“El latido del tambor”

The Drummer es una película de Kenneth Bi con una coproducción de Alemania, Hong Kong, Taiwán,  filmada en estos dos últimos países en 2006 y presentada en el 60 Festival Internacional de Cine de Locarno en 2007 , se exhibe actualmente en Monterrey. Ha ganado diversos premios.

La historia combina el deseo, la violencia intrafamiliar, la venganzas entre mafias con la meditativa  y ardua disciplina de los Percusionistas Zen que le permiten al protagonista transformar su vida interior y su relación con el entorno. Los ambientes de la película también muestran esa contraposición, con un sereno paisaje montañoso que invita a la contemplación frente al vertiginoso ritmo de vida de Hong Kong.

El sonido de los tambores sería sobrecogedor, lástima  que en una sala de cine no se puede apreciar como en un espectáculo en vivo.

El corto de la película se puede ver en:

Internet Movie Data Base:

[http://www.imdb.com/video/wab/vi3353870873/]

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Grecia: La mitología

Los dioses griegos.

Fuente: iesalagon. Junta Extremadura.net. [http://iesalagon.juntaextremadura.net/web/departamentos/latin/materiales/grie2_archpdf/mitologia.pdf]

Dioses de la mitología griega.

https://www.youtube.com/watch?v=GcUBktSUTZ0

https://www.youtube.com/watch?v=2M-3CDAt-zw

Fuente: hanchorizopicante. Dioses de la mitología griega. Documental 1. Tomado del History Channel. En You Tube: <https://www.youtube.com/watch?v=GcUBktSUTZ0>

Delfos, el oráculo de Apolo.

Fuente: griegoimagen. Delfos 1. Delfos 2. En Youtube:

<www.youtube.com/watch?v=4cef0vxgOG4&feature=related>

<www.youtube.com/watch?v=hJVZAsjFTak>

 

Sopa de tomate

No hay nada más reconfortante para un día frío como un buen plato de sopa. Combinando carnes y verduras con algún líquido, son un alimento muy nutritivo.

Las primeras sopas se cocinaron alrededor de alguna fogata en el período neolítico (¿hace 11,000-8,000 años?) , una vez que los hombres hicieron vasijas de barro bien cocidas y que se colocaban sobre el fuego.

La palabra sopa deriva del latín vulgar suppa, pan remojado en caldo, procediendo del término germánico soppa, con el mismo significado.

De hecho la palabra restaurante –que deriva también del latín restaurabo, restaurar- se utilizó por primera vez en Francia para denominar sopas que se vendían por las calles bajo el pregón que combatían el cansancio físico. En 1765 se abrió el primer restaurante especializado en ellas y, de ahí, así se empezó a llamar a los negocios dedicados al servicio de alimentos.

Desde el miso japonés hasta el caldo de pollo, al que se le atribuyen cualidades curativas, todas las culturas tienen en su gastronomía diferentes tipos de sopas. Es de acuerdo a sus ingredientes y a las técnicas de elaboración cómo se les da distintos nombres (potajes, cremas, bisques, veloutés, etc.)

Sopa de tomate (jitomate).

El tomate es rico en vitamina C y en minerales, con nutrientes que toleran el calor. Uno de sus principales componentes es el licopeno con grandes cualidades antioxidantes. Se recomienda consumirlo si padece de calambres y, cocinado, como prevención contra el cáncer de próstata, de mama y enfermedades neurodegenerativas.

El xitomatl, de origen americano, fue muy estimado por las culturas mesoamericanas y fue ingrediente fundamental en salsas.  Conocido en Europa como pomo d’oro -manzana de oro-, primeramente se le consideró como una planta venenosa. ¿Se puede imaginar una pizza o una pasta sin su salsa de tomate?

El tomate es en realidad una baya de la familia de los berries -como las fresas, frambuesas, zarzamoras-.  A finales del siglo XIX y por una cuestión de impuestos, en Estados Unidos se le clasificó  como verdura para que sus productores pagaran tarifas  además de considerar que no era fruta al no ser utilizado en la elaboración  postres. Sin embargo, desde abril del 2009 es considerado la fruta oficial del estado de Ohio.

Ingredientes

Para 6-8 personas

½ taza de cebolla picada fino

1-2 dientes de ajo picados

6 tomates picados (pueden ser guaje y bola)

2 zanahorias peladas y picadas

½ pimiento morrón rojo picado

¼ taza de puré de tomate

8-10 tazas de caldo de pollo (se puede sustituir por agua agregando consomé en polvo)

Perejil picado al gusto

Sal y pimienta negra al gusto

Una pizca de azúcar (elimina la acidez del tomate)

Albahaca picada

Manera de hacerse:

Acitronar la cebolla y el ajo. Agregar la zanahoria y el pimiento y dejar cocer 3-4 minutos. Agregar el tomate y dejar cocer 8 minutos. Salpimentar y agregar el azúcar, el puré, el perejil y el caldo.  Traer a ebullición, bajar la lumbre, tapar la olla y dejar cocer por 45 minutos.

Agregar la albahaca y dejar a fuego lento 10 minutos más.

Se puede dejar enfriar, licuar y recalentar para servir. También se puede congelar.

Al servir se puede agregar a cada plato alguna de estas guarniciones:

Dos cucharadas de arroz blanco cocido.

Una cucharada de pesto.

Una cucharada de crema agria o de jocoque seco.

Crotones o tiras delgadas de tortilla de maíz frita.

Una rebanada pequeña de queso de cabra o 1 cucharada de queso parmesano rallado.

Un chorrito de aceite de trufa.

Nota: si se elabora con menos líquido y se le agrega orégano molido al final de la cocción tendrá una rica salsa para pasta.

Viajes con Heródoto

Ryszard Kapuscinski. Barcelona: Anagrama. 2006.

Unos pocos años antes de morir en 2007, el reconocido periodista y escritor polaco, tan reconocido que obtuvo el premio Príncipe de Asturias de Comunicación y Humanidades (2003) y a quien que nominó para el Premio Nobel de Literatura, Ryszard Kapuscinski publicó un libro que tal vez debió ser de los primeros de su obra y no de los últimos.

En él narra sus primeras experiencias como enviado de un diario polaco, Sztandar Mlodych, en los tiempos en que el bloque soviético se fortaleció a través del Pacto de Varsovia, época en la que se conformaba el bloque de los países no-alineados y en el que el liderazgo de la orbe socialista estaba en manos de Nikita Khrushov.

Obra autobiográfica, viaje en busca de traspasar las fronteras –no sólo territoriales sino también culturales-, encuentro con la alteridad al descubrir otras culturas, mentalidades y modelos políticos, Ryszard Kapuscinski tuvo, como Dante Alghieri en La Divina Comedia, un chaperón.

En 1955, y para su sorpresa, llevó como acompañante en sus primeras encomiendas internacionales  a India, China y después a África, a Herodoto, el padre de la historia, pues recibió como insólito regalo de la redactora en jefe del diario en el que trabajaba Los Nueve Libros de la Historia, obra escrita alrededor del año 444 aC.

En Viajes con Herodoto, el periodista entremezcla sus primeras misiones, sus lecturas de Los Nueve Libros, sus reflexiones sobre las razones de Herodoto y de las narraciones sobre los hechos en el mundo mediterráneo del siglo V aC. El griego, viajero internacional (¿podríamos decir que uno de los primeros turistas?),  casi lleva de la mano a uno de los últimos grandes viajeros de nuestra época.  Y nos topamos conque no hay novedad bajo el sol. Las grandezas y las mezquindades del hombre hace 2,500 años siguen siendo similares.

Si el entorno del autor era la Guerra Fría en la que se librando una confrontación tanto ideológica como en conflictos localizados para un reparto del planeta, Herodoto recuenta los intentos persas por conquistar al mundo conocido y la resistencia griega por preservar su libertad y su forma de vida. Fue tal vez la primera confrontación Este-Oeste, la guerra entre dos modelos civilizatorios opuestos.

Si la traducción al polaco de la obra clásica se demoró por la censura y se publicó apenas 2 años después de la muerte de Stalin, quien había llevado a cabo sanguinarias purgas que eliminar a la clase intelectual y a los oficiales del ejército soviético, Kapuscinski recuenta la recomendación de Trasibulo, gobernante de Mileto a Periandro, tirano de Corintio en el siglo V aC. de eliminar a cualquier miembro de una sociedad que llegara a destacar y pudiera opacar al gobernante: “Era, empero, de notar que no paraba entretanto Trasibulo de descabezar las espigas que entre las demás veía sobresalir, arrojándolas de sí luego de cortadas… hasta que dejó talada aquella mies, que era un primor de alta y bella…. Periandro dio al instante en el blanco… comprendiendo muy bien que con lo hecho le prevenía Trasibulo que se desembarazase de los ciudadanos más sobresalientes del Estado”.

Herodoto es maestro de Ryszard Kapuscinski. Le enseña cómo mirar al Otro, cómo indagar sobre los acontecimientos, cómo comprobar verdades y cómo recelar de interpretaciones. Es una lección en metodología y construcción del conocimiento. En una entrevista autor polaco declaró: “Siempre creí que los reporteros éramos buscadores de contextos, de las causas verdaderas que explican lo que sucede en nuestro mundo”.

Con él las fronteras entre periodismo, literatura e historia se diluyen para dejarnos un testimonio de primera mano de las sociedades, en especial en África, en la última mitad del siglo XX.

Una interesante entrevista realizada en 2006 por Ramón Lobo del diario español El País se puede leer en “El sentido de la vida es cruzar fronteras”:

http://www.elpais.com/articulo/reportajes/sentido/vida/cruzar/fronteras/elpepucul/20060423elpdmgrep_2/Tes

Migraciones

Si bien la migración ilegal de mexicanos a Estados Unidos se ha convertido en un asunto importantísimo, álgido y urgente de resolver en la agenda binacional, hay que recordar que en el siglo XX hubo un largo período en el que tratados entre los dos países regularon la emigración legal de miles de personas como trabajadores temporales, especialmente durante los años de la Segunda Guerra Mundial en los años 1940, revocándose en 1955 el marco legal que los protegió, iniciándose el fenómeno de los llamados “mojados”, los inmigrantes ilegales que cada año cruzan la larga frontera que divide a México de Estados Unidos.

Las medidas adoptadas en Estados Unidos para detener esta inmigración han intensificado el debate, especialmente por la construcción de un muro que separa físicamente a los dos países, además de la propuesta de iniciativas de ley que pretenden considerar al inmigrante ilegal como un delincuente.

Debemos recordar que la tendencia a la búsqueda de mejores condiciones de vida ha sido una constante en la historia de la humanidad. El hombre primitivo emigraba siguiendo a los grandes mamíferos de los que se alimentaba hace miles de años. Hubo constantes desplazamientos de población durante la Antigüedad que fueron poblando al continente asiático y al europeo. El descubrimiento de América trajo al continente a miles de inmigrantes, ya fueran voluntarios -conquistadores y colonizadores- o forzados -esclavos negros-.

En el siglo XIX hubo una masiva emigración europea a los países de Hemisferio occidental y a las colonias de ultramar de los grandes imperios, provocada por las condiciones de desempleo, las convulsiones políticas y las oportunidades económicas de los países recién independizados que atrajeron tanto a colonos como empresarios para poblar o invertir en las grandes regiones desde las planicies en Estados Unidos hasta la pampa argentina o bien, al asentamiento de varios miles de ingleses, franceses y belgas en África y en Indochina. Estados Unidos, considerado el modelo democrático que garantiza las libertades individuales y tierra de promisión económica por su capitalismo absorbió a 35 millones de extranjeros entre 1842 y 1917.

También en las primeras décadas del siglo XX millares de personas se vieron forzadas a buscar nuevos horizontes, ya fuera por las convulsiones provocadas por las dos guerras mundiales o por los procesos de descolonización o  por el nacionalismo que llegó a extremos radicales, provocando la persecución de grupos étnicos o religiosos que buscaron amparo en los cinco continentes. La migración de escenarios bélicos sigue siendo una constante.

La migración aglutinó a individuos de múltiples nacionalidades, religiones, idiomas, tradiciones culturales y niveles socio-económicos, que hasta el momento de abandonar sus lugares de origen no habían sabido de la existencia de los otros y que fueron hermanados en la experiencia de emigrar y enfrentar un futuro incierto en nuevas latitudes.

Actualmente en las grandes ciudades de cada país, viven cientos de individuos cuyas raíces culturales proceden de otras parte y cuyos idiomas maternos, costumbres, vida familiar, hábitos alimenticios y formas de comportarse ante la alegría, el dolor y las necesidades cotidianas fueron diferentes.

Sin embargo, si durante el siglo XIX el fenómeno de migración se dio de los países europeos que llevaban a cabo un proceso de industrialización a la periferia, la segunda mitad del siglo XX empezó a presenciar un fenómeno a la inversa, la atracción de los países desarrollados, no únicamente Estados Unidos sino Europa Occidental, sobre los países en vías de desarrollo, con miles de individuos que aspiran abandonar sus lugares de origen por la explosión demográfica y las condiciones de pobreza y marginación.

Basta tener presente las imágenes de quienes intentan brincar las mallas ciclónicas en Ceuta y Melilla para pasar ilegalmente de África a España y de ahí cruzar los Pirineos hacia el resto de Europa; leer las noticias sobre camiones de doble fondo que transportan a mexicanos y centroamericanos hacia la frontera estadounidense; leer sobre los barcos  sobrecargados de pasajeros con riesgos de morir ahogados, como sucede en el estrecho de la Florida o en el mar de China; o enterarse sobre los polizontes que viajan en la sección de carga de los aviones con riesgo de morir congelados a los pocos minutos del despegue.

En la medida en que las condiciones de marginación persistan, el anhelo de una mejor vida va a seguir estimulando a las personas que pretenden llegar a esas mecas de desarrollo sin importar los riesgos y la ilegalidad, lo que los hace sujetos inclusive a explotación y maltrato en los países que los atrajeron.

Por otro lado, a los países receptores las migraciones les plantean retos de asimilación lo que presiona a sus economías y a sus políticas socio-culturales. También ejercen presión sobre sus modelos políticos puesto que radicalizan a los partidos xenofóbicos pero también, amparados en las garantías individuales, atentan contra las libertades ciudadanas, como ha sucedido en Europa con los fundamentalistas islámicos que atentan contra la vida de quienes han criticado o su religión o han caricaturizado al profeta Mahoma.

Así, la problemática de la migración no es un asunto reciente y limitado exclusivamente a las relaciones binacionales México-Estados Unidos. Su amplitud y el impacto que tiene sobre millones de personas plantean la necesidad de políticas y de estrategias nacionales y nuevas colaboraciones internacionales para resolver las condiciones que la provocan.

Fuentes de las imágenes:

http://images.google.com/imgres?imgurl=http://www.diariodeamerica.com/public/noticias/mexico%2520border%2520320%2520x%2520240_noticias_1663.jpg&imgrefurl=http://www.diariodeamerica.com/front_nota_detalle.php%3Fid_noticia%3D1663&usg=__-SRkKiweK7MHnTtkmttkgB5ICw=&h=240&w=320&sz=17&hl=en&start=29&um=1&tbnid=QZyR1185FN-arM:&tbnh=89&tbnw=118&prev=/images%3Fq%3Dmigraci%25C3%25B3n%2Bilegal%2Bm%25C3%25A9xico%2Beua%26ndsp%3D20%26hl%3Den%26client%3Dsafari%26rls%3Den%26sa%3DN%26start%3D20%26um%3D1


México: El período colonial

Corto sobre el Virreinato de la Nueva España.

Fuente: whitemex2Corto sobre la historia y la verdadera identidad de la Nueva España.

[http://www.youtube.com/watch?v=DFRCjfsxUZk&feature=related]

Arte colonial novohispano en el Museo Nacional del Virreinato (Convento de Tepotzotlán)

Fuente:

fkr4ter182:  Nace y se nutre. El arte religioso mexicano, con créditos del Canal Judicial, el INAH y CONACULTA, .

[http://www.youtube.com/watch?v=9nE7r9ZNQqA]