Están próceres bajo sospecha

Silvia Isabel Gámez.

El Norte, Monterrey, N.L., 29 de mayo de 2010 Pág. 6A

MÉXICO.- Desde que fueron exhumados en 1823, en un acto de desagravio decretado por el Congreso por haber sido fusilados como traidores, los restos de los héroes de la Independencia han estado bajo sospecha. Ahora,en el marco de las fiestas del Bicentenario y en la víspera de un nuevo traslado, la incertidumbre subsiste.

El objetivo, ésta vez, es que antropólogos físicos del INAH certifiquen la identidad de los restos. El primer paso será ordenar los huesos, varias veces mezclados, para llegar a su identificación, que aún no es seguro que pueda lograrse.

«Mi temor es que los huesos estén tan degradados que no se logre obtener información suficiente», reconoce Carmen Saucedo, a cargo de la parte histórica del proyecto.

En su primer destino, la Capilla de San Felipe de Jesús, en la Catedral Metropolitana, los restos permanecieron sólo dos días, tras ser trasladados en un magnífico funeral el 17 de septiembre de 1823.

La devoción de quienes acudían a hincarse frente a la urna con los restos de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, José Mariano Jiménez, José María Morelos, Mariano Matamoros, Xavier Mina, Pedro Moreno y Víctor Rosales, hizo que los canónigos solicitaran llevarlos a la bóveda del Altar de los Reyes.

El conflicto que Plutarco Elías Calles mantenía con la Iglesia hizo que decidiera trasladarlos a la Columna de laIndependencia el 16 de septiembre de 1925. Allí han permanecido hasta este domingo, cuando las urnas serán retiradas para ser llevadas,en un desfile militaral Castillo de Chapultepec presidido por Felipe Calderón.

Fuente de la imagen: Secretaría de Gobernación. Instituto Nacional de Estudios Históricos de las Revoluciones de México (INEHRM). La pérdida (hasta los huesos) 
de nuestro pasado.

<http://www.inehrm.gob.mx/imagenes/restos/01.jpg&imgrefurl&gt;

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Critica el PRI exhumación de próceres

Para Beltrones es injustificado; Paredes dice que hay otras prioridades.

Fernando Paniagua, Carole Simmonnet y Claudia Salazar.

El Norte, Monterrey, N.L., 30 de mayo de 2010. Pág. 7A.

MÉXICO.- Dirigentes priistas cuestionaron la decisión de trasladar los restos de los héroes de la Independencia del Ángel al Castillo de Chapultepec.

Manlio Fabio Beltrones, coordinador priista en el Senado, consideró injustificado el traslado, que tendrá lugar hoy.

«Me parece que el lugar adecuado en donde deben estar es el Monumento a la Independencia. Llevarlos al Castillo de Chapultepec debe ser una reminiscencia conservadora», señaló en Querétaro, en el marco de la toma de protesta de Emilio Gamboa Patrón como nuevo dirigente de la CNOP.

Por su parte, Beatriz Paredes, presidenta nacional del tricolor, consideró que hay asuntos más urgentes que resolver.

«Hay que escuchar a los expertos, pero me parece que hay otra serie de prioridades», comentó la dirigente priista.

En tanto, el Diputado perredista Jesús Zambrano llamó al Gobierno federal a explicar el motivo del traslado.

Polemizan legisladores

Legisladores del PAN y PRI polemizaron sobre la conveniencia de que sean analizados y trasladados los restos de los héroes de la Independencia que desde 1925 descansan en el Ángel de la Independencia al Castillo de Chapultepec.

El Senador del PRI Carlos Jiménez Macías llamó a realizar actos de celebración históricos que realmente sirvan a unir a los mexicanos en torno a acciones que permitan mejorar la situación que prevalece.

«No hay que exagerar y ser excesivos en la celebración y mucho menos hay que hacer actividades que resultan simplemente sin ningún sentido y quizá solamente pretenden poner una parafernalia y enaltecer digamos los valores, pero eso no puede ocultar la grave situación por la que está pasando el País», dijo.

Legisladores panistas avalaron el acto y consideraron que puede ser un paso para revisar la historia «oficial» y aquilatar el papel de las figuras que contribuyeron a forjar el México de hoy.

El Diputado federal del PAN por Puebla, Pablo Rodríguez Regordosa, restó importancia a la iniciativa de mover los restos que descansan en el Ángel hacia Chapultepec, y exhortó a que los festejos se conviertan en una ocasión para revisar la historia y el papel de las figuras de la Independencia y de la Revolución.

Así lo dijo

«No hay que exagerar y ser excesivos en la celebración, y mucho menos hay que hacer actividades que resultan simplemente sin ningún sentido y quizá solamente pretenden poner una parafernalia». Carlos Jiménez Macías, Senador del PRI.

¡Que los héroes descansen en paz!

Déjense tranquilos los restos de nuestros héroes y piénsese mejor en cómo encarar los graves problemas que hoy aquejan a los mexicanos.

Cuauhtémoc Cárdenas

El Norte, Monterrey, N.L., 30 de mayo de 2010. Opinión Invitada. Pág. 7A.

Con gran profusión en los medios de información se ha estado publicitando que hoy, 30 de mayo, los restos de los héroes de nuestra Independencia, que han descansado en la Columna de la Independencia (el Ángel), serán trasladados al Castillo de Chapultepec, invitando al mismo tiempo a la población a sumarse a este evento, que los convocantes parecen considerar como un gran acto de celebración y rememoración. La noticia nos agrega que, con posterioridad, esos restos serán trasladados de Chapultepec al Palacio Nacional, para que ahí queden expuestos al público.

¿Para qué hacer desfilar los restos de nuestros héroes del monumento a la Independencia al Museo Nacional de Historia de Chapultepec y más tarde llevarlos de ahí a Palacio Nacional? ¿Se cree realmente que con actos de necrolatría, estimulando la necrofilia, se exaltan los valores patrios y se honra a nuestros héroes?

Se ha anunciado, también, que existe la intención de identificar a quiénes, verdaderamente, pertenecen los restos, que se cuenta con información histórica que corresponden a 15 personas, aunque los datos existentes en la Columna de la Independencia hacen referencia sólo de 12. Bien. Para hacer estudios sobre los restos, de 12 o de 15 de nuestros héroes, ¿hace falta organizar un desfile con ellos? Si se pasean por la capital, además de eventualmente identificarlos o no, ¿terminarán la desigualdad y la pobreza que hoy golpean severamente a más de tres cuartas partes de la población nacional, saldrá la economía del estancamiento y se acelerará el crecimiento, habrá seguridad y tranquilidad para el común de la gente en su vida cotidiana, se harán y veremos milagros?

Si se diera el caso que los restos no corresponden a quienes se consideraba que pertenecían, ¿dejarán por ello de ser héroes los héroes?, ¿cambia en esencia la historia porque esos restos en particular sean o no sean de quien se supone o se tiene la certeza que son, cambian los hechos que han merecido reconocimiento por su contribución a la independencia, a la creación de nuestra nacionalidad de mexicanos, al país con capacidad de ejercitar su soberanía que legaron a las generaciones que les siguieron?

Ver desfilar los restos hoy 30 de mayo, de la Columna de la Independencia al Castillo de Chapultepec, o ver pasar las urnas mortuorias o los ataúdes que por algún tiempo estarán expuestos en alguna parte del Castillo de Chapultepec o del Palacio Nacional ¿exaltará el espíritu cívico de la población, hará más patriotas a quienes vean pasar frente a sus ojos urnas o ataúdes, imbuirá a los espectadores con las ideas de aquellos que nos dieron patria?, o se tratará simplemente de una irreverencia más hacia quienes hicieron posible que hoy exista México como nación independiente y que contemos con nuestra identidad de mexicanos.

El lugar de esos restos es la Columna de la Independencia. Ahí reposan y ahí deberían permanecer, sin que irrespetuosamente se lleven y traigan de un lado a otro. Los restos de Simón Bolívar se encuentran en el Panteón Nacional de Venezuela, en Caracas, los de José de San Martín reposan en la catedral de Buenos Aires, los de José Gervasio Artigas en el Mausoleo de Artigas, en la Plaza Independencia de Montevideo, y nadie tiene la ocurrencia de sacar los restos de esos próceres de los sitios simbólicos donde descansan para pasearlos por aquellas capitales o para hacerlos desfilar por otros rumbos de aquellas naciones hermanas, ni siquiera en las conmemoraciones de los grandes aniversarios patrios.

Grave sería que como colofón de este paseo, y en exaltación del oportunismo, se pretendiera que en un nuevo paseo, del castillo o de donde se encontraran, se llevaran esos restos al nuevo monumento que se está levantando frente a las rejas y los leones de Chapultepec, y que ahí se les reuniera con los de aquellos que hicieron posible la obra constructiva de la Revolución Mexicana.

Déjense tranquilos los restos de nuestros héroes en los sitios simbólicos que ya ocupan y piénsese mejor en cómo enfrentar los muy graves problemas sociales, económicos, de inseguridad y políticos que hoy aquejan a la gran mayoría de los mexicanos, en cómo, con éxito, podría iniciarse ya el tránsito a un futuro de libertades, equidad, justicia y bienestar para todos. Sería así como realmente se honrara la memoria y se cumpliera con los valiosos legados de nuestros héroes, de los que nos dieron patria; hágase eso con seriedad, responsabilidad y decisión, y déjense de lado la farándula, el oportunismo y la frivolidad.

Huesos patrios.

Sergio Sarmiento

El Norte, Monterrey, N.L., 31 de mayo 10 Pág. 8A.

«Ahora el Estado se parece a la Iglesia: paseando huesos». Bertha Pantoja

Nada parece más aberrante que sacar de su lugar de reposo los cadáveres de unas personas muertas hace casi dos siglos para transportarlos por el Paseo de la Reforma y llevarlos al Castillo de Chapultepec con el fin de prepararlos para ser exhibidos públicamente en Palacio Nacional.

Si éste es el premio que el Gobierno mexicano otorga a quienes entregaron su vida para la construcción de un país independiente, bien podemos entender por qué hoy hay menos entusiasmo que nunca de los mexicanos para participar en actividades cívicas y hacer un esfuerzo por mejorar el País.

Este domingo 30 de mayo lo que se supone son los restos mortales de 14 próceres fueron sacados de la Columna de la Independencia en el Paseo de la Reforma en una ceremonia transmitida por televisión. Digo se supone porque, a dos siglos de distancia, y considerando que algunos fueron muertos en campos de batalla y otros fusilados y decapitados por las fuerzas realistas, hay dudas serias sobre el destino real de algunos de los cadáveres. A esto hay que añadir que en varias ocasiones ya los huesos fueron sacados de sus tumbas para ser lavados y trasladados a nuevos sitios de «reposo».

Los restos extraídos ayer de la Columna de la Independencia y llevados al Castillo de Chapultepec son al parecer los de Miguel Hidalgo, Ignacio Allende, Juan Aldama, Mariano Jiménez, José María Morelos, Mariano Matamoros, Pedro Moreno, Víctor Rosales, Xavier Mina, Nicolás Bravo, Leona Vicario, Andrés Quintana Roo, Vicente Guerrero y Guadalupe Victoria.

La Iglesia católica ha tenido desde hace mucho tiempo una fijación enfermiza con los restos mortales de sus próceres. Si bien la doctrina formal cristiana establece que la fe y la adoración se reservan a Dios solamente, o en todo caso a su hijo, la tradición pagana se ha impuesto y ha fomentado la multiplicación de cultos a santos y advocaciones de la Virgen. Las peregrinaciones con huesos de santitos han sido así una de las desviaciones características del catolicismo en distintos lugares del mundo.

En México estamos viendo una situación similar en un culto que conjuga elementos laicos y religiosos. Los próceres de la independencia se han convertido en santos cuyos restos deben ser exhibidos y adorados. Hay algo extraordinariamente perverso en esta actitud en un Estado que se precia de su laicismo. Es como si quisiéramos recuperar la costumbre de los aztecas de mostrar desde la cima de las pirámides los corazones de las vírgenes y los prisioneros sacrificados; o la de los realistas de exhibir públicamente las cabezas de los insurgentes ejecutados.

El Bicentenario debería ser una oportunidad para reflexionar sobre el pasado, el presente y el futuro de nuestra nación. Deberíamos preguntarnos, por ejemplo, por qué este largo período de independencia no ha servido para convertirnos en un país más próspero. En 1820, después de todo, Estados Unidos tenía un Producto Interno Bruto per cápita 65 por ciento superior al mexicano (Angus Maddison, «The World Economy»; OECD, 2006). Hoy la diferencia es de 470 por ciento (FMI).

Pero en lugar de preguntarnos por qué a casi 200 años la Independencia no ha podido darnos un mejor nivel de vida, en vez de reflexionar sobre lo que hemos hecho mal para que en los próximos dos siglos podamos emprender un camino de mayor crecimiento y bienestar, salimos a pasear huesitos por las calles como si los personajes históricos fueran santos y el Gobierno una reedición de la parte más retrógrada de la Iglesia.

http://www.sergiosarmiento.com

«Cuatro caudillos ignorados: una nación»

BOLETIN DE PRENSA

El Museo de Historia Mexicana invita al ciclo “Cuatro Caudillos Ignorados: una nación”, impartido por la maestra Ana Portnoy. Las conferencias se llevarán a cabo el 25 de mayo y el 1, 8 y 15 de junio a las 19:30 horas en el Auditorio del Museo.

Como parte de las actividades para celebrar el Bicentenario de la Independencia y el centenario de la Revolución, este ciclo de conferencias invita a conocer a profundidad a Melchor de Talamantes, Carlos María Bustamante, Ricardo Flores Magón y Luis Cabrera.

La participación de estos cuatro caudillos se dio principalmente en el mundo de las ideas, establecieron publicaciones a través de las cuales ejercieron la crítica a los detentores del poder y aportaron numerosas ideas a las leyes que hoy nos rigen, sin embargo han permanecido en un segundo nivel en relación a otros personajes como Miguel Hidalgo, José María Morelos o Francisco Ignacio Madero.

La maestra Ana Portnoy goza se un sólido prestigio como catedrática del Tecnológico de Monterrey y tiene más de 30 años de experiencia como profesora y conferencista en temas relacionados con la historia.

MELCHOR DE TALAMANTES

El ciclo comienza el 25 de mayo con el fraile mercedario Melchor de Talamantes. Originario de Perú, Talamantes fue un talentoso teólogo y orador de pensamiento liberal reconocido como precursor de la Independencia de México. Aunque llegó al país de manera accidental, inmediatamente se integró a la vida religiosa, política y literaria de la Nueva España.

En 1807 el virrey José de Iturrigaray le encomendó viajar al noreste de la Nueva España y establecer los límites de la frontera de Luisiana a Texas. Aunque su labor fue interrumpida, continuó participando en la formulación de planes para la reestructura política de la Nueva España y elaboró un proyecto de Congreso Nacional.

Melchor de Talamantes fue arrestado por sus ideas y los numerosos escritos que publicó. Estuvo recluido en varias prisiones de la Inquisición hasta que finalmente fue llevado al fuerte de San Juan de Ulúa, donde murió en 1809.

CARLOS MARÍA BUSTAMANTE

El 1º de junio es el turno de Carlos María Bustamante, cronista, historiador, periodista y político originario de Oaxaca. Fundador de diversos periódicos que fomentaron el movimiento de Independencia.

Sus ideas fueron objeto de censura y en ocasiones de encarcelamiento, sin embargo estas mismas hicieron que Morelos lo considerara el personaje ideoneo para ser el editor del Correo del Sur, publicación favorable a la Independencia y posteriormente escribió el discurso inaugural de Morelos en el Congreso de Chilpancingo, donde fungía como diputado.

RICARDO FLORES MAGÓN

El 8 de junio, la Mtra. Portnoy hablará del notable periodista, político, dramaturgo y anarquista oaxaqueño Ricardo Flores Magón, cuyo pensamiento y obra continua inspirando movimientos sociales hasta nuestros días.

Miembro de una reconocida familia de activistas políticos, Ricardo fue encarcelado en diversas ocasiones por la publicación de su periódico jurídico Regeneración, que siguió publicando después de su exilio en Laredo, Texas, con fuertes críticas hacia el régimen de Porfirio Díaz.

Participó en 1905 en la constitución de la Junta Organizadora del Partido Liberal Mexicano, el cual proponía la supresión de la reelección y la pena de muerte, la obligatoriedad de la enseñanza hasta los 14 años y el establecimiento del salario mínimo, así como la expropiación de latifundios y la regulación y reducción de las jornadas de trabajo.

A partir de 1906 promueve la lucha armada sin mucho éxito. Tanto Madero como Zapata lo invitaron a unirse a sus causas, sin embargo, Flores Magón rechazó ambas ofertas por considerarlas limitadas en su alcance.

Muere en 1922 en la prisión militar de Leavenworth, Kansas. Actualmente es considerado precursor de la Revolución Mexicana, sus restos descansan en la Rotonda de los Hombres Ilustres en la Ciudad de México desde 1945.

LUIS CABRERA

El ciclo termina el 15 de junio con la charla sobre Luis Vicente Cabrera Lobato. Originario de Puebla, abogado, político, diplomático y escritor cuyas ideas sobre la protección al campesino fueron cruciales para el desarrollo de la Ley Agraria de 1915 y más tarde el artículo 27 de la Constitución actual.

En sus artículos publicados en El hijo del Ahuizote criticó el régimen de Porfirio Díaz y junto a sus hermanos participó en la organización del Club Central Antirreeleccionista. Seguidor de Madero, lo encomendó a proseguir la Revolución hasta terminar con los seguidores de Díaz.

De 1914 a 1917 fue titular de la Secretaría de Hacienda. Después de la muerte de Venustiano Carranza, se manifestó abiertamente en contra de los gobiernos de Álvaro Obregón y Plutarco Elías Calles, sus ideas le valieron el destierro a Guatemala por dos años, sin embargo se reintegró a la vida política como asesor de Adolfo Ruiz Cortines.

El ciclo “Cuatro caudillos ignorados: una Nación” se llevará a cabo en el Auditorio del Museo de Historia Mexicana, está dirigido al público en general, las charlas serán a las 19:30 horas y tendrán un costo de 300 pesos por ciclo (4 conferencias) ó 100 pesos  por sesión, habrá los descuentos tradiconales.

Para mayores informes comunicarse al teléfono (0181) 2033 9898 ext. 112 o visite http://www.3museos.com, también a través de Facebook y Twitter.

Destaca la vida de los caudillos «olvidados»

David Hernández Mata.

El Porvenir.mx.Martes, 25 de Mayo de 2010. Sección Cultural. <http://www.elporvenir.com.mx/notas.asp?nota_id=398528&gt;

El ciclo “Cuatro caudillos ignorados: una Nación” se realizará en el Auditorio del Museo de Historia Mexicana, la charlas serán a las 19:30 horas.

Con la idea de darle su lugar a cuatro grandes pensadores que influyeron en los caudillos, que conocemos de la historia de la Revolución y la Independencia, «la idea es también hablar de la vida de estos personajes, de la conyuntura, sus planteamientos ideológicos y que tanto impacto tuvieron con sus pensamientos en los dirigentes militares», mencionó la maestra Ana Portnoy.

Portnoy presentará este martes en el Museo de Historia Mexicana el ciclo “Cuatro Caudillos Ignorados: una nación”, para conocer a profundidad a Fray Melchor de Talamantes, Carlos María Bustamante, Ricardo Flores Magón y Luis Cabrera.

La participación de estos cuatro caudillos se dio principalmente en el mundo de las ideas, establecieron publicaciones a través de las cuales ejercieron la crítica a los detentores del poder y aportaron numerosas ideas a las leyes que hoy nos rigen, sin embargo han permanecido en un segundo nivel en relación a otros personajes como Miguel Hidalgo, José María Morelos o Francisco Ignacio Madero.

La maestra Portnoy catedrática del Tecnológico de Monterrey, es quien impartirá estas charlas dónde hablara con profundidad, de la labor desconocida de estos intelectuales; y que de una manera u otra son tan importantes como los caudillos que la historia reconoce mayormente.

«Son personajes que de alguna manera no son muy recordados, ó no se les conocen mucho sus aportaciones a los dos movimientos, la historia generalmente le da mucho énfasis a lo que es la historia de bronce, que es la historia de los grandes héroes, las grandes batallas, los grandes triunfos», mencionó.

Con charla en el MHM Recuerdan legado de Flores Magón.

Ernesto D. Rodríguez.

Milenio online. Cultura. 2010-06-10

<http://impreso.milenio.com/node/8781908&gt;

Acciones, pero sobre todo ideas fueron las aportaciones más importantes que los grandes personajes de la Revolución Mexicana brindaron al pensamiento libertario, destacó en su charla la catedrática Ana Portnoy la noche del martes en el Museo de Historia Mexicana.

Dentro del ciclo de conferencias “Cuatro Caudillos Ignorados: Una Nación”, esta vez tocó el turno a la presentación de una charla sobre el emblemático periodista y pensador Ricardo Flores Magón.

La catedrática del Tecnológico de Monterrey habló sobre la vida y obra del también dramaturgo oaxaqueño, y describió los pasos que lo llevarían a tener un papel importante en la historia de México.

Abordó momentos como el incidente en Tomóchic, preludio de la Revolución, pasando por la constitución de la Junta Organizadora del PLM, la creación de Regeneración, el exilio hacia EU, la rebelión de Baja California en 1911, hasta el paso que dio Flores Magón de ser precursor de la Revolución a sentir afinidad por la idea del anarquismo libertario.

Obra de teatro de Estela Leñero sobre la familia Flores Magón.

Gustavo Mendoza Lemus

Milenio.com, 9 de junio de 2010.

<http://www.milenio.com/node/322170&gt;

Aprovechando la avalancha de aproximaciones de todas las disciplinas artísticas al tema del Bicentenario, Estela Leñero plantea adentrarse en la vida familiar de los Flores Magón, a la doctrina que recibieron en su infancia.

Monterrey, NL.- La vida familiar de Enrique y Ricardo Flores Magón será llevada a escena bajo la pluma y visión de Estela Leñero, quien no sólo se basará en la biografía de los hermanos anarquistas sino en la visión que su padre, Teodoro Flores, les inculcó desde su infancia.

Aún no hay fecha para su publicación ni para su montaje, aunque Estela prefiere primero llevarla a escena pues “lo que más me importa de mis obras es verlas en el escenario, ver cómo funcionan y ver como se desenvuelven los personajes”.

De paso por la ciudad, Estela Leñero acudió al Centro Cultural Universitario a presentar el libro Verbo líquido, el cual reúne cinco textos de su autoría –Insomnio, Habitación en blanco, Verbo líquido, Verónica en portada y El Códex Romanoff- y que cuenta con un prólogo de la dramaturga Sabina Berman.

Asediada por jovencitas estudiantes o egresadas de las distintas escuelas de artes escénicas, Estela Leñero se toma un tiempo para hablarnos de su proyecto para el próximo año, en plena conmemoración del Bicentenario del inicio de la Independencia y del Centenario del inicio de la Revolución.

“A mí me interesó escribir una obra sobre los Flores Magón, de hecho la acabo de terminar, y me puse a investigar y a investigar durante cuatro años y de repente me cayó el Bicentenario. La obra está enfocada sobre la familia, ellos vienen de unos padres alucinantes y eso me atrajo mucho”, adelantó un poco para sus lectores.

Estela Leñero es una de las dramaturgas mexicanas más reconocidas en la actualidad; sus obras buscan transmitir reflexiones urbanas a través de los ojos de una mujer maquiladora o de los cholos en las periferias urbanas, lo que le ha valido ser reconocida con el premio Nacional de Dramaturgia “Víctor Hugo Rascón Banda” en el 2004.

La vida de los Flores Magón es abocarse a un movimiento radical previo a la fecha oficial del inicio de la Revolución. Educados bajo los conceptos de organización de las comunas oaxaqueñas, desde muy jóvenes aprendieron a relacionar estos conceptos con los mandatos más básicos del comunismo, que después enfocarían en el anarquismo. Tanto Enrique como Ricardo vivieron presos la mayor parte de su juventud, en especial por llamar a la revolución social desde 1906 y por la publicación de diversos diarios, entre ellos El Regeneración.

“Su padre fue afín a Juárez, le había tocado participar en las guerras civiles contra los norteamericanos y los franceses; él era el Tata de una comunidad mazateca y de ahí les enseñó los cinco principios de la verdadera democracia y ellos lo asociaron al comunismo. Su padre es un personaje muy interesante”, detalló Estela Leñero.

Por ahora no hay fecha de estreno para la obra, pero sin duda vendrá a ser un interesante aporte de uno de los grandes personajes de la Revolución Mexicana.

La estructura hace la buena obra

“El trabajo fuerte de un dramaturgo es en la estructura de la obra porque las historias, como dicen, siempre son las mismas”, expresa Estela Leñero, haciendo una revelación sobre lo que resulta más importante para ella en su modus operandi cuando escribe.

Una de las peticiones constantes que se le hizo a Estela durante y después de la presentación de Verbo líquido es conocer su proceso creativo, no faltó quién le solicitara un libro donde diera consejos para quien desee involucrarse en el mundo de la dramaturgia y de la dirección teatral.

Además de enfocarse en la estructura del relato, Estela recomendó de igual forma ubicarse los planteamientos del trabajo en el presente, en lo contemporáneo. “Yo sé que no hay historias nuevas, pero sí hay nuevas formas de narrarlas, de jugar un poco con el tiempo porque en el teatro todo es presente, es ahí donde los personajes en escena viven”.

Pompeya, un tunel en el tiempo

Ana Portnoy Grumberg

En la Península italiana, en la región de Campania se situan las ciudades romanas de Pompeya y Herculano, muy cercanas a la ciudad de Nápoles.

Campania es una rica region agrícola y aunque ambas fueron ciudades de poca relevancia en el mundo romano, su preservación gracias a las capas de ceniza volcánica que las conservó casi intactas hasta nuestros días las han convertido en prácticamente un tunel del tiempo que permiten reconstruir los detalles de la vida cotidiana en el siglo I.

Las dos ciudades estaban localizadas en una zona de grandes posibilidades agrícolas, con intensos cultivos de vid y olivos que fueron la base de su economía. Los pompeyanos exportaron vino y aceite de oliva al norte de Africa y al cercano oriente e importaron productos de la costa francesa y de regiones tan lejanas como la India.

El 24 de agosto del año 79 el Vesuvio hizo explosion cuando Tito era el emperador del gran imperio romano. Con una población de casi 20,000 personas que incluían patricios, plebeyos, esclavos, comerciantes, sacerdotes, gladiadores, artesanos y campesinos, Pompeya fue sepultada tras la erupción del Vesuvio, que forma parte de una línea de volcanes como el Strómboli y el Etna en Sicilia. Murieron cerca de cinco mil personas debido a los incendios provocados por las rocas ardientes arrojadas por el volcán y por los vapores de azufre que envolvieron la ciudad y asfixiaron a los habitantes. Muchos murieron intentando escapar hacia el mar, y otros, como el naturalista Plinio el Viejo, tratando de rescatar a los sobrevivientes.

En un radio de dieciocho kilómetros cuadrados el paisaje quedó cubierto por lava y los campos fértiles fueron arrasados.

Podemos decir que la arqueología nace con las excavaciones y estudios acerca de Pompeya y Herculano que se iniciaron en el siglo XVIII y que, con escasas interrupciones han continuado hasta nuestros días.

En la actualidad podemos pasear por Pompeya, en la que se conservan perfectamente el trazado de sus calles, las estructuras de sus tiendas y talleres así como los importantes edificios públicos como el Foro, el Templo de Isis o el Anfiteatro, junto a los restos de su sistema de murallas.

Numerosas casas particulares de esta ciudad han conservado sus estancias, atrios y jardines. Impresionan los servicios públicos con los que contó, como el abastecimiento de agua, el drenaje, el pavimento de sus calles con pasos peatonales, la distribución de barrios delimitando los comerciales con los residenciales. Se han encontrado los talleres textiles con evidencias de los pigmentos para teñir la ropa, las panaderías con restos carbonizados de pan en sus hornos, tabernas y tiendas, así como baños públicos con albercas, baños de vapor y gimnasios en los que los pompeyanos cultivaban la norma de “mente sana en cuerpo sano”.

Algunas villas suburbanas próximas a la ciudad de Pompeya, también conservan junto a sus dependencias importantes pinturas murales y mosaicos, con motivos de inspiración griega. El naturalismo y la belleza de sus temas inspiraron en la época de Napoleón el así llamado estilo imperio.

En la ciudad de Herculano, de menores proporciones que Pompeya, y todavía con muchos de sus edificios sin rescatar, también se han preservado numerosas casas particulares, termas privadas y algunos edificios públicos como el Teatro. El hecho de permanecer sepultadas durante siglos por la lava y las cenizas ha permitido una buena conservación de los restos de es- tas ciudades antiguas.

El interés por Pompeya radica en el hecho de que podemos contemplar con bastante exactitud lo que constituía la vida cotidiana de una ciudad romana del Imperio tal como se desarrollaba hace 2,000 años, con sus calles, y sus diversos espacios públicos y privados. El paseo por la ciudad puede ser completado con una visita al Museo Arqueológico de Nápoles, donde se conservan numerosos restos de esta ciudad.

Entrar a Pompeya muy temprano, antes de que comiencen a llegar los primeros turistas, o pasear con calma para ser de los últimos de la jornada en abandonarla provoca una sensación sobrecogedora. Parece que en cualquier momento puede terminar la hibernación de la ciudad y que sus habitantes van a caminar por sus calzadas, los carruajes, a pasar por sus calles estrechas, las tiendas y templos, a abrir sus puertas, y  los gritos de los asistentes al anfiteatro vitorearán a los gladiadores.

Transitar por las mismas aceras por las que caminaron  los pompeyanos es un privilegio que sólo ha sido posible desde hace unas pocas décadas pues a pesar de que las excavaciones se llevan  a cabo desde hace más de 250 años solo en la última mitad del siglo XX Pompeya se convirtió en una atracción turística, más popular aún tras su nombramiento de Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.

Sin embargo, la acción de hierbas silvestres que crecen por doquier, la contaminación atmosférica, el limitado presupuesto para su conservación y vigilancia y la creciente la invasión de turistas -casi dos millones de visitantes al año-, de los que muchos no dudan en llevarse como recuerdo parte de un antiguo fresco, dejando en su lugar un graffiti , han hecho sonar las alarmas de los conservacionistas que temen que, después de resucitar, Pompeya pueda volver a morir por segunda vez. A estos mismos riesgos se enfrentan los sitios arqueológicos más conocidos del planeta, incluyendo las importantes zonas prehispánicas y coloniales de nuestro país.

México: La República Restaurada, 1867-1876

Fuente: Kikapu8. Videoclip de Alma de México: Época Independiente. En Youtube:

<www.youtube.com/watch?v=0OJiSFJjexI>

El natalicio

Sergio Sarmiento

El Norte, Monterrey, N.L., 21 de marzo 2013. Primera Sección Pág. 6.

«Como hijo del pueblo nunca podría olvidar que mi único fin debe ser siempre su mayor prosperidad».

Benito Juárez

 Siempre me he preguntado por qué celebramos el nacimiento de todos los próceres, pero el natalicio de Benito Juárez. ¿Será porque se trata del Benemérito de las Américas? A Juárez se le ha dado siempre un trato especial en la liturgia política e histórica mexicana, quizá porque se le considera el único Presidente de origen indígena. Cómo olvidar que «El Show del Loco Valdés» fue retirado del aire en los tiempos de Luis Echeverría porque el Loco se refirió al ex Presidente como el Bomberito Juárez.

El Presidente Enrique Peña Nieto ha regresado con prontitud del Vaticano, donde acudió a la misa inaugural del Papa Francisco, para encabezar hoy en México la celebración del natalicio de Juárez. Ésta se llevará a cabo, de hecho, en el Hemiciclo a Juárez de la Ciudad de México, que había sido tomado virtualmente por los grupos de izquierda y que el ex Jefe de Gobierno de la Ciudad de México declaró como «mi Hemiciclo» en un mensaje de Twitter el 1 de diciembre de 2012.

 El que se festeje a Benito Juárez, sin embargo, no quiere decir que se respeten sus ideas. Los políticos mexicanos, especialmente aquellos que se dicen «progresistas» y celebran a los liberales del siglo 19, rechazan en realidad las ideas liberales y asumen posiciones abiertamente conservadoras.

 Los progres mexicanos, por ejemplo, defienden los usos y costumbres indígenas, como lo hacían los conservadores del siglo 19. El liberal zapoteco sostenía en cambio que las comunidades indígenas debían integrarse de manera cabal a la sociedad mexicana y estar sujetas a las mismas leyes que el resto de la población. De otra manera se violaría el principio de general aplicación de la ley, sin fueros ni excepciones, que es tan importante para los liberales.

 Los políticos actuales que adornan sus oficinas con retratos de Benito Juárez, y que al mismo tiempo defienden el ejido y rechazan la propiedad privada en el campo, se sonrojarían si supieran que Juárez era un férreo defensor de la propiedad individual de la tierra. Cuando los liberales ordenaron la desamortización de las tierras de la Iglesia, aplicaron la medida a todas las «corporaciones», incluyendo las comunidades indígenas.

Para Juárez la propiedad fuera del mercado no podía generar beneficios para la sociedad. De hecho, la Constitución liberal, la de 1857, reconoce en su Artículo 27 el derecho a la propiedad privada, mientras que la de 1917 determina que la Nación es en principio propietaria de todo y que al otorgar su uso a particulares permite la propiedad privada. Hay una gran diferencia entre reconocer derechos y otorgarlos.

Si los políticos mexicanos nacionalistas o de izquierda buscan establecer barreras al comercio nacional e internacional, Juárez estaba convencido de las virtudes de la libertad de comercio. En el tiempo en que pudo realmente gobernar la República Mexicana tomó medidas para abrir el País a la actividad comercial que consideraba, como cualquier verdadero liberal, la base del desarrollo económico.

 Es loable que a 207 años de su nacimiento, y a casi 141 de su fallecimiento, Juárez siga siendo objeto de homenajes en nuestro País. Siempre me pareció un acierto que Andrés Manuel López Obrador lo rescatara como guía, sobre todo por su honestidad personal y la moderación en su gasto gubernamental, y usara su imagen en sus oficinas y presentaciones públicas. Me parece magnífico también que el Presidente Enrique Peña Nieto regrese del Vaticano para celebrar al gran liberal mexicano. Pero de nada sirve rendirle homenajes a un personaje histórico si los mismos que lo alaban descartan las ideas que defendió.

 

 

Grecia: la expresión artística

La arquitectura.

Fuente: Triplege, Instituto Profesional La Araucana and Innovative School Erasmo Escala. Arquitectura griega, profesor interactivo. En Slideshare:

<http://www.slideshare.net/triplege/arquitectura-griega-346453&gt;

La arquitectura de Atenas a través del tiempo.

Fuente:  artehistoriacom. La Atenas de Pericles. Video de Artehistoria. En Youtube:

<www.youtube.com/watch?v=JXYFUKEz5gk>

La escultura

Fuente: Alfredo Rivero Rodríguez. Escultura griega. En Slideshare:

<http://www.slideshare.net/canfora/escultura-griega-151935&gt;

Cerámica y pintura

Fuente:  pazsuarez. Cerámica griega ática, figuras negras y figuras rojas. En Slideshare:

<http://www.slideshare.net/pazsuarez/cermica-griega-tica-figuras-negras-y-figuras-rojas-1167816&gt;


El arte griego, una visión panorámica.

Fuente: Higinio Rodríguez Lorenzo. «El origen de Occidente«. En Slideshare:

México: el Segundo Imperio

Fuente: MexicoImperial. Narrativa histórica. En Youtube:

<www.youtube.com/watch?v=2pmLq5I-JbI&NR=1>

<www.youtube.com/watch?v=RaGSyYGU5xY>

Fin del Segundo Imperio y triunfo de la República Restaurada.

Fuente: Kikapu8. Videoclip de  Alma de México: Época Independiente de Héctor Tajonar y editada por CONACULTA/TELEVISA. En Youtube:

<www.youtube.com/watch?v=4ORP4OUUAr4>

Testimonio del Dr. Szender Ede sobre la muerte del emperador Maximiliano.

Edouard Manet: La ejecución del emperador Maximiliano.

Fuente: Artehistoria. La ejecución del emperador Maximiliano. En Youtube:

<www.youtube.com/watch?v=S68hTNrtDC8&feature=related>

Catafalco de Maximiliano, cripta de la iglesia de la Orden de los Hermanos Menores Capuchinos en Viena.

El epitafio


Los primeros pobladores norestenses.

Cuando estudiamos la historia de Nuevo León y los estados del noreste mexicano y del sur de Estados Unidos, no podemos partir de las nociones modernas de fronteras, límites relativamente recientes pues apenas se empezaron a fijar con una cierta precisión en la segunda mitad del siglo XVIII.

El objetivo de estos límites era optimizar la administración de la Nueva España que había sido reorganizadas con las reformas borbónicas con provincias internas. De ahí viene el concepto, que a muchos nos parece incongruente por la centralidad de la ciudad de México, de considerar a los estados del país como el interior de la república.

Sin embargo, la frontera no fue fija pues si bien se incluía a Tejas dentro de la geografía nacional, con la independencia de ese estado y luego con la guerra mexicano-norteamericana de 1846-1848 los límites fueron sufrieron modificaciones.

Por supuesto que los pobladores originales de esta inmensa región no tenían esa noción de fronteras que para nosotros es tan fácil de comprender. Aunque genéricamente se les ha denominado chichimecas, en realidad fueron diversos grupos diferenciados por las características geográficas y climáticas de los territorios en que moraron.

Conformaron diversos grupos humanos, algunos nómadas, otros seminómadas, unos sedentarios con una agricultura establecida y otros con mayor grado de desarrollo los que moraron el noreste.

Unos grupos fueron cazadores y recolectores y seguían a los animales que cazaban conforme las estaciones del año, viviendo en cuevas o a la intemperie. Como evidencias de su paso por el territorio nos quedan restos de fogatas, puntas de lanza y petroglifos como lo que se encuentra en la zona de Boca de Potrerillos en Mina. Otros construyeron poblados fijos y tuvieron un acceso asegurado a los alimentos gracias a la agricultura. Por los estudios arqueológicos se ha establecido que el inicio del cultivo del maíz se dio en el área de Tamaulipas alrededor del año 8,000 aC.

Cada grupo humano tuvo sus propias características de acuerdo a los recursos naturales con los que contaron y las herramientas que desarrollaron para hacer más exitosa su sobrevivencia: lanzas, arcos y flechas para cazar animales, redes y anzuelos para los pobladores de las costas, o instrumentos de labranza y desarrollo de cerámica y cestería para las poblaciones sedentarias. En el Museo del Obispado de la ciudad de Monterrey así como en el Museo Bernabé de las Casas en el municipio de Mina se resguardan puntas de flecha y lajas que se han encontrado en el territorio de Nuevo León.

Hombres, mujeres, niños y ancianos desempeñaron distintas funciones dentro de su comunidad, si bien la sobrevivencia del grupo dependía de una cooperación entre todos.

Las diferencias culturales fueron especialmente lingüísticas, pues no hubo un único idioma en toda la región y tampoco los mismos símbolos para rendir culto a la naturaleza. Algunos estudiosos hablan de 250 tribus distintas, entre ellas los comanches, apaches, guachichiles, coahuiltecos, tamaholives, lipanes, icauras, guaracatas, acancuaras, inqueros, camahanes, incuenos entre otros a los que los conquistadores llamaron borrados o pintados debido a los tatuajes y dibujos que adornaban sus cuerpos, quedando como vestigios de su presencia algunos nombres de poblaciones en la región.

De esta manera, podemos ver que la noción que el territorio del noreste mexicano era un gran espacio yermo, desértico o semidesértico, sin pobladores es realmente un gran equívoco.

Los españoles llegaron a la región varios años después de la conquista de Tenochtitlán en 1521 en sus viajes de reconocimiento y conquista hacia el norte buscando gloria, poder y méritos y, sobre todo, minas que les permitieran enriquecerse con oro y plata.  Los pobladores autóctonos se enfrentaron a la expansión de la corona hispánica y se opusieron tenazmente a su incorporación a la civilización europea y evangelización, es decir, a la política de “traerlos de paz” de las autoridades españolas. Considerados salvajes e indómitos, muchos indígenas fueron capturados, esclavizados y explotados en el trabajo de las minas y de las encomiendas.

Los testimonios de Alonso de León en el siglo XVII los describe de esta manera: “andan los varones desnudos, en carnes…no difieren las indias de ellos…. Ellas cubren sus partes deshonestas con heno o zacate o unos torcillos que hacen de cierta hierba…. Habitaban por montes y bajíos, mudándose de una parte a otra… viviendo dos días aquí y cuatro acullá». (Rodrigo Mendirichaga. Los cuatro tiempos de un pueblo. Monterrey: ITESM 1985. Pág. 20).

Su oposición a los europeos que fueron despojándolos de sus territorios, su rebeldía contra el avance de misiones y presidios y los intentos por someterlos duraron más de tres siglos. Todavía en la segunda mitad del siglo XIX a la región se le consideraba un territorio de guerra viva y los gobiernos tanto de México como de Estados Unidos adoptaron la política de envenenar sus pozos de agua para liquidarlos.

Muchos de los héroes de la guerra mexicano-norteamericana, o contra la intervención francesa se foguearon en la guerra contra las tribus del noreste. El último ataque contra Bustamante fue en 1886.

 

 

México: Antonio López de Santa Anna.

Es Santa, sin ser mujer,

Es rey, sin cetro real,

Es hombre, mas no cabal,

Y sultán, al parecer.


Fuente: Daniel Cosío Villegas. Historia mínima de México. México: El Colegio de México. 1983. Pág. 108.

Mexicohistoria. Secretos de nuestra historia.  Entrevista virtual Santa Anna

 

La novela de la Revolución

Rescata letras bélicas

Andrea Menchaca.

Elnorte.com. 20 de marzo 2010.



Participa Julio Patán en la Cátedra Alfonso Reyes del Tec. Destaca el escritor dureza en los textos de autores ligados a la Revolución.

Durante la Revolución no sólo hubo desencuentros, también hubo matrimonios felices como el de la literatura y la historia, dos entidades que no siempre cohabitan de forma civilizada.

Así lo cree el escritor Julio Patán, quien ayer visitó la Ciudad para hablar sobre «La Novela de la Revolución Mexicana», como parte de la Cátedra Alfonso Reyes del Tecnológico de Monterrey.

Aunque la literatura de la Revolución puede sonar oficialista, Patán mostró que no es así, basándose en la obra de tres autores: Martín Luis Guzmán, Rafael F. Muñoz y Nellie Campobello.

«Son sumamente interesantes porque son testigos directos de lo que sucedió en la Revolución», señaló en entrevista el autor del libro Para Entender. Martín Luis Guzmán.

Pero sobre todo, enfatizó, fueron escritores muy críticos, a pesar de haber estar ligados al poder en algún momento de su vida.

«Lo que se descubre es una literatura a contracorriente, incluso impertinente, descarnada, dura, a veces con un humor muy mordaz», apuntó Patán, en el edificio CEDES del Tec de Monterrey.

Sobre todo, continuó, es una literatura muy cercana a los hechos.

El escritor dijo que Martín Luis Guzmán, dentro de su extensa obra, tiene tres libros sobre la Revolución: El Águila y la Serpiente, La Sombra del Caudillo y Memorias de Pancho Villa.

«Su retrato de Obregón, por ejemplo, es terriblemente duro, casi cruel en algunos momentos, el de Carranza también y su retrato de Pancho Villa es más amistoso porque fue su secretario, pero no dejó de ser duro», explicó Patán en entrevista.

Lo mismo sucede con los otros dos autores: Muñoz con el libro Vámonos con Pancho Villa y Campobello con Cartucho.

Patán relató que Campobello se crió en Parral, Chihuahua, durante la época de la Revolución y su libro incluye, precisamente, las experiencias con las tropas villistas.

Aunque la escritora era villista, señaló, el libro es muy crudo y no oculta las barbaridades que se hacían.

Patán finalizó su charla con Miguel F. Muñoz, el más crítico de los tres escritores, quien fue un reportero que entrevistó a muchos veteranos del bando villista y recopiló anécdotas fuertes y descarnadas, protagonizadas por Villa.