Tiempo linear, calendario cíclico

¿Recuerda usted aquella popular canción de Joan Manuel Serrat tomada de un poema de Antonio Machado

Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar,

pasar haciendo camino, camino sobre la mar….?

Lo nuestro… lo humano, lo inmanente, lo cambiante.

Nosotros, hombres y mujeres del siglo XXI pertenecemos a sociedades que, la mayoría, transitan velozmente entre avances tecnológicos, nuevos paradigmas del conocimiento y formas de comunicación global cada vez más vertiginosos y asequibles a todos los confines del planeta. La distancia que nos separa de la generación de nuestros padres en la concepción del mundo, de la sociedad y del sitio del individuo en ella es abismal pues vivimos una era en la que el cambio constante es lo único estable. En el entorno posmoderno, quedan pocas nociones con pretensiones de universalidad y permanencia absoluta que nos puedan dar una certeza de nuestro lugar en el mundo y de nuestra misión en la vida, si es que tenemos una que nos de aún la ilusión de trascender.

Alphonse Mucha. Las cuatro estaciones

Sin embargo, hasta antes de la era industrial y de la revolución racionalista, para todas las culturas la idea del cambio implicaba más bien el cumplimiento del ciclo vital y la permanencia: la naturaleza indicaba el paso de las estaciones en fechas precisas que llegaban con cada equinoccio y solsticio renovando la vegetación, la vida del hombre y de los animales que se preparaban para enfrentar el mismo destino que la generación anterior: nacimiento, crecimiento, reproducción, muerte. De esta forma las actividades económicas, sociales y rituales tenían sus temporadas, sus ritos, sus patronos y sus fiestas propias. Año tras año el cambio era plenamente reconocido y predicho con exactitud gracias a observaciones astronómicas y el uso de calendarios lunares y solares que marcaban el inicio y el fin del ciclo anual, de la siembra y de la cosecha, del momento de fecundar la tierra y de presenciar el renacimiento de la naturaleza así como de las heladas y de las noches largas que implicaban el deterioro y la muerte.

Las distintas nociones mágicas y las religiones consolidadas establecieron ritos y ceremonias para conmemorar el eterno retorno, como lo denominara Mircea Eliade. Cada año Hades tendría a Perséfone en el inframundo por seis meses en los que la tierra sería yerma y después Deméter recuperaría a su hija para engalanar los campos con el verdor y la frescura que trae consigo el verano y la opulencia de la recolección en el otoño.

Así también, la vida del hombre pasaba por cambios perfectamente reconocibles y que implicaron rituales para marcar el fin de una etapa y el inicio de otra: ritos de matrimonio y procreación, de nacimiento y de iniciación como miembro productivo del grupo así como de muerte y esperanza en la resurrección.

Desde las culturas paleolíticas hasta nuestros días estos ritos han perdurado, puesto que bautizos, sacramentos, comunión y extremaunción manifestadas de distintas formas de acuerdo a las distintas nociones religiosas siguen siendo los rituales que conciben la vida humana como un ciclo y cada cultura celebra simbólicamente el paso de una etapa a la siguiente.

Y si bien las culturas antiguas tenían una noción de tiempo circular en el que se repetía el ciclo indefinidamente, con el desarrollo de religiones teleológicas y providencialistas se concibió un inicio del cosmos a través de la creación por la voluntad divina y un final de la historia de acuerdo a un plan celestial establecido de antemano, es decir, un principio y un fin con un avance constante hacia la postrimería de los tiempos que acerca al momento del juicio final o a la culminación de la historia terrena.

Sin embargo, en la vida cotidiana, la noción del tiempo y del calendario se mantuvo en su concepción circular. Cada año, a pesar de estar más viejos, festejamos el mismo día la fecha de nuestro nacimiento, matrimonio o la defunción de familiares; conmemoramos el final del año, o las festividades cívicas y religiosas en sus aniversarios si bien el tiempo prosigue inexorablemente con su curso. Es decir,  como si nuestro calendario siguiera siendo cíclico cuando de acuerdo a nuestra concepción religiosa el devenir del tiempo no da vuelta atrás.

Es por eso que cada inicio de año trae consigo tantas promesas y esperanzas. Queremos ser mejores, más felices, cumplir todas nuestras promesas, limitar los excesos, dejar una huella. Vemos el Año Nuevo como una nueva oportunidad, y aunque la cifra suma dos dígitos más,  también ya estamos listos para cumplir con todos los ritos milenarios que las fechas traen consigo.

Le deseo un muy feliz año

Imágenes:

Cuatro Estaciones: http://beautyminded.wordpress.com/2009/08/01/what-season-are-you/

Perséfone y Hades: http://www.summagallicana.it/lessico/a/Ades.htm 

2010: http://www.goodfinancialcents.com/2010-roth-ira-conversion-rules/

Anuncios

Nazaret en la época de Jesús

Destacan que hasta ahora se hallaron tumbas de la época de Jesús en Nazareth, sin embargo, no se habían descubierto asentamientos.

Reuters

Nazareth,  Israel (21 diciembre 2009).- La Autoridad de Antigüedades de Israel dijo hoy que se hallaron los restos de una casa de la época de Jesús en Nazareth, en el primer descubrimiento de este tipo.

Los arqueólogos no establecieron ningún vínculo directo entre la vivienda en Nazareth y Jesús. Muchos cristianos creyentes sostienen que la casa de la infancia de su madre, María, fue una caverna donde ahora yace la Iglesia de la Anunciación.

Yardenna Alexandre, quien dirigió la excavación cerca de la iglesia, dijo que se descubrieron las paredes de una casa del siglo I que consistía de dos cuartos y un jardín.

“El descubrimiento es de extrema importancia porque revela por primera vez una casa del pueblo judío de Nazareth”, dijo Alexandre en un comunicado emitido por la Autoridad de Antigüedades.

“La construcción que encontramos es pequeña y modesta y probablemente es típica de las viviendas de Nazareth de ese período”, agregó.

“Hasta ahora se hallaron tumbas de la época de Jesús en Nazareth, sin embargo, no se habían descubierto asentamientos atribuidos a aquel período”, sostuvo.

Alexandre describió Nazareth, ahora la ciudad árabe más grande de Israel con una población de 65 mil habitantes, como una “pequeña aldea” durante la época de Jesús.

Yardenna Alexandre, quien dirigió la excavación, dijo que se descubrieron las paredes de una casa del siglo I que consistía de dos cuartos y un jardín
Foto: AFP

Fuente: El Norte. Monterrey, N.L., 22 de diciembre de 2009. Sección Vida. Pág. 12.

[http://www.elnorte.com/vida/articulo/534/1066145/]

Cuernitos (Croissants)

Desde tiempos inmemoriales, se estableció una relación entre alimentos y símbolos, ya fueran religiosos (peces, granada, miel), rituales (vino, pan), económicos (caviar, champaña), históricos (chiles en nogada, pan ácimo).

Sobre la relación alimento-hecho histórico, uno de los mitos más populares es el que vincula la elaboración del popular cuernito (croissant) con la defensa del imperio austríaco ante el asedio otomano. Según se cuenta, un panadero de Budapest lo preparó por primera vez en 1686 durante el sitio de la ciudad por parte de los turcos otomanos.

El relato establece que una noche, mientras preparaba la masa, el panadero escuchó ruidos extraños y alertó a los militares que tenían a su cargo la defensa de la ciudad. Al tomar cartas en el asunto, los soldados descubrieron que los enemigos cavaba un túnel bajo las murallas y,  gracias a la advertencia, los turcos fueron derrotados. Para conmemorar la victoria, el panadero elaboró un pan en forma de luna creciente, símbolo del Islam, implicando que los patriotas austro- húngaros se “comieron” a los turcos.

Esta misma historia ubica en Viena durante el asedio turco de 1863 la “invención” del cuernito.

Sin embargo, panes hechos en forma de luna creciente se han elaborado desde la Edad Media si no es que con anterioridad, con referencia a un culto lunar, aunque fehacientemente se establece que su elaboración inició en París en los años 1830 en una pastelería especializada en repostería vienesa. Pronto se convirtió en un alimento popular para el desayuno, ya sea simple o relleno de chocolate. Tiempo después se le empezó a utilizar para hacer emparedados.

Cuernitos rellenos al horno

Para ocho personas.

Esta receta fue producto de la necesidad. Queriendo hacer un quiche y sin tener a la mano pasta de hojaldre, los cuernitos fueron un buen sustituto! Este es un platillo fácil y versatil.

Ingredientes:

8 cuernitos salados

Mantequilla suavizada

Mostaza al gusto

8 rebanadas de queso amarillo

8 rebanadas de jamón (o pavo, o pollo asado desmenuzado, o salmón cocido desmenuzado o verduras cocidas o guisadas al gusto –brócoli al vapor, cebolla acitronada y tocino, espinacas, rajas poblanas con elote y calabacita. Se pueden utilizar verduras congeladas que se han dejado llegar a temperatura de ambiente y se han enjuagado).

3/4 taza de queso manchego (o asadero o gruyere o una mezcla de varios) rallado

1 taza de leche

1 taza de crema acidificada

3 huevos

sal y pimienta al gusto

eneldo y nuez moscada molida al gusto (opcional)

Enmantequillar un refractario rectangular.

Manera de hacerse:

Rebanar los cuernitos por la mitad y untar en un lado mantequilla y en el otro la mostaza. Colocar la mitad inferior en el refractario y cubrir con el queso amarillo y con el relleno que se prefiera. Tapar con la otra mitad.

Procurar que no queden espacios entre ellos. Espolvorear el queso rallado encima.

Licuar la leche, la crema, los huevos y los condimentos y verter encima de los cuernos. Dejar reposar en el refrigerador media hora.

Precalentar el horno a 180 grados centígrados.

Hornar 40 minutos o hasta que la salsa cuaje y empiece a dorar.

Servir un cuernito caliente o tibio por persona acompañado por la ensalada de su preferencia.

 

¿Historia o novela?

Mucho se ha discutido sobre los límites entre historia y literatura, entre los hechos acontecidos, crudos, tal como fueron, y la ficción, la narratividad, la reconstrucción de posibilidades, de razones posibles, de emociones, elementos que los documentos o restos materiales, evidencias fácticas de los sucesos, no registran.

Hoy en día, cuando se reconoce que el relato histórico también es narratividad e interpretación,  la historia y la literatura vuelven a tocarse como antaño. Tanto el novelista como el historiador cuentan una historia y buscan darle sentido a través de las palabras. Tal vez la primera historia novelada sea la Ilíada, el poema escrito por Homero entre los siglos VIII y VI aC. y que cuenta  una  trágica historia de amor cuyo destino estaba en manos de los dioses olímpicos. Esta obra clásica  fue considerada durante mucho tiempo producto de la imaginación de su autor, hasta que Heinrich Schliemann demostró en 1873 que efectivamente existió la ciudad de Troya y que el estrato correspondiente al siglo XIII aC. fue sitiado, conquistado y quemado por sus enemigos micénicos. El poema homérico había preservado en la memoria colectiva un suceso que de otra forma ya hubiera sido olvidado hace mucho.

Aunque la relación de la literatura y la historia ha sido estrecha en el sentido que los relatos se ubican en espacios y tiempos como los cantares de gesta, las novelas de aventuras y los relatos míticos, la novela histórica como un género literario en sí surgió a inicios del siglo XIX bajo la influencia del romanticismo.

Como novela, su naturaleza es ficcional y no pretende representar fidedignamente una realidad ni suministrar pruebas fehacientes al lector, y el novelista puede permitirse ciertas licencias, como la creación de personajes, diálogos y motivos. Por otra parte, con un sustento histórico, hay escenarios y contextos que le dan visos de verosimilitud a la obra, que se respalda en hechos sucedidos.

Así, las figuras históricas se transforman en personajes novelados a través de los cuales los autores reconstruyen intenciones, mentalidades, valores, aprecios y enconos que acercan al lector a la vida íntima y cotidiana de una época o a las razones que provocaron una serie de acontecimientos. De esta manera Alejandro Magno, los Reyes Malditos, los Reyes Católicos o Antonio López de Santa Anna -el seductor de la Patria-como personajes literarios nos invitan, a través de la pluma de  escritores como Mary Renault, Maurice Druon, Jean Plaidy, o Enrique Serna a adentrarnos a la historia, esta vez en los textos históricos para conocer los hechos tal y como sucedieron.

Mira si yo te querré.

Luis Leante. Barcelona: Alfaguara. 2007.

Poco es lo que conocemos de la historia, los conflictos y los dilemas de otras partes del mundo. La información que nos llega, ya sea a través de los noticiarios o de la prensa es limitada y se concentra o en los conflictos bélicos o las reuniones de los “grandes” o, en nuestro caso, de los conflictos regionales más sonados.

Quien conoce sobre los saharauis y su confrontación con el gobierno marroquí es un caso excepcional, y apenas hace unos días nos enteramos de que existe un conflicto entre Marruecos y lo que se conoció como el Sahara Español pues la activista por la autonomía de este territorio, Aminetu Haidar y a través de una huelga de hambre que duró un mes logró despertar la presión internacional que obligó al gobierno de Rabat a permitirle regresar a su hogar y a su familia.

Sobre este conflicto, el español Luis Leante escribió una novela, Mira si yo te querré, que fue ganadora del X Premio Alfaguara de novela 2007. Este premio tiene como propósito fundamental contribuir a que “desaparezcan las fronteras nacionales y geográficas del idioma, para que toda la familia de los escritores y lectores de habla española sea una sola, a uno y otro lado del Atlántico”.

La novela de Luis Leante cobra actualidad estos días pues el contexto de su obra contiene las vicisitudes del pueblo saharaui y sus condiciones de vida provocadas por el imperialismo, el proceso de descolonización, la ocupación extranjera y el desplazamiento de la población en  el territorio que antiguamente se conoció como el Sahara Español, contexto para una historia de amor, de búsqueda y de desencuentro.

 

Con el reparto imperialista de África y la Conferencia de Berlín de 1883, España reclamó el territorio en 1885 aunque ocupó el Sahara Español hasta 1934, predominio que mantuvo durante 41 años. El movimiento por la liberación del Sahara Español encabezada por el frente Polisario (siglas de Frente Popular de Liberación de Saguía el Hamra y Río de Oro) se estableció en 1973 tras la represión del régimen franquista a los intentos de negociación pacífica por la independencia de la colonia. El Frente Polisario captó a los soldados saharauis que formaban parte de las Tropas Nómadas del ejército español y que se enfrentaron violentamente al ejército hispano para lograr la independencia del país en los últimos meses de 1975,  coincidiendo con la muerte del General Francisco Franco.

Al mismo tiempo,  el 6 de noviembre de 1975  el gobierno marroquí inició la llamada “Marcha Verde” traspasando la frontera internacionalmente reconocida del Sahara Occidental ocupando el territorio costero. Con los Acuerdos de Madrid firmados una semana después se estableció una administración temporal tripartita constituida por España, Marruecos y Mauritania. Este acuerdo no obtuvo el reconocimiento de la ONU.  El 26 de febrero de 1976 España abandonó unilateralmente el territorio, tras lo cual el Frente Polisario  proclamó la República Árabe Saharaui Democrática y emprendió una guerra de liberación contra Mauritania y Marruecos.

En 1979 Mauritania, derrotada, firmó la paz con el Frente Polisario renunciando a sus pretensiones en el territorio y  en 1991  Marruecos y el Frente Polisario firmaron un alto el fuego auspiciado por la ONU que estableció la Misión de Naciones Unidas (MINURSO) para llevar a cabo un refrendo en el Sahara Occidental  que se celebraría el siguiente año. Para ese refrendo se llevaría a cabo un censo de población con derecho a voto para decidir el destino del país, si cobraría su independencia o si se integraría a Marruecos.

Desde entonces, el Frente Polisario ha  acusado al gobierno marroquí de ir aplazando la convocatoria del referéndum mediante apelaciones para que la población no saharaui instalada por el gobierno marroquí en la zona ocupada y que ya es mayoría tenga derecho a voto. Marruecos rechaza a estas acusaciones. A pesar de los esfuerzos que se han realizado desde 1991, el conflicto no se ha resuelto. En 2003 Marruecos propuso conceder al Sahara Occidental una amplia autonomía bajo su soberanía y la creación de un Consejo Real para los Asuntos del Sahara – CORCAS compuesto por miembros de distintos clanes y tribus saharauis designados por el rey de Marruecos, pero esta solución fue rechazada por el Frente Polisario.

Actualmente, el territorio del Sáhara Occidental se halla dividido por un muro  de más de 2.000 kms. de largo que divide de norte a sur el Sáhara Occidental. La zona al oeste del muro es el territorio ocupado por Marruecos, mientras que la zona al este del muro constituyen los denominados “territorios liberados” bajo el control del Frente Polisario.

En la novela, Luis Leante mantiene la fidelidad cronológica y fáctica de los hechos históricos,  narrando el último año de la presencia española y la organización de resistencia saharaui, la invasión marroquí y mauritana hasta la vida en los campos de refugiados en Argelia, haciendo múltiples referencias a los acontecimientos, lo que le da mayor credibilidad a la novela.

El autor, además de perfilar con claridad el conflicto político y territorial del Sahara Occidental, nos permite vislumbrar también que las decisiones políticas tomadas en los niveles más altos trastocan y provocan sufrimiento a la población civil que padece las atroces condiciones de vida y que son víctimas de las circunstancias sin tener la oportunidad de manifestarse o decidir al respecto. Por ello, además de contarnos una historia de amor a lo largo de 26 años y dar a conocer a sus lectores sobre la situación del país, aprendemos sobre la problemática social y cultural derivada de un proceso inacabado de descolonización. Aborda las estratagemas de los rebeldes y las corruptelas y auto-sabotajes de los mandos militares, los eufemismos políticos de una llamada marcha verde que es más bien un ataque a la población civil desplazada e indefensa, la marginación de los refugiados y sus condiciones de vida “encerrados en un lugar que no tiene muros ni puertas“ agravadas por la vida en el desierto que magistral y bellamente describe, la trata de blancas que sugiere con sutileza en el personaje de Le Monsieur y sus cárceles clandestinas de mujeres en las que éstas están resignadas a su suerte, y que es actualmente un gravísimo problema de explotación sexual, así como de la añoranza por la patria propia que en boca de la enfermera Layla se expresa de la siguiente manera:

“Podríamos excavar cimientos, construir edificios, trazar calles, hacer alcantarillados. Pero eso significaría que nos hemos dado por vencidos. Nosotros estamos aquí de forma provisional, porque nuestro país está ocupado por los invasores. Cuando la guerra termine, volveremos. Y todo esto se lo tragará el desierto”. (p 175).

Esta novela, histórica y pasional, está muy bien escrita con una estructura que atrapa la atención de inmediato. Permite entender que sucedió estos días con Aminetu Haidar y es, además, una invitación al conocimiento que no se puede rechazar fácilmente.

Mapa: Association de soutien à un référendum libre et régulier au Sahara Occidental.

[http://www.arso.org/SOMAP2.GIF]

CONTRACORRIENTE

Marruecos y el Sahara occidental

Farid Kahhat

Reforma, México D.F., 20 de noviembre de 2010. .Pág. 17A

En octubre de 1975, cuando el colonialismo español en el Sahara occidental estaba a punto de llegar a su fin, la Corte Internacional de Justicia con sede en La Haya emitió una opinión consultiva que concluía en lo esencial dos cosas: en primer lugar, que los elementos de juicio a su disposición “no demostraban la existencia de ningún vínculo de soberanía territorial entre el territorio del Sahara occidental, por una parte, y el reino de Marruecos o el complejo mauritano, por la otra”. En segundo lugar, que por ende era aplicable a ese territorio la resolución 1514 de 1960 aprobada por la Asamblea General de la ONU “y, en particular, la aplicación de la libre determinación mediante la expresión libre y auténtica de la voluntad de las poblaciones del territorio”.

Pese a ello, al abandonar ese territorio, entre fines del 75 y principios del 76, el Estado español traspasa unos dos tercios del mismo al reino de Marruecos, y el resto a Mauritania. En forma simultánea, e invocando la opinión de la Corte y la resolución de la Asamblea General, el movimiento independentista Frente Polisario proclama la República Árabe Saharaui Democrática, e inicia acciones militares tanto contra Mauritania como contra Marruecos. Tras derrotar a Mauritania (que renuncia a cualquier pretensión sobre el territorio), se suscita un impasse militar con Marruecos, que lleva a un cese al fuego y al inicio de negociaciones entre las partes en 1991.

Las negociaciones se dan bajo la mediación de la ONU, en el entendido de que el conflicto habría de resolverse mediante un referendo. Este nunca se realiza y a partir de 2003 Marruecos revierte su decisión de respaldar ese referendo y ofrece a cambio un régimen de autonomía para el territorio en 2007 (autonomía que, huelga decirlo, tampoco se ha puesto en práctica).

Tras cerca de 20 años de negociaciones sin acuerdo alguno, mientras los campamentos de refugiados en territorio de Argelia (Estado aliado y mecenas del Frente Polisario) languidecen en la penuria, y el reconocimiento internacional a la República Saharaui tiende a menguar con el tiempo, surgen los campamentos de protesta que vimos hace unas semanas en el Sahara Occidental. Esta protesta parecía original tanto por mostrar un nuevo liderazgo saharaui como por sus reivindicaciones, concentradas en mejorar las condiciones de vida en la región, sin alusión alguna al tema de la autodeterminación.

Pero a la vez la protesta reivindicaba un mayor acceso a las decisiones sobre los recursos regionales (en momentos en que Marruecos negocia un acuerdo pesquero con Europa), y precedía por unas pocas semanas a una nueva (y probablemente infructuosa) ronda de negociaciones entre Marruecos y el Polisario, bajo la supervisión del enviado de la ONU, Christopher Ross.

Por esas razones el Gobierno marroquí parecía sospechar que se trataba de un mero cambio de táctica por parte del movimiento independentista, pese a lo cual inició negociaciones con los líderes de la protesta. Cuando según el Ministro portavoz del gobierno marroquí, Khaled Naciri, estas parecían avanzar hacia una solución, se produjo la toma por asalto de los campamentos. De allí en adelante toda la información es objeto de controversia, dado que el Gobierno marroquí impidió el acceso de la prensa a la zona (y no sólo a la occidental, sino también a cadenas árabes como Al Jazeera): se discute desde el número y la identidad de las víctimas hasta la motivación y conducta de las partes (ambas se acusan de haber propiciado la violencia para sabotear las negociaciones en ciernes).

La versión marroquí es que el campamento fue virtualmente secuestrado por delincuentes reclutados por el Polisario, que impusieron no sólo su agenda sino también sus métodos (presumiblemente violentos). Lo cual parece inverosímil, teniendo en consideración que la razón por la cual los periodistas no podían acceder a los campamentos es el hecho de que estos estaban íntegramente rodeados por agentes de seguridad marroquíes. La presunta conducta del Polisario a su vez fue atribuida por la prensa de Marruecos a la influencia que sobre esa organización ejerce el Gobierno argelino. Lo cual llevaría a preguntar por qué entonces el Gobierno marroquí no envió a su similar argelino una nota de protesta ni llamó a consulta a su Embajador en Argel.

Pese a una cierta liberalización del proceso político en Marruecos, cuando se trata del Sahara occidental esa liberalización sigue estando ausente. Un reporte de Human Rights Watch de 2008 sostenía que Marruecos sigue recurriendo a leyes represivas, procesos judiciales carentes del debido proceso y a la violencia policial incluso contra quienes respaldan la autodeterminación del Sahara occidental por medios pacíficos.

Como es el caso de Aminetu Haidar, quien cobrara notoriedad mediática tras una huelga de hambre que protagonizó en 2009 en territorio español. Se haya tratado de una auténtica protesta social o de una mera maniobra táctica del Polisario, la conclusión a la que habrá de arribar la mayoría de la población probablemente sea similar a la que expresa ahora Haidar: “Si Marruecos ya nos apalea para poner fin a una protesta de índole social, no merece la pena andarse con más dilaciones. Reivindiquemos directamente la autodeterminación y la independencia del pueblo saharaui.


Roma: Julio César en Arles

Museo alaba a un César, aunque algunos lo dudan.


Maïa De La Baume

El Mundo. Diario de Arles, 5 de diciembre de 2009.


Extraída de las turbias profundidades del Río Rhóne, debajo de un montón de autos destrozados y más de 20 siglos de cieno, el rostro de mármol blanco de la estatua era claro como el día.

“¡Dios mío, es César!”, recuerda Luc Long que gritó, cuando su equipo de arqueólogos y buzos descubrió la estatua, en el 2007.

El romano aparece con poco cabello, frente arrugada, una nuez de Adán prominente y rasgos que, para Long, “parecen esculpidos en carne humana”. Sin embargo, Long no se dio cuenta en ese momento de que había descubierto lo que dijo que era “el primer retrato hecho de César en vida”. Se cree que el busto, que el Ministerio de Cultura de Francia ahora data del año 46 AC, es la única estatua conocida que sobrevive de Julio César esculpida durante su vida.

Los historiadores dicen que las imágenes de un César contemporáneo son poco comunes, pues generalmente son versiones idealizadas, producidas después de su asesinato dos años más tarde, en el 44 AC, por lo que la repentina noticia del surgimiento del busto provocó que algunos de ellos cuestionaran su autenticidad.

Christian Goudineau, historiador francés qué da cátedra sobre Julio César en el prestigioso Collège de France, en París, se desconcertó cuando Long le informó del descubrimiento. “Me quedé perplejo”, recuerda.

Algunos colegas, afirmó, han mencionado que el César hallado en el Rhóne no se parece al César que se muestra normalmente, y que es mucho más probable que la estatua sea el retrato de un noble de Arles, ciudad fundada por los romanos. Una escéptica, Mary Beard, profesora de clásicos en la Universidad de Cambridge, señaló: “este estilo de retrato duró siglos en Roma. No hay absolutamente nada que indique que proviene de los años 49-46 AC”.

Después de más de dos años de restauración e identificación, el busto ahora se encuentra sobre una plataforma blanca en un museo, parte de una colección de alrededor de 700 objetos encontrados en el Rhóne en los últimos 20 años, inaugurada en octubre en el Musée Départamental de l’Arles Antiques. El periódico Le Monde describió a la exhibición, titulada “César: El Rhóne Como Memoria”, como “una de las exhibiciones más inteligentes y hermosas de los últimos 30 años”.

Se cree que el busto fue esculpido para honrar a César como un mecenas de Arles, ciudad que usó como base para su campaña contra su rival, Pompeyo, por el liderazgo del Imperio Romano.

Goudineau comentó que creía que el busto mostraba el mismo rostro del César de las monedas romanas. “¿Qué noble de Arles ordenaría un busto de sí mismo hecho del mármol de mejor calidad, el más caro y el más raro, y lo enviaría en barco?”, preguntó.

Para Claude Sintes, director del museo de Arles, los hallazgos de Long podrían alterar fundamentalmente la comprensión de los historiadores de la importancia de Arles, “un puerto intensamente romanizado donde los romanos querían difundir su poder”, dijo.

“Podríamos descubrir que Arles era mucho más extenso de lo que creíamos y más poderoso económicamente de lo que podíamos haber imaginado”, afirmó Sintes.

Fuente:

Suplemento del New York Times. En elnorte.com sábado 5 de diciembre 2009. Pág. 4

[http://www.elnorte.com/libre/online07/edicionimpresa/default.shtm?seccion=primera]

My life in France (Mi vida en Francia)

Memorias de Julia Child en colaboración con Alex Prud’homme.

Nueva York: . Alfred A. Knopf. 2005.

(Aún no se consigue en español)

En un aeropuerto esperando tomar un vuelo que iba a tener varias horas de retraso, compré este libro para pasar las horas, puesto que alguna vez vi una serie de programas de la chef norteamericana Julia Child y sabía que ella había introducido al público de su país a los secretos de la gastronomía francesa.

Mi sorpresa fue que en lugar de ser un libro sobre las aventuras culinarias de la recién casada Julia, sus memorias son un testimonio muy atinado sobre historia, política, cultura, mercadotecnia y vida cotidiana en Francia y Estados Unidos en los años inmediatos al fin de la Segunda Guerra Mundial.

Recién desembarcada con su esposo Paul, un diplomático y artista que había vivido en París en los años 1930 en donde había descubierto el gusto por vivir francés, Julia tiene una revelación, si pudiéramos llamarlo así, al probar por primera vez la gastronomía francesa en un restaurant en Rouen.

Con mucho tiempo libre y sin saber muy bien a qué dedicarse, intentó diversos “entretenimientos” y lo que fue una distracción mientras su esposo trabajaba en la embajada de su país, acabo siendo el descubrimiento de una pasión que sería su proyecto de vida durante 56 años.

Julia Child se dedicó a la investigación gastronómica con seriedad y con espíritu científico y se propuso promover la gastronomía de Francia ante el público de su país a través de su famoso libro Mastering the Art of French Cooking, escrito en colaboración con Simone Beck y Louisette Bertholle. A éste seguiría una segunda parte. Hasta la fecha son libros reeditados con frecuencia por la gran demanda que tienen (el primer volumen ya lleva 49 ediciones y, tras el éxito de la película, habrá más).

De vuelta en Estados Unidos tras vivir también en Alemania y en Noruega, Julia inició un proyecto televisivo “The French Chef” que fue muy popular y que la convirtió en un ícono de este medio de comunicación. Tuvo once programas más hasta el año 2000.

En su libro se presenta una Francia que se enfrenta a su reconstrucción tras los años de guerra y de ocupación alemana, en el que sus ciudadanos quieren recuperar la alegría por vivir y por disfrutar la vida “normal”, es decir, ir al mercado, al pescadero, a comprar pan, pero también a elegantes cenas, a paseos a la campiña, a la vida social y cultural.

También permite vislumbrar las diferencias entre la cultura francesa y el estilo de vida norteamericano en aquellos años, la visión del mundo de personas que sirvieron a su país como ella y su marido en los años de la guerra y la decepción que enfrentan tras la “cacería de brujas” del senador McCarthy en los años 1950.

Con la publicación de su libro y la producción de su primer programa de televisión nos percatamos de las dificultas de proyectos de esa índole, de cómo cambió la concepción de la cocina y de las labores culinarias que no se restringieron a compartir recetas.

Este libro fue un proyecto que la autora emprendió tras años de postergación y fue publicado un año después de su muerte en 2004.

Sobre la película Julia y Julie que se exhibe actualmente, la guionista y directora Nora Ephron construyó una trama a partir de este libro y del que escribió Julie Powell, intitulado Julie&Julia basado en el blog que creó en el 2002 para compartir con los internautas sus aventuras al cocinar todas las recetas del libro Mastering the Art… en un año. La actuación de Meryl Streep como la muy alta Julia es, como en todas sus películas, digna de verse. Sin embargo, y como sucede frecuentemente, la película no logra superar al texto original.

Pompeya

Un paseo en Pompeya

Fuente: Abraham Tamayo. Tomado de History Channel. En You Tube.

“Pompeya y una Villa Romana. Arte y cultura alrededor de la Bahía de Nápoles”. Exposición en el Museo de Antropología e Historia de la Ciudad de México.

Con una museografía excepcional que recrea el interior de una casa pompeyana y con objetos originales procedentes del Museo Arqueológico de Nápoles y otras instituciones italianas (Museo Arqueológico de Campi Flegrei, Oficinas de Excavaciones de Pompeya y de Oplontis en Torre Annunziata), esta exposición es una oportunidad única de conocer cómo vivían los romanos acaudalados en el siglo I dC.

Al entrar recibe al visitante un interesante video que explica la historia y la tragedia de Pompeya y Herculano, ciudades destruidas por la erupción del Vesubio el 24 de agosto del año 79. El material piroplástico que asfixió a todos aquellos que no lograron huir de la ciudad, también preservó durante 1,700 años restos óseos, pinturas, esculturas, joyas y objetos de uso cotidiano que permiten apreciar la magnificencia de la cultura romana.

La colección consta de pinturas al fresco, esculturas de mármol y de bronce, objetos de oro y plata y un magnífico mosaico que adornó el piso de alguna villa.

Estará abierta al público hasta el 14 de febrero de 2010, en horario de 9 a 19 horas con excepción de los lunes. El Museo ofrece visitas guiadas nocturnas -tuve el privilegio de tener como guía al arqueólogo Gerardo P. Taber, curador de la exposición-.

“El arte de las villas de Pompeya llega por primera vez a México”

México, 17 nov (EFE).- Un centenar de obras de arte pertenecientes a las lujosas villas de las ciudades de Pompeya y Herculano serán expuestas a partir de mañana en el Museo Nacional de Antropología e Historia (INAH) de la capital mexicana, que recreará con ellas la vida de los próceres romanos.”Esta exposición es una gran oportunidad para que el público mexicano pueda apreciar parte de lo que somos de la cultura occidental, de la que precisamente sus raíces están en Roma”, dijo a Efe el arqueólogo Gerardo Taber.

Bajo el título de “Pompeya y una Villa Romana. Arte y cultura alrededor de la bahía de Nápoles” la exposición montada en seis salas ofrece la posibilidad de ver esculturas de mármol y bronce, frescos, mobiliario, murales, mosaicos y joyería.

Está dividida en cuatro apartados: “Patrones y propietarios”, con bustos y retratos de los nobles; “Interiores”, con elementos ornamentales de las villas; “Exteriores y jardines”, que muestra esculturas de bronce y murales, y “El gusto por lo antiguo”, que reúne objetos que evocan el arte griego.

Las obras de arte fueron obtenidas de las villas que en el año 79 de nuestra era quedaron enterradas en lava por la erupción del volcán Vesubio.

“Pompeya era el destino de moda en esa época, era como la Costa Azul (en Francia), como Cancún aquí (en México), y entonces eran los más excelsos trabajos artísticos los que se ponían en Pompeya”, recordó Taber.

En esta zona de Campania, sur de lo que hoy es Italia, los senadores y nobles romanos acostumbraban a descansar rodeados de un gran lujo. Ahí la elite gozaba de los baños termales y de “la belleza de la bahía” de Nápoles, aseguraron expertos del INAH.

“La ventaja que tenemos es que, a las excavaciones que se han hecho en el lugar, con las cenizas, quedó como congelada en el tiempo la forma de vida de la gente en Pompeya” afirmó la responsable de museos y exposiciones del INAH, Patricia del Real.

Dioses como Dionisio, Venus, Apolo, Diana y Eros representados en colosales y pequeñas esculturas, acompañados de murales con motivos arquitectónicos, un mosaico dedicado a “La Academia” de Platón, y relieves de mármol como uno dedicado al héroe griego Aquiles, son algunas de las obras que albergaban las villas.

Buena parte de este arte es de inspiración helenística pues los aristócratas romanos conservaban muchas de las costumbres griegas y sentían especial admiración por los mitos y el arte griegos.

Las obras provienen de los museos arqueológicos de Nápoles y de Campi Flegrei, así como de las excavaciones de Pompeya y Oplontis, y llegan a México como parte del programa de intercambio cultural entre este país e Italia tras ceder el INAH al último la exposición “Teotihuacan”.

Las excavaciones en Pompeya y Herculano comenzaron a fines del siglo XVIII y fue en el XIX cuando generó interés mundial los estilos y diseños artísticos encontrados en una ciudad sepultada por la lava del Vesubio”.

La exposición se inauguró el 25 de noviembre y se podrá visitar hasta el 14 de febrero de 2010. Se espera que acudan más de 200,000 personas

Fuentes:

Elmundo. es. <http://www.elmundo.es/america/2009/11/18/mexico/1258540166.html&gt;

Excélsior, edición virtual. <http://www.exonline.com.mx/diario/noticia/comunidad/expresiones/

pompeya_exhibe_lujo_del_imperio_romano/782058>

Se derrumba en Pompeya antiguo domo de gladiadores.

El Norte, Monterrey, N.L., 7 de noviembre 2010. Sección Vida.

El “Domus de los Gladiadores”, uno de los milenarios edificios de las ruinas de la antigua Pompeya, se derrumbó ayer, dando paso a un nuevo debate sobre si el Gobierno italiano está haciendo lo suficiente por salvaguardar un tesoro mundial.

La construcción de piedra de 2 mil años, situada en la calle principal del famoso sitio arqueológico y de unos 80 metros cuadrados, colapsó justo después del amanecer mientras Pompeya estaba cerrada a los visitantes, dijeron funcionarios.

Guardianes se encontraron con el derrumbe del espacio cuando abrieron el sitio que alberga a este Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO.

Conocido por su nombre en latín “Schola Armaturarum Juventus Pompeiani”, la estructura no estaba abierta a los visitantes aunque era visible para los turistas.

Historiadores del arte y residentes se han quejado de que sitios arqueológicos como Pompeya se encuentran en estado de decadencia y requieren de una mejor conservación.

Fuente de la imagen: Yahoo News. Ancient Pompeii gladiator house collapses.<http://news.yahoo.com/s/nm/20101106/lf_nm_life/us_italy_pompeii_3&gt;

 

 


 

Reconocen al Rabino Moisés Kaiman. Por su ecumenismo, dedican plaza del Parque Fundidora a líder judío.

 Deja huella su liderazgo

Lourdes Zambrano

(15 diciembre 2009).- Su adolescencia en la Polonia invadida por los nazis dejó en el Rabino Moisés Kaiman una huella de la intolerancia extrema.
Por eso, la concordia y reconciliación han sido las premisas de su vida y el motivo de reconocimiento por el Consejo Interreligioso de Nuevo León, que le rindió ayer un homenaje al bautizar una plaza del Parque Fundidora con su nombre.
Acompañado por sus “hijos”, los miembros de la comunidad judía de Monterrey, el Rabino acudió a develar la placa de la Plaza Moishe Kaiman, frente al Horno No. 1 “En este ejercicio mental me remonté a mis años de juventud, en Polonia, donde hubiese sido imposible entablar una verdadera amistad con alguien miembro de una Iglesia o del Gobierno, como los verdaderos amigos que yo tengo aquí, hubiese sido inimaginable”, señaló ayer Kaiman, de 96 años.
“Luego empecé a hacer un balance de los últimos 66 años de mi vida en Monterrey y las horas no me alcanzaron para recordar a tanta gente que visitó mi casa”, expresó el líder judío frente al auditorio que se dio cita en la Nave Mitsubishi, hablando como lo hace en la sinagoga, con voz fuerte y sin micrófono.
Cuando finalizó sus palabras, un estruendoso aplauso se escuchó en la Nave Mitsubishi, frente a la plaza, y todos los asistentes se pusieron de pie.
“No tengo palabras para agradecer. No hay otro lugar en el mundo como Monterrey, ¡yo soy feliz aquí!”, exclamó.
La ovación continuó y se fusionó con los inconfundibles acordes de “Hava Naguila”, una de las canciones judías más populares.
Las generaciones más jóvenes de la comunidad también estuvieron presentes, pues los alumnos de kínder, primaria y secundaria del Colegio Israelita de Monterrey le cantaron al Rabino las canciones “Janucá” y “Todá”.
“El que aquí en Nuevo León las diferentes asociaciones religiosas estén unidas para homenajear al Rabino tiene una connotación especial que no se da en cualquier parte”, dijo el Gobernador Rodrigo Medina.
“Esto habla de la madurez del pueblo de Nuevo León, de que tenemos metas y objetivos comunes que van más allá de las personales”, expresó el Mandatario estatal.

DECANO RELIGIOSO

El pastor Rosalío García, secretario general del Consejo Interreligioso de Nuevo León, explicó que por su longevidad al frente de su comunidad, se le nombró decano de los líderes religiosos del Estado.
“Hoy, en nuestras reuniones, convivimos musulmanes, judíos, católicos, evangélicos, todos juntos. Nos hemos cobijado bajo el liderazgo de este hombre”, señaló García en entrevista posterior.
Ana Portnoy, historiadora, leyó una semblanza sobre la vida del Rabino, en donde destacó que es el líder judío que mayor tiempo ha estado al frente de su comunidad, no sólo en el País, sino en el mundo.
Kaiman llegó a Monterrey en 1944, después de pasar por Cuba, a donde huyó junto con su esposa, después de que sus padres, hermanos y familia política murieran en el campo de concentración de Auschwitz.
Desde su llegada a Monterrey, se insertó fácilmente en la Ciudad gracias a su sencillez, leyó Portnoy.
Para la historiadora, el ecumenismo del líder judío fue una aportación importante a la comunidad.
“Ha facilitado mucho una relación ecuménica, inclusive antes del Concilio Vaticano II, porque él llegó a Monterrey unos 20 años antes del Concilio y desde el momento en que llegó a la Ciudad empezó con esta actitud de acercamiento y de diálogo”, expresó Portnoy.
Uno de sus amigos, el cronista de Monterrey Israel Cavazos, no podía faltar a la ceremonia.
“Se ha entregado en cuerpo y alma desde que llegó, hace 66 años, y entonces es una de las figuras más relevantes de la Ciudad. Me parece de lo más justo este homenaje”, señaló Cavazos en entrevista.
El Rabino se la pasó feliz.

Fuente:

El Norte, Monterrey N.L., 15 de diciembre 2009. Sección Vida. Pág. 14

[http://www.elnorte.com/libre/online07/edicionimpresa/default.shtm?seccion=primera]

Reinauguración de la Plaza Moshé Kaiman en el Parque Fundidora

Recuerdan al Rabino Kaiman

Gabriela Villegas

El Norte, Monterrey N.L., 15 de marzo 2016. Sección Vida, pág. 15.

4336815.jpg

En un área verde del Parque Fundidora se replican los tres pilares que, según el judaísmo, sostienen al mundo: la tora, el trabajo y la caridad. Estos tres pilares se resumen en un nombre: Rabino Moisés Kaiman, quien llegó en 1945 a Monterrey, donde permaneció hasta su muerte el 22 de enero del 2012.

Para honrar su legado, ayer se reinauguró la Plaza Rabino Moisés Kaiman frente al Horno 3 del Parque Fundidora.

El homenaje fue dirigido por la Comunidad Judía en Monterrey. Participaron el Colegio Israelita, la Arquidiócesis de Monterrey, el Consejo Interreligioso y el Gobierno del Estado.

“El Rabino Kaiman fue como un padre amoroso entregado a la buena conducción de sus hijos”, comentó Salomón Karakowsky, presidente de la Comunidad Judía de Monterrey al leer la semblanza de Kaiman. “Y en palabras del Cronista de la Ciudad, el profesor Israel Cavazos, el Rabino se dio a querer en Monterrey tan pronto como llegó, se convirtió en un personaje muy querido, estimado por el Gobierno y autoridades eclesiásticas de la Ciudad”.

Para Rogelio Cabrera López, Arzobispo de Monterrey, el Rabino Kaiman fue una bendición para Nuevo León, pues impulsó la fraternidad social. “El Rabino fue una bendición para el Estado y de ahí brotan todos los frutos de una bendición. El primero es la amistad social, objetivo que tienen que promover todas las religiones y todas las iglesias”, dijo en el evento Cabrera López, también presidente del Consejo Interreligioso.

“Otro fruto, el más valioso, es el de la fraternidad, que seamos amigos, pero también hermanos”.

Las autoridades develaron una placa con el nombre del Rabino, mientras que el Coro del Colegio Israelita de Monterrey cantó Light a candle y Shir la shlom.


Roma: La producción artística.

Arturo Caballero. Historia del Arte: arte romano.