La barca solar del faraón

Restaura Egipto antiguo bote.

Reforma.com,  23 de junio 2011. Sección Cultura. <http://www.reforma.com/cultura/articulo/613/1224743/&gt;

La embarcación fue descubierta en 1954.

Arqueólogos han comenzado a excavar una embarcación de madera de 4 mil 500 años de antigüedad hallada cerca de la Gran Pirámide de Giza, una de las principales atracciones de Egipto, dijo un funcionario del Consejo de Antigüedades.

La embarcación es una de las dos enterradas junto al faraón Khufu, al parecer una costumbre religiosa para transportarlo al otro mundo. Khufu, también llamado Keops, fue al parecer el constructor de la Gran Pirámide de Giza.

El profesor Sakuji Yoshimura, de la Universidad de Waseda y al frente del proyecto de restauración junto con el Consejo de Antigüedades de Egipto, dijo que los científicos descubrieron que la segunda embarcación lleva el nombre de Khufu, fundador de la cuarta dinastía hacia el año 2680 a.C. y que gobernó Egipto durante 23 años.

Zahi Hawass, ministro de Estado para las Antigüedades, consideró la excavación como uno de los proyectos arqueológicos y de conservación más importantes del mundo.

Confía que su exhibición aumente el turismo en Egipto, que ha disminuido sustancialmente desde la revuelta popular que derrocó en febrero al presidente Hosni Mubarak.

La embarcación fue descubierta en 1954 junto con otra, que fue restaurada y es considerada uno de los descubrimientos más significativos en la meseta de Giza debido a su edad, tamaño y estado de preservación.

La segunda embarcación es al parecer más pequeña que la primera, que mide unos 43 metros de eslora.

Mediante un sistema de poleas y sogas, un equipo de científicos izó el primero de los 41 bloques de piedra caliza, con un peso de 16 toneladas cada uno, para descubrir los fragmentos de la antigua embarcación.

En los próximos dos meses, los expertos esperan descubrir otras 600 piezas que forman parte de los restos de la embarcación enterrada. La restauración demorará seguramente unos cuatro años y posteriormente quedará expuesta en el Museo del Barco Solar cerca de la gran pirámide, que suele atraer a millones de turistas, la principal fuente de ingresos de Egipto.

Ambas embarcaciones fueron construidas con madera de cedro libanés y acacias egipcias.

Fuente de la imagen: RPP Internacional. Desentierran barca solar del faraón Keops en Egipto. <http://www.rpp.com.pe/2011-06-23-desentierran-barca-solar-de-faraon-keops-en-egipto-noticia_378182.html&gt;

Sobre la presencia judía en Monterrey

Ana Portnoy

A Eliezer Portnoy z”l

1. El período colonial

Desde el momento mismo del descubrimiento de América en 1492, la presencia de criptojudíos fue un fenómeno en la Hispanoamérica colonial. Ese mismo año, una vez que los Reyes Católicos culminaron con el proceso de reconquista del territorio ibérico de manos musulmanas, decretaron la expulsión de todos los judíos que no aceptaran el bautismo. Se ha calculado que la mitad de los hispano-judíos, alrededor de 300,000 optaron por la conversión al catolicismo, de los cuales muchos mantuvieron la práctica del judaísmo en secreto. El objetivo de la Inquisición fue persuadirlos, por medio de edictos, procesos, juicios, condenas físicas e incluso el riesgo de morir ajusticiados si eran pertinaces, a volver a la senda de la Iglesia. El auto de fe se convirtió en un espectáculo público en el que participaron autoridades civiles y eclesiásticas, así como el pueblo llano. El estigma que se imponía a los familiares de los procesados les persiguió y marginó socialmente a través de varias generaciones.

Pretendiendo conservar su fe judaica sin riesgos para sus vidas, muchos de estos cristianos nuevos que secretamente pretendieron cumplir con los preceptos de la Ley de Moisés buscaron la manera de llegar al Nuevo Mundo, a pesar de las expresas prohibiciones a su inmigración a las colonias hispanoamericanas, considerando que en estas tierras encontrarían un clima de libertad religiosa por la lejanía con la metrópoli. Sin embargo, como cristianos bautizados, por sus prácticas judaicas, su persistencia en conservar ritos y creencias y su rechazo a la nueva fe fueron considerados herejes. Para castigar su desvío de la enseñanza de la iglesia y para  evitar la influencia que pudieran tener entre los indígenas, almas recién evangelizadas, se estableció en México el Tribunal del Santo Oficio en 1526 y el aparato inquisitorial en 1571.

El primer procesado y ajusticiado por el Santo Oficio en el quemadero de Santiago de Tlateloco en 1528 fue Hernando Alonso, conquistador que participó en la toma de Tenochtitlan. Y a pesar del riesgo de caer en manos de la Inquisición los criptojudíos españoles y portugueses buscaron la manera de llegar al Nuevo Mundo, pues consideraron que la gran extensión territorial de las colonias, como la Nueva España o los virreinatos en América del Sur así como los territorios ignotos  les permitiría practicar su judaísmo con seguridad.

De todos los procesos inquisitoriales llevados a cabo contra criptojudíos en la Nueva España, el de la familia del gobernador Luis de Carvajal y de la Cueva es el más conocido, tanto por las capitulaciones que otorgaron a un descendiente de cristianos nuevos el gobierno de una inmensa extensión territorial como fue el Nuevo Reino de León así como por la prebenda de nombrar a su sucesor en el cargo. Con el nombramiento como gobernador, el rey Felipe II otorgó a Luis de Carvajal la facultad para conducir a cien personas al reino que iba a poblar y pacificar, individuos que saldrían de España sin necesidad de demostrar que eran cristianos viejos –es decir  que podían probar su ‘pureza de sangre’, fieles a la Iglesia por generaciones-  o que no procedían de linaje de judíos o moros recién convertidos.

El gobernador, ignorante de las creencias religiosas de la familia de su hermana Francisca, decidió traer consigo en 1580 a ésta, a su marido y a sus hijos, nombrando a Luis, su sobrino predilecto y homónimo, heredero del reino puesto que no tenía hijos propios. En América, Luis de Carvajal ‘el Mozo’ se entregó por completo a la fe judaica, interpretando en todos los sucesos de su vida cotidiana la presencia y protección del Dios de Israel e intentando cumplir con el mayor número de preceptos religiosos. Cuando tenía 18 años murió su padre, quien fue inhumado de acuerdo a las costumbres judías y el joven asumió el cargo de jefe de familia.

El gobernador se enteró de la vida secreta de sus familiares al intentar su sobrina Isabel atraerlo al judaísmo. Constató sus sospechas al averiguar cómo había sido enterrado su cuñado y reescribió su testamento, desheredando a Luis ‘el Mozo’. Sin embargo, no delató a sus familiares ante la Inquisición, lo que constituía un delito contra la fe católica. Cuando en 1588 se enfrentó,  en un litigo de límites territoriales, con el marqués de Villamanrique, virrey de la Nueva España,  se descubrió que los parientes del gobernador eran cristianos nuevos judaizantes. Denunciada ante la Inquisición, toda la familia fue detenida un año después, acusándose a Don Luis de haber recibido, favorecido y encubierto a apóstatas judaizantes, si bien no se pudo comprobar que él mismo realizara esas prácticas.

En el auto de fe que se realizó en 1590 en la ciudad de México, se condenó al gobernador a un año de cárcel y al destierro, se quemó la efigie de su cuñado Francisco Rodríguez de Matos al tiempo que el resto de su familia abjuró de sus prácticas judaicas, confiscándoseles todos sus bienes y recibiendo penitencia espiritual. El joven Luis quedó inicialmente bajo custodia de Fray Mateo García en el Hospital de Convalecientes y luego en el hospital del convento-colegio de Santiago Tlaltelolco, donde enseñó gramática y latín a los indígenas y fue el escribano del administrador. Gracias a este cargo tuvo acceso a la biblioteca del convento, lo que le permitió ampliar sus conocimientos del Viejo Testamento y escribir su autobiografía, en la que declaró su apego al judaísmo, religión que practicó con mayor brío a partir de ser perdonado. El gobernador Luis de Carvajal y de la Cueva  falleció en las cárceles inquisitoriales en 1591.

Cuatro años después toda la familia Carvajal fue aprehendida nuevamente por proseguir con sus prácticas judaicas. La pena por la reincidencia era la muerte, ya fuera a garrote vil (estrangulamiento) si se convertían al catolicismo o quemados vivos si se mantenían en su apostatía. En el Auto de Fe del 8 de diciembre de 1596 fueron ajusticiados Luis, su madre, sus hermanas Isabel, Catalina y Leonor, su amigo Manuel de Lucena, al igual que Diego Enríquez, Beatriz Enríquez y Manuel Díaz. De la familia Carvajal únicamente fue perdonada Ana, la hermana menor, quien fue procesada y muerta en el auto de fe que se llevó a cabo 52 años después.

De Luis de Carvajal el Mozo y su familia se puede resumir que su delito fue haber sido reconciliados en la fe cristiana en 1590 y, a pesar de su abjuración anterior, haber seguido guardando y cumpliendo la Ley de Moisés, sus ritos y sus ceremonias, sin aceptar con sinceridad el catolicismo.  Se les condenó por ser falsos cristianos, impenitentes y relapsos. Al ser llevado al patíbulo Luis dio muestras de arrepentimiento y besó la cruz, muriendo estrangulado y siendo su cuerpo quemado en la hoguera, aunque se tienen dudas sobre la sinceridad de su conversión final, puesto que su temor a la tortura y al dolor eran bien conocidos. Su historia es uno de los episodios más estudiados sobre la presencia criptojudía en Hispanoamérica en la época colonial y el que mayor difusión ha tenido.

El número de procesados por la Inquisición novohispana en los tres siglos del período colonial se ha calculado alrededor de las tres mil personas.  Tanto por la prohibición de sus creencias y prácticas religiosas, por el temor a la persecución y muerte en manos del Santo Oficio, la falta de dirigentes religiosos y la estigmatización sobre los descendientes de procesados, para el siglo XVIII cesó la práctica secreta del judaísmo entre los novohispanos descendientes de conversos, quienes se asimilaron a la sociedad mayoritaria quedando de ellos los registros de los procesos inquisitoriales albergados actualmente en el ramo de Inquisición en el Archivo General de la Nación, así como filiaciones familiares o costumbres a las que se atribuye un origen hispanojudío –sefaradita– tanto en el noreste de México como en el sur de Estados Unidos y que hasta la fecha son objeto de estudio por parte de investigadores nacionales y extranjeros.

2. En la Modernidad.

En México después de la independencia, la población extranjera fue muy reducida, a pesar de los esfuerzos de los gobiernos nacionales por atraer extranjeros para colonizar y poblar al país, política promovida también por todos los países americanos. La inestabilidad política de México durante la primera mitad del siglo XIX atrajo, en muchos casos, a individuos que se establecieron temporalmente en México. En los municipios neoleoneses hubo algunos españoles, árabes y norteamericanos, contados chinos e italianos y, de aquellos que se establecieron definitivamente en la región, la mayoría se concentró en Monterrey, atraídos por la incipiente industrialización y las oportunidades comerciales, sobre todo durante la segunda mitad del siglo. A partir de 1860 hay apenas cuatro o cinco menciones de individuos de los que sus apellidos podrían indicar que fueron judíos. Para 1890 sólo Gustavo Levy originario de Alemania estableció raíces definitivas en Monterrey conservando sus descendientes el recuerdo de su origen. Otros, como  Samuel Lederer procedente de Hungría y Daniel Guggenheim de Estados Unidos establecieron empresas mineras gracias a la política de fomento del gobierno porfirista. Con el inicio de la Revolución mexicana, el grueso de los extranjeros establecidos en México abandonaron el país.

Sin embargo, a pesar de la guerra civil, dos de los inmigrantes judíos que fincaron las bases para la formación de la contemporánea comunidad israelita de Monterrey llegaron en esa época. De Jacobo Saffir hay evidencias que en 1911 ya se encontraba en el país y Jacobo Lederbaum llegó en 1916. Antes de 1920 ambos ya estaban establecidos en Monterrey, el primero de ellos con su esposa y cinco hijos.

Y si en el período colonial la intolerancia religiosa europea expulsó a miles de individuos en busca de horizontes que les permitieran la práctica de su religión, en el siglo XX la inestabilidad política y económica ocasionadas por la Primera Guerra Mundial así como la discriminación e intolerancia a las minorías provocó una nueva emigración a América de cientos de miles de europeos y de individuos del Cercano oriente. Para el grueso de ellos Estados Unidos era la nueva tierra de promisión, con oportunidades de libertad personal y de progreso económico.

Sin embargo, después de recibir a más de 34 millones de migrantes entre 1842 y 1917, el gobierno norteamericano estableció un sistema de cuotas de procedencia nacional que canalizó a miles de personas a todos los confines del Hemisferio Occidental, puesto que en la nueva legislación se permitiría la entrada a Estados Unidos a aquellos extranjeros que hubieran radicado durante cinco años en cualquier país americano.

Así, varias decenas de miles de extranjeros se establecieron en México, país que mantuvo una política de puertas abiertas a la inmigración hasta finales de la década de 1920. Alemanes, italianos, japoneses, chinos, húngaros, ingleses, palestinos, libaneses, sirios, polacos, lituanos, rusos, cubanos llegaron al país y se establecieron a lo largo y ancho de México. En el Registro de Extranjeros que llevó a cabo el municipio de Monterrey en 1932, más de cinco mil extranjeros vivían en la ciudad, siendo 250 de ellos de religión judía.

La oleada inmigratoria judía a México procedente de Europa en esa década provino de países que se enfrentaban a crisis políticas y económicas provocadas por el fin de la Gran Guerra, el surgimiento de nuevas naciones, el desempleo, la falta de capacidad de la industria para absorber a los trabajadores y la falta de tierra. El nacionalismo extremo provocó acciones antisemitas y las condiciones de vida para los judíos fueron especialmente desesperadas en Europa Oriental, aún antes del ascenso de Hitler al poder en Alemania. Se establecieron impuestos discriminatorios en su contra, se realizaron boicots a su actividad económica, destrucción de sus propiedades y programas de exclusión promovidos por los gobiernos mismos. Tal fue la situación en Polonia, Rumania, Hungría, Latvia y Lituania, que dejó a la población judía como única alternativa la emigración.

Los judíos que arribaron al noreste del país en los años 1920 y 1930 eran en su mayoría inmigrantes de origen europeo oriental, sobre todo de Lituania, Polonia y Rusia, en donde se habían enfrentado a medidas antisemitas, discriminación y persecución. Y si bien hubo una presencia judía en Monclova, Piedras Negras, Saltillo, Villa Acuña, Nuevo Laredo, Torreón, Villa Frontera, Nueva Rosita, Matamoros, Reynosa, Tampico y Linares,  con el transcurso del tiempo los judíos de los poblados más pequeños que tuvieron interés en mantener su práctica religiosa emigraron hacia poblaciones en donde se hubieran establecido comunidades organizadas, como fue el caso de Monterrey, o bien a la ciudad de México.

Para 1924 alrededor de 30 jóvenes solteros y seis familias nucleares judías vivían en Monterrey y se abocaron a establecer una comunidad estructurada que brindara servicios religiosos y actividades recreativas y educativas. Una de las primeras instancias fue la apertura de una biblioteca que contó con una cincuentena de libros y periódicos en yidish –idioma de los judíos europeos derivado del alemán-. Para 1925 estableció el Club Social Hatikva –Esperanza en hebreo- que inició sus labores en diciembre de ese año alquilando un local en las calles de Isaac Garza y Zaragoza y que se convirtió en el centro de la vida judía en Monterrey. Sus servicios incluyeron clases de español para los nuevos inmigrantes, actividades culturales y recreativas y programas de estudio vespertino con contenidos judaicos para los niños que acudían a las escuelas de la localidad – especialmente la enseñanza del idioma yidish. Este esfuerzo educativo condujo al establecimiento del Colegio Hatikva (hoy Nuevo Colegio Israelita de Monterrey) en 1935.

A partir de 1936 una vez que el gobierno promulgó la nueva Ley de Población que cerró las puertas a la inmigración, el número de extranjeros que llegó al país se redujo considerablemente –si bien notable excepción fue la recepción de refugiados republicanos españoles-. Sólo familiares directos de aquellos judíos que ya tenían la residencia mexicana y pocos sobrevivientes de la Segunda Guerra Mundial llegaron a México y de éstos unos cuántos a Monterrey. En 1944 arribó el rabino Moisés Kaiman quien ha sido, hasta la fecha, el dirigente religioso de la comunidad israelita regiomontana.

Los inmigrantes extranjeros que llegaron a Monterrey se establecieron en vecindades y rentaron cuartos en el centro de la ciudad, en ocasiones arriba de negocios en donde se empleaban. El residir en el mismo barrio permitió a los recién llegados tanto comunicarse en su idioma materno como encontrar seguridad emocional, ayuda económica,  identidad y sentido de pertenencia en tanto se adaptaban a su nueva patria. Paulatinamente, algunos de los inmigrantes establecieron, al igual que los judíos, centros sociales propios, perdurando hasta nuestros días los clubes Alemán y Palestino-Libanés.

En los años 1940, conforme se urbanizó el poniente de la ciudad, las familias judías se establecieron en la colonia Vista Hermosa, en donde se construyó en la siguiente década el edificio que alberga tanto a la escuela como a la sinagoga y al club deportivo-social que hoy constituyen el Centro Israelita de Monterrey, A.C.

La comunidad judía está formada actualmente por alrededor de 120 familias, es decir, aproximadamente 500 personas, en su mayoría descendientes de aquellos inmigrantes que arribaron hace 80 años. Cuenta con los servicios religiosos propios, un cementerio en la colonia San Jorge y un colegio incorporado a la SEP que imparte los grados escolares de jardín de niños hasta tercero de secundaria. Y al igual que los demás descendientes de inmigrantes extranjeros que llegaron a la ciudad el siglo pasado, los miembros de la comunidad israelita están plenamente integrados a la vida económica, social y cultural de Monterrey, considerándose orgullosamente regiomontanos.

Las invasiones bárbaras en la historia de Europa

Ana Portnoy

En cada momento de la historia, los pueblos que vivieron en los límites de la civilización, con hábitos e idiomas distintos fueron considerados incivilizados, salvajes y violentos, dispuestos a acabar con los progresos y beneficios de la vida en esa sociedad.

Los griegos consideraron bárbaros a todos los pueblos no helenos y los romanos, que intentaron conquistar territorios que habitaron diversos pueblos, los que consideraron casi como animales salvajes, antropófagos y con poderes infernales en el campo de batalla.

Los bárbaros fueron, sin embargo, los extranjeros, que en muchos casos influyeron en la gestación de la cultura clásica, o que pretendieron inmigrar o conquistar a las grandes civilizaciones con la que colindaban o con las que competían por mercados, finalmente fundando nuevas culturas al fusionarse con sus antiguos enemigos.

Las tribus que terminaron con el Imperio Romano de Occidente en el siglo V dC. ya moraban en Europa mil quinientos años antes. También controlaron regiones en Asia y en África y fueron pueblos con un gran poderío militar, una desarrollada organización política y habilidades diplomáticas.

Fue tal su poderío que Julio César decidió no intentar la conquista de Germania y establecer una frontera definitiva con ellos.

Estos pueblos bárbaros –vándalos, alanos, suelvos, francos, godos, ostrogodos, visigodos- tuvieron una estructura social y económica que los mantuvo unidos y les permitió subsistir. No llegaron a ser romanizados y mantuvieron sus tradiciones e idiomas.

Los pueblos godos, nómadas procedentes de Polonia que se desplazaron hacia el sureste de Europa, presionaron a los romanos que lograron contenerlos.

Los visigodos lograron derrotar al emperador Valente en el año 378, aunque el imperio romano de Occidente logró sobrevivir 98 años más.

Las tensiones entre romanos y bárbaros fueron inevitables. Sin embargo, los invasores no pretendieron repartirse el imperio, más bien empezó una forzada convivencia entre ellos.

Muchos de ellos se integraron al ejército y a la administración romanos y gran cantidad de godos sirvieron como soldados mercenarios, aprendiendo así el latín y los modos y costumbres latinos.

Sin embargo, la llegada de los hunos acabaría siendo catastrófica para el imperio. Procedentes de Asia, eran jinetes implacables que arrasaban con los territorios conquistados. Se enfrentaron a los visigodos a los que arrojaron al Oeste de Europa.

A mediados del siglo V su caudillo Atila mantuvo en jaque a los romanos, llegando con sus ejércitos a las puertas de Roma. Finalmente en 476 otro pueblo bárbaro, los herúlos, depusieron al último emperador, Rómulo Augusto.

Los pueblos invasores se repartieron el gran botín que representó el imperio romano occidental. Los visigodos se asentaron en España y los ostrogodos en Italia. Con este repartimiento de tierras y con su conversión al cristianismo inició la Edad Media. Por lo tanto, en el origen de los estados europeos actuales están subsumidos los pueblos extranjeros que terminaron con la hegemonía romana.

Durante la Edad Media, otros pueblos considerados también bárbaros amenazaron a Europa. Nuevamente la guerra y los saqueos fueron su forma de vida, como fue el caso de los vikingos del norte, grandes navegantes que zarparon de Escandinavia entre los siglos VIII y XI y llegaron hasta el Mar Negro y las costas de Norteamérica. En muchas ocasiones, sus invasiones fueron en realidad movimientos de migración y en el siglo X se establecieron en las cosas del noroeste de Francia, cristianizándose y pasando a la historia como normandos. El nombre de la región perdura hasta la fecha.

Otros invasores fueron los mongoles, potente coalición de tribus cuyo caudillo fue Genghis Kahn. El imperio mongol abarcó China y Rusia y llegaron a invadir Europa y el Cercano Oriente. Con un ejército muy disciplinado y despiadado, el poder de la Horda de Oro se mantuvo durante más de dos siglos. Su crueldad fue legendaria: en el año 1221 masacraron en pocos días a más de un millón y medio de civiles de la ciudad persa de Nishapur construyendo con las cabezas de sus víctimas varias pirámides. La catedral de San Basilio en el Kremlin ruso conmemora la derrota definitiva de los mongoles a manos de Iván IV a mediados del siglo XVI.

La historia de los bárbaros es, por ello, fundamental para entender la historia de Europa, especialmente el establecimiento de pequeños estados cuyas fronteras actuales, en muchos casos, corresponden con los antiguos límites entre las tribus.

Tal vez de esas remotas experiencias perdure el miedo al extranjero y los procesos de aculturación y de integración muchas veces forzados han sido una constante en la historia de la humanidad.

Fuentes de las imágenes:

Tania Abraham. Moscú Rojo en Revista espacial.org. <http://www.espacial.org/miscelaneas/sociedad/moscu1.htm&gt;

Antonio García Sánchez. Ego Roma. El imperio romano. <http://roma-mardecastilla.blogspot.com/2008/02/el-imperio-romano-crisis-y-cada.html&gt;

Mundo historia. Imperio Mongol, porque no todo  fue guerra y muerte.  <http://www.mundohistoria.org/blog/articulos_web/imperio-mongol-porque-no-todo-fue-guerra-muerte&gt;

Wikimedia Commons tomado de Ewan ar Born file:Grandes invasions Empire romainfr.svg. <http://es.wikipedia.org/wiki/Archivo:Invasiones_bárbaras_Imperio_romano-es.svg&gt;

 

España y el proceso de Reconquista

Del esplendor del califato de Córdoba al triunfo del esfuerzo de Reconquista cristiana.

Fuente: Artehistoria. Historia de España. En You Tube:
<www.youtube.com/watch?v=jQXI4uEG8Sw&NR=1&feature=fvwp>

La Reconquista: una visión sintética.


Fuente: Artehistoria.com. Grandes Batallas: La Reconquista. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=NhnB8RbYmkw&NR=1>

El Cantar del Mío Cid

Fuente: El Mío Cid. En Slideshare: <http://www.slideshare.net/rovich111266/el-mo-cid&gt;

Los Reyes Católicos


Fuente:ProyectoHispanofera. Los Reyes Católicos Fernando e Isabel. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=rDttu7MqHr8>

Sefarad: los hispano-judíos

Definición del término Sefarad

La presencia judía en Hispania: de los fenicios a los visigodos

Historia de los judíos en Al-Andalus

Sefarad, judíos en España. Interesantísimo programa de la televisión española sobre Sefarad y los sefaraditas.


Al Andalus: España bajo el Islam

Historia del Islam

Al Andalus: los antecedentes. 

El emirato de al-Andalus.

 

Fuente: RojoAndalu. Legado Andalusí. Tomado de Esta es una serie de documentales realizada en 2002 por Ático Siete, Canal Sur, 2M (TV pública de Marruecos), Fundación El Legado Andalusí y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=EMm6oKyDh0w&feature=related>

La mezquita de Córdoba

Fuente: Artehistoria.com En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=4t63CF3LHPQ&NR=1> 

El Califato de Córdoba.

FuenteRojoAndalu. Legado Andalusí. Tomado de Esta es una serie de documentales realizada en 2002 por Ático Siete, Canal Sur, 2M (TV pública de Marruecos), Fundación El Legado Andalusí y la Consejería de Cultura de la Junta de Andalucía. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=W7CU2Gdo3Jw&NR=1>

Los reinos Taifas y la hegemonía almohade y almorávide. Su legado en España.

Fuente: Artehistoria. El ate de los siglos XI al XV en al-Andalus. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=9vRDalDEiao&feature=relmfu>


España: encrucijada de civilizaciones

Prehistoria y culturas antiguas


Hispania romana

Las invasiones bárbaras 

Fuente: Artehistoria.com. Invasiones bárbaras. En You Tube: <http://www.youtube.com/watch?v=GfUXvTUOaPI&feature=player_embedded>

Hispania visigoda y musulmana


Fuente: Artehistoria. Historia de España. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=YxgHC2xV-o4&NR=1>

El imperio azteca

La construcción de un imperio: Los aztecas.

Fuente: History Channel. Los aztecas: la construcción de un imperio.En You Tube: <https://www.youtube.com/watch?v=WQmN7tIfyJ4&gt;

El templo mayor de Tenochtitlan.

Fuente: Artehistoria.com. El templo mayor de Tenochtitlan. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=JDDWtF2NMng&feature=related>

Tlatelolco.

Fuente: INAH. Tlatelolco. En You Tube:< http://www.youtube.com/watch?v=SfvHd9RrfDw&NR=1&gt;

Suma diosa Tlaltecuhtli 30 ofrendas.

Yanireth Israde.

Reforma.com, 17 de julio 2011. Sección Cultura.  <http://www.reforma.com/cultura/articulo/616/1230882/&gt;

La más reciente ofrenda que ha sido abierta, la 141, incluye cinco cráneos humanos, figuras de copal, cuchillos, conchas y trompetas de caracol.


Es el suelo que Hernán Cortés jamás pisó. Enterrado por más de cinco siglos, el territorio que alojó la plaza ceremonial de Tenochtitlán durante el reinado de Ahuízotl resurge como un yacimiento arqueológico extraordinario, no sólo porque ahí apareció la monumental Tlaltecuhtli, sino porque crece el número de ofrendas halladas con objetos prehispánicos.

Hasta ahora, se han descubierto 30 ofrendas, con 25 mil elementos de procedencia botánica, como el algodón y el maguey, especímenes animales nunca antes registrados, entre ellos la estrella de mar y el águila arpía, cuchillos de pedernal, ollas de cerámica y carretadas de caracoles, conchas y corales.

Al territorio de Ahuízotl, octavo rey de Tenochtitlán, se accede de una zancada. Basta descender una escalinata prehispánica para retroceder del siglo 21 al 16 y llegar a la mina arqueológica de 500 metros cuadrados, en el predio de las Ajaracas, en pleno corazón del Centro Histórico.

«Es sorprendente la concentración de riquezas en un espacio tan reducido, lo que no tiene comparación en contextos similares de las culturas olmeca, maya o teotihuacana», señala Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor.

Allí, a unos pasos del gentío y los ambulantes, se han instalado laboratorios para medir, pesar, registrar y preservar cada pieza: un trabajo titánico que llevará años de investigación.

El arqueólogo muestra cómo bajo una losa del siglo 20 asoman estratos de tierra de distintos colores y épocas: más oscuros en los niveles superiores para el periodo colonial, mientras que en la sección inferior, de la época prehispánica, dominan tonos más claros.

Es como un pastel de mil hojas en el que puede seguirse el rastro de la historia y constatar cómo la Ciudad de México fue levantada sobre las ruinas de Tenochtitlán. Las exploraciones han revelado restos coloniales como las columnas de estilo toscano de las casas de los conquistadores, justo encima del centro ceremonial mexica.

Mayólicas españolas e italianas y porcelanas chinas, entre otros desechos de lujo, fueron recuperadas en las excavaciones.

«La Ciudad de México era como un ‘apartheid’. En el centro vivían los españoles y fuera los indígenas, no podían estar dentro; la basura de lujo que se encontró, de personas con poder adquisitivo, lo confirma».

Las huestes de Cortés no descubrieron la plaza ceremonial de Ahuízotl, quien expandió el imperio desde 1486 hasta su muerte en 1502, porque Moctezuma II, su sucesor, construyó encima otro nivel, tal como indicaba la tradición mesoamericana. Ésa fue la parte arrasada.

¿Por qué la pirámide del Templo Mayor, que llegó a medir 45 metros, lo mismo que el Ángel de la Independencia, tuvo tantas ampliaciones?, ¿Por qué la hicieron tan grande en tan poco tiempo? Porque los pobladores de Tenochtitlán eran una suerte de «superhombres», 40 veces más poderosos que quienes habitaban al otro lado de las montañas. Eso acostumbra decirles López Luján a sus alumnos.

No había entonces, recuerda, bestias de tiro y carga. Las personas transportaban con mecapal y cacaxtle alrededor de 23 kilos en una jornada; en cambio, los mexicas disponían de canoas para trasladar entre lagos una tonelada de piedra en cuestión de horas. 

Mientras más poderío acumulaba el imperio, más ricas fueron las ofrendas enterradas, como ocurrió durante los reinados de Ahuízotl y Moctezuma II, el noveno tlatoani. Al presentar la más reciente ofrenda que ha sido abierta, la 141, que incluye cinco cráneos humanos, el arqueólogo pide ejercitar la imaginación para recrear el momento en que fue depositada.

«Estás al pie de la pirámide principal, tienes que oler el copal durante el ritual, la invocación del sacerdote», dice.

Los cráneos, representación del dios de la muerte, parecen tener los ojos desorbitados, pues se les introdujo concha para simular la membrana blanca del globo ocular, y pirita, un mineral dorado para la pupila.

«Debieron lucir muy brillantes, espectaculares», señala el especialista.

La ofrenda incluye figuras de copal, cuchillos, artefactos de madera, conchas y trompetas de caracol. «Es la segunda vez que encontramos en esta área cráneos humanos, lo que hace pensar que habrá restos funerarios cremados», añade.

López Luján, junto con el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, sostiene la hipótesis de que aquí reposan las cenizas de soberanos mexicas. Otro elemento que apoya esta idea es el hallazgo de por lo menos cinco ibis espatulados, un tipo de garza.

«Están relacionados con el sol, el rey y los guerreros muertos en batalla, y es la primera vez que los encontramos justo al pie de la pirámide, que es donde suponemos que están los restos».

Los investigadores deben lidiar con el agua contaminada que circula en el predio. «Debemos bombearla durante 24 horas, de otro modo estaríamos inundados». El olor fétido impera durante el recorrido, debido a un drenaje roto. «Las arqueólogas enfermaban a cada rato», recuerda López Luján.

Las labores del equipo de 25 personas continúan al ritmo que imponen las ofrendas, porque cada vez que aparece una, las exploraciones se detienen meses. Pero los hallazgos compensan los desafíos de un trabajo escrupuloso, que no admite las prisas que hicieron, en el siglo pasado, perder valiosa información.

«Durante la época de Leopoldo Batres, el arqueólogo más famoso de Porfirio Díaz, tan pronto encontraban una ofrenda sacaban los objetos, los lavaban y los retrataban, como si fueran trofeos. Pero descubrimos que los objetos son como una palabra, y lo que interesa es entender toda la oración, por eso nos detenemos en describir cómo están colocados, en comprender el conjunto. El chiste no son las palabras, sino las frases».

Descubren más vestigios

A medida que avanza la exploración en las Ajaracas se detectan más vestigios. Una pieza de jade conduce a los investigadores a una caja de ofrenda. Las irregularidades descubiertas en el terreno resultan ser un pequeño altar piramidal, que continúa enterrado. Encajada en el suelo se ve una lápida con un águila real labrada 

«Es la primera vez que encontramos un águila en una lápida tan grande, es una súper pieza», destaca el arqueólogo Leonardo López Luján. Aún debe levantarse para saber qué hay debajo, pues podrían hallarse más ofrendas.

La exploración de las ofrendas, según su tamaño, puede demorar meses, explica. Las más pequeñas, entre cuatro y seis, y las más grandes, como la encontrada bajo la diosa Tlaltecuhtli en 2008, con 14 mil objetos, hasta dos años.

Para mostrar todas las etapas del estudio de una ofrenda, adelanta, se presentará en el Museo del Templo Mayor en octubre una exposición sobre un depósito con 31 sahumadores.

Eran ‘el corazón del hogar’ las mujeres de Tenochtitlán.

El Norte, Monterrey, N.L., 2 de marzo de 2012. Sección Vida. Pág. 19.


Las mujeres de Tenochtitlán nacían con la obligación ser «el centro de conciencia y equilibrio de la familia», es decir, «el corazón del hogar», de acuerdo con una investigación que será presentada mañana en el Museo del Templo Mayor.

En una de las pocas crónicas prehispánicas que existen se describe el nacimiento de una niña a quien la partera indica, frente a las demás mujeres de la comunidad, que deberá «ser el corazón de su hogar», en referencia a que la mujer deberá ser el equilibrio y soporte de su estirpe, indicó en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La investigación es del historiador Miguel Pastrana y fue elaborada en el marco del 34 aniversario del descubrimiento del hallazgo del monolito de la diosa mexica Coyolxauhqui, expuesto en el Templo Mayor de Tenochtitlán.

Pastrana descubrió también que el papel de la mujer en el México antiguo era de suma importancia, pues complementaba las funciones que el hombre hacía al exterior de la comunidad, como guerras, conquistas, rituales públicos y cobro de tributos.

En las casas de los guerreros o cobradores de tributos poco antes de que partieran, la esposa se ponía pintura facial y se vestía con ropas viejas y maltratadas, buscando que su apariencia fuera de tristeza y angustia; se ofrecían cantos y oraciones a los dioses pidiendo la bienaventuranza de los guerreros y triunfo en sus campañas, añadió el INAH.

Cuando el hombre regresaba, la mujer lo recibía con un «ritual de bienvenida» que consistía en que se ofrendaban guisos finos, con alimentos restringidos a la población común, como carne de pelícano y chocolate, utilizaban ropas elegantes con tejidos delicados y diseños hechos con plumas.