolula, en donde pudimos observar el trabajo de recuperación y restauración.

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Y por la tarde fuimos al taller del reconocido artista Fernando Andriacci. Admiramos sus esculturas y trabajos en cerámica, así como las esculturas monumentales.

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El día de nuestro regreso a Monterrey todavía tuvimos tiempo de hacer una última visita a San Bartolo Coyotepec para aprender cómo se elaboran las vasijas de barro negro.

Los 50 viajeros nos dimos tiempo de visitar galerías de arte,  cenar en varios de los muy recomendados restaurantes, ir al Mercado de Artesanías en donde adquirimos los hermosos vestidos y huipiles bordados a mano,  quesillos y tlayudas así como los moles que le han dado fama internacional a esta región de nuestro país.

Visitar Oaxaca fue una experiencia inolvidable.

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Hoy es historia: Medio ambiente y civilización.

Ana Portnoy

El Norte, Monterrey N.L., 1 de mayo 2016. Sección Vida, pág. 19

Para explicar por qué en ciertas regiones del planeta se desarrollaron grandes civilizaciones y en otras no, el historiador inglés Arnold Toynbee postuló la teoría del estímulo del medio ambiente.
Planteó que si éste es hostil al hombre que se enfrentaba a condiciones extremas de calor o frío con sequías o nieves perpetuas, el esfuerzo que hacía fue por satisfacer sus necesidades básicas y sobrevivir día a día, como sucedió con las tribus nómadas de zonas desérticas o aquellas que poblaron la región ártica.
Por otro lado, en un ambiente aparentemente propicio con un clima agradable y abundancia de alimentos, el individuo no tuvo necesidad de desarrollar su ingenio y aplicarlo para controlar a la naturaleza. Sus necesidades básicas se resolvían sin esfuerzo y no hubo un reto que lo estimulara. Ninguna cultura madre se desarrolló en sitios templados con abundancia de recursos.
Para Toynbee el medio debe ser lo suficientemente agresivo que obligue a los seres humanos a desarrollar su intelecto, creatividad y capacidades para dominar los obstáculos del medio y que garantice su subsistencia al mismo que tiempo que no lo aniquile.
Los ejemplos que sustentan su teoría son varios: en Egipto el clima es desértico, muy caluroso durante el día y frío en la noche. Las dunas no son aptas para la agricultura, y lo que permitió el desarrollo de la civilización fue el Nilo.
Su desbordamiento anual permitió la agricultura y los hombres desarrollaron su ingenio para aprovechar hasta la última gota de agua.
De la construcción de canales de riego y una vida en aldeas rudimentarias erigieron grandes ciudades, templos y pirámides, estructurándose una compleja sociedad que desarrolló las ciencias y las artes así como un sofisticado pensamiento religioso y una forma de vida refinada.
En Mesopotamia, China e India, orígenes también de la vida civilizada, el medio ejerció una influencia similar.
En México la misma teoría explica cómo una tribu considerada bárbara por sus vecinos y confinada a un islote en el lago de Texcoco logró sobreponerse a un medio ambiente hostil y dominarlo.
A través del sistema de chinampas ampliaron su espacio geográfico y garantizaron el abastecimiento de alimentos, creciendo la población y construyendo una ciudad majestuosa. En menos de 200 años ya eran un imperio que conquistó gran parte de Mesoamérica.
Toynbee encontraría en Monterrey un buen ejemplo también: en una región semidesértica, con clima extremoso y con carencia de agua, sus pobladores lograron convertirla en una pujante ciudad y polo de atracción gracias a sus industrias.
Sobreponerse a la naturaleza implica tesón y trabajo, atributos que han caracterizado a los regiomontanos por generaciones.
ana@gustoporlahistoria.com
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Hoy es historia: Mexicas

Ana Portnoy

El Norte, Monterrey N.L., a 31  de marzo 2016. Sección Vida, pág. 9 

En febrero de 1978 los trabajadores que hacían una excavación a un costado de la Catedral de México encontraron un bloque monolítico representando a la diosa lunar Coyolxauhqui. Así inició el Proyecto Templo Mayor que ha sacado a la luz el recinto religioso azteca. El quehacer arqueológico, en la medida que la preservación de los edificios coloniales lo permite, prosigue hasta la fecha. Procedente de su museo de sitio, la exposición “Mexicas, esplendor de un imperio” puede ser admirada estos días en el Museo de Historia Mexicana.

Los aztecas, originarios del mítico Aztlán, llegaron en el siglo 12 al altiplano conducidos por los sacerdotes de su dios tutelar Huitzilopochtli buscando la tierra prometida cuya señal era un águila que sobre un nopal devoraba una serpiente. En un islote del Lago de Texcoco la encontraron.

En 200 años convirtieron su capital, México-Tenochtitlán, en el centro político, económico y religioso de un gran imperio que abarcó el centro de México, la costa del Golfo,  Oaxaca,  Guerrero y el Soconusco. A la llegada de Cortés avanzaban en la conquista de Michoacán.

Su pensamiento religioso exigió sacrificios humanos y autosacrificios para garantizar el orden del cosmos. Muchas de sus batallas fueron para obtener cautivos para ese ritual, aborrecido por los pueblos avasallados y considerado demoniaco por los españoles.

La complejidad y la riqueza de su estructura política, social y económica fue acompañada de un espléndido desarrollo cultural al ser herederos de una tradición artística, conocimiento científicos y nociones religiosas iniciadas más de 2000 años atrás. Las pirámides y templos, la pintura mural y la escultura alcanzaron gran monumentalidad como correspondía a una sociedad militar conquistadora, en tanto que la cerámica, el tallado de piedra, la plumaria, la orfebrería y la poesía denotaron simultáneamente una gran sensibilidad.

El otro gran imperio prehispánico en América que también se caracterizó por su militarismo y conquistas territoriales y que les fue contemporáneo fue el inca en la cordillera de los Andes. Las redes comerciales de ambos probablemente entraron en contacto en sus rutas centroamericanas.

Identificado como el rey-dios Quetzalcóatl que había prometido regresar de su autoexilio, Hernán Cortés fue recibido como una divinidad hasta el corazón del imperio. Muy tarde los mexicas reaccionaron ante los españoles, que con armas de fuego y enfermedades desconocidas –viruela y sífilis- los conquistaron el 13 de agosto de 1521.

De haber sido amos y señores de casi toda Mesoamérica, la sociedad novohispana consideró a los indígenas como incapaces de autogobernarse, víctimas de explotación y una marginación que persiste a la fecha.

mexicas

Hoy es historia: El Papa y el Patriarca, la histórica reunión de La Habana


Ana Portnoy

El Norte, Monterrey N.L.,  23 de febrero de 2016. Sección Vida, pág. 11.

Histórica es la reunión del Papa con el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Rusa tras 962 años del Cisma de Oriente y Occidente.El rompimiento se fue gestando por confrontaciones teológicas y políticas entre los cristianos bizantinos y los latinos.

Cuando en el 800 el Papa León III dio al rey franco Carlomagno el título de emperador del Sacro Imperio Romano provocó la indignación de Bizancio, el antiguo Imperio Romano Oriental, cuyo gobernante ostentaba ya el título de emperador romano. A ojos de los bizantinos, los reinos de Europa Occidental, aún siendo cristianos, estaban contagiados de la barbarie de sus ancestros godos, ostrogodos, vándalos, suelvos o alanos que habían arrasado al Imperio Romano de Occidente en el año 476.

El Papado resentía la intromisión del emperador bizantino en los asuntos eclesiásticos y se oponía a que los patriarcas, ya fueran de Constantinopla, Antioquia, Jerusalén y Alejandría, utilizaran el título de ecuménicos reclamando que como obispo de Roma el Papa era la autoridad suprema sobre toda la Iglesia y los demás segundos en jerarquía. Había también discrepancias en el uso del calendario y los santorales, disputas sobre diócesis  y confrontación sobre si Roma o Constantinopla, la capital de Bizancio, eran la sede del primado de la iglesia universal.

Otros motivos de confrontación fueron la veneración de íconos en la iglesia oriental, el uso del griego y no del latín en su liturgia y la controversia filoloque sobre el Espíritu Santo que la iglesia latina sostenía procedía tanto de Dios Padre y del Hijo en tanto la bizantina sólo reconocía al Padre como su origen. Otras divergencias eran la naturaleza del pecado original y los dogmas sobre la concepción y asunción de la Virgen.

Roma no reconocía como válido el sacramento de la confirmación administrado por un sacerdote ortodoxo en tanto que en Constantinopla se consideraba herética y judaizante la utilización del pan ácimo en la Eucaristía y se reclamaba que los clérigos latinos se rasuraban la barba y practicaban el celibato obligatorio en toda la jerarquía eclesiástica.

Un concilio podría haber resuelto la confrontación, pero prevalecieron también factores políticos y territoriales pues Bizancio no aceptaba que su emperador y el patriarca dependieran de una autoridad religiosa latina que pretendía tener preeminencia y autoridad sobre ellos. El Papa León XI excomulgó al Patriarca Miguel I Cerulario y éste quemó públicamente la bula y excomulgó a su vez a los delegados papales. De esta forma se consumó el rompimiento en 1054.

A pesar del peligro que representó la expansión del islam a través de los turcos otomanos que conquistaron al imperio bizantino en 1453, las iglesias ortodoxas –rusa, búlgara, rumana, griega- y la  romana no se unieron en su contra. El proceso de acercamiento entre las iglesias inició en el Concilio Vaticano II. En 1965 el Papa Paulo VI y el Patriarca de la Iglesia Ortodoxa Griega Atenágoras I revocaron las sentencias de excomunión y en 2013 su sucesor Bartolomé I asistió en Roma a la inauguración del pontificado del Papa Francisco.

El ataque que han sufrido iglesias y comunidades cristianas en Medio Oriente y África a manos del Estado Islámico es la circunstancia que ha permitido ahora el acercamiento del Papa con Cirilo I, el líder de la Iglesia Ortodoxa Rusa que tiene 80 millones de fieles.

De la Hermandad a ISIS

Ana Portnoy

A lo largo de la historia diversas religiones han considerado que herejes e infieles deben ser convencidos de una visión particular de la moralidad y la salvación del alma justificando la violencia en su contra como un designio divino. Las Cruzadas, la Inquisición, la Reforma y Contrarreforma y hoy en día el Estado Islámico de Irak y Siria son muestra de la violencia justificada a través de la religión.

La tolerancia a judíos y cristianos en Al-Andalus entre los siglos IX al XI permitió un florecimiento cultural y científico precursor del Renacimiento. Sin embargo al invadir España, los almohades y almorávides los persiguieron y masacraron, incluyendo a los mismos mahometanos dedicados a estudios calificados de profanos.

Hoy el fundamentalismo islámico es visto como el mayor peligro para la paz mundial, con atentados en los cinco continentes y la pretensión del establecimiento de un califato por parte de ISIS que ha masacrado no solo a yazidíes y cristianos, sino también a la población musulmana considerada apóstata o herética.

La primera organización islámica considerada terrorista es la Hermandad Musulmana fundada por Hassan al-Banna en Egipto en 1928 con el objetivo de establecer un estado musulmán universal regido por la ley coránica.

Su activismo político antibritánico y antisecular así como obras de caridad le atrajeron a miles de seguidores. Para los años 1940 tenía 500,000 miembros y sus metas se habían propagado por todo el mundo árabe.

En 1954, acusada de intentar asesinar al presidente Nasser, la Hermandad fue prohibida y miles de sus miembros encarcelados y torturados. La organización creció en la clandestinidad radicalizándose y abogando por el yihad –la guerra santa-. El Jihad Islámico y al-Qaeda se inspiraron en sus principios.

La expansión del islamismo se ha explicado como reacción contra la secularización de miles de musulmanes, sobre todo aquellos establecidos en Occidente; el atraso económico y las abismales diferencias sociales en los países islámicos; la corrupción de la mayoría de sus gobiernos; el fracaso del nacionalismo panárabe; y la oposición contra la forma de vida occidental, considerada impía, degenerada y pervertidora de la moral religiosa así como la alienación, pobreza o violencia en la que viven los jóvenes musulmanes en los países europeos.

Los grupos yihadistas tienen como principales objetivos recuperar la pureza de la fe y la forma de vida de los primeros siglos del islam así como el restablecimiento del califato, el imperio territorial sobre todas las tierras musulmanas en el que la ley coránica, sea la única fuente de derecho.

No importa cuánta sangre inocente se derrame.