El imperio azteca

La construcción de un imperio: Los aztecas.

Fuente: History Channel. Los aztecas: la construcción de un imperio.En You Tube: <https://www.youtube.com/watch?v=WQmN7tIfyJ4&gt;

El templo mayor de Tenochtitlan.

Fuente: Artehistoria.com. El templo mayor de Tenochtitlan. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=JDDWtF2NMng&feature=related>

Tlatelolco.

Fuente: INAH. Tlatelolco. En You Tube:< http://www.youtube.com/watch?v=SfvHd9RrfDw&NR=1&gt;

Suma diosa Tlaltecuhtli 30 ofrendas.

Yanireth Israde.

Reforma.com, 17 de julio 2011. Sección Cultura.  <http://www.reforma.com/cultura/articulo/616/1230882/&gt;

La más reciente ofrenda que ha sido abierta, la 141, incluye cinco cráneos humanos, figuras de copal, cuchillos, conchas y trompetas de caracol.


Es el suelo que Hernán Cortés jamás pisó. Enterrado por más de cinco siglos, el territorio que alojó la plaza ceremonial de Tenochtitlán durante el reinado de Ahuízotl resurge como un yacimiento arqueológico extraordinario, no sólo porque ahí apareció la monumental Tlaltecuhtli, sino porque crece el número de ofrendas halladas con objetos prehispánicos.

Hasta ahora, se han descubierto 30 ofrendas, con 25 mil elementos de procedencia botánica, como el algodón y el maguey, especímenes animales nunca antes registrados, entre ellos la estrella de mar y el águila arpía, cuchillos de pedernal, ollas de cerámica y carretadas de caracoles, conchas y corales.

Al territorio de Ahuízotl, octavo rey de Tenochtitlán, se accede de una zancada. Basta descender una escalinata prehispánica para retroceder del siglo 21 al 16 y llegar a la mina arqueológica de 500 metros cuadrados, en el predio de las Ajaracas, en pleno corazón del Centro Histórico.

«Es sorprendente la concentración de riquezas en un espacio tan reducido, lo que no tiene comparación en contextos similares de las culturas olmeca, maya o teotihuacana», señala Leonardo López Luján, director del Proyecto Templo Mayor.

Allí, a unos pasos del gentío y los ambulantes, se han instalado laboratorios para medir, pesar, registrar y preservar cada pieza: un trabajo titánico que llevará años de investigación.

El arqueólogo muestra cómo bajo una losa del siglo 20 asoman estratos de tierra de distintos colores y épocas: más oscuros en los niveles superiores para el periodo colonial, mientras que en la sección inferior, de la época prehispánica, dominan tonos más claros.

Es como un pastel de mil hojas en el que puede seguirse el rastro de la historia y constatar cómo la Ciudad de México fue levantada sobre las ruinas de Tenochtitlán. Las exploraciones han revelado restos coloniales como las columnas de estilo toscano de las casas de los conquistadores, justo encima del centro ceremonial mexica.

Mayólicas españolas e italianas y porcelanas chinas, entre otros desechos de lujo, fueron recuperadas en las excavaciones.

«La Ciudad de México era como un ‘apartheid’. En el centro vivían los españoles y fuera los indígenas, no podían estar dentro; la basura de lujo que se encontró, de personas con poder adquisitivo, lo confirma».

Las huestes de Cortés no descubrieron la plaza ceremonial de Ahuízotl, quien expandió el imperio desde 1486 hasta su muerte en 1502, porque Moctezuma II, su sucesor, construyó encima otro nivel, tal como indicaba la tradición mesoamericana. Ésa fue la parte arrasada.

¿Por qué la pirámide del Templo Mayor, que llegó a medir 45 metros, lo mismo que el Ángel de la Independencia, tuvo tantas ampliaciones?, ¿Por qué la hicieron tan grande en tan poco tiempo? Porque los pobladores de Tenochtitlán eran una suerte de «superhombres», 40 veces más poderosos que quienes habitaban al otro lado de las montañas. Eso acostumbra decirles López Luján a sus alumnos.

No había entonces, recuerda, bestias de tiro y carga. Las personas transportaban con mecapal y cacaxtle alrededor de 23 kilos en una jornada; en cambio, los mexicas disponían de canoas para trasladar entre lagos una tonelada de piedra en cuestión de horas. 

Mientras más poderío acumulaba el imperio, más ricas fueron las ofrendas enterradas, como ocurrió durante los reinados de Ahuízotl y Moctezuma II, el noveno tlatoani. Al presentar la más reciente ofrenda que ha sido abierta, la 141, que incluye cinco cráneos humanos, el arqueólogo pide ejercitar la imaginación para recrear el momento en que fue depositada.

«Estás al pie de la pirámide principal, tienes que oler el copal durante el ritual, la invocación del sacerdote», dice.

Los cráneos, representación del dios de la muerte, parecen tener los ojos desorbitados, pues se les introdujo concha para simular la membrana blanca del globo ocular, y pirita, un mineral dorado para la pupila.

«Debieron lucir muy brillantes, espectaculares», señala el especialista.

La ofrenda incluye figuras de copal, cuchillos, artefactos de madera, conchas y trompetas de caracol. «Es la segunda vez que encontramos en esta área cráneos humanos, lo que hace pensar que habrá restos funerarios cremados», añade.

López Luján, junto con el arqueólogo Eduardo Matos Moctezuma, sostiene la hipótesis de que aquí reposan las cenizas de soberanos mexicas. Otro elemento que apoya esta idea es el hallazgo de por lo menos cinco ibis espatulados, un tipo de garza.

«Están relacionados con el sol, el rey y los guerreros muertos en batalla, y es la primera vez que los encontramos justo al pie de la pirámide, que es donde suponemos que están los restos».

Los investigadores deben lidiar con el agua contaminada que circula en el predio. «Debemos bombearla durante 24 horas, de otro modo estaríamos inundados». El olor fétido impera durante el recorrido, debido a un drenaje roto. «Las arqueólogas enfermaban a cada rato», recuerda López Luján.

Las labores del equipo de 25 personas continúan al ritmo que imponen las ofrendas, porque cada vez que aparece una, las exploraciones se detienen meses. Pero los hallazgos compensan los desafíos de un trabajo escrupuloso, que no admite las prisas que hicieron, en el siglo pasado, perder valiosa información.

«Durante la época de Leopoldo Batres, el arqueólogo más famoso de Porfirio Díaz, tan pronto encontraban una ofrenda sacaban los objetos, los lavaban y los retrataban, como si fueran trofeos. Pero descubrimos que los objetos son como una palabra, y lo que interesa es entender toda la oración, por eso nos detenemos en describir cómo están colocados, en comprender el conjunto. El chiste no son las palabras, sino las frases».

Descubren más vestigios

A medida que avanza la exploración en las Ajaracas se detectan más vestigios. Una pieza de jade conduce a los investigadores a una caja de ofrenda. Las irregularidades descubiertas en el terreno resultan ser un pequeño altar piramidal, que continúa enterrado. Encajada en el suelo se ve una lápida con un águila real labrada 

«Es la primera vez que encontramos un águila en una lápida tan grande, es una súper pieza», destaca el arqueólogo Leonardo López Luján. Aún debe levantarse para saber qué hay debajo, pues podrían hallarse más ofrendas.

La exploración de las ofrendas, según su tamaño, puede demorar meses, explica. Las más pequeñas, entre cuatro y seis, y las más grandes, como la encontrada bajo la diosa Tlaltecuhtli en 2008, con 14 mil objetos, hasta dos años.

Para mostrar todas las etapas del estudio de una ofrenda, adelanta, se presentará en el Museo del Templo Mayor en octubre una exposición sobre un depósito con 31 sahumadores.

Eran ‘el corazón del hogar’ las mujeres de Tenochtitlán.

El Norte, Monterrey, N.L., 2 de marzo de 2012. Sección Vida. Pág. 19.


Las mujeres de Tenochtitlán nacían con la obligación ser «el centro de conciencia y equilibrio de la familia», es decir, «el corazón del hogar», de acuerdo con una investigación que será presentada mañana en el Museo del Templo Mayor.

En una de las pocas crónicas prehispánicas que existen se describe el nacimiento de una niña a quien la partera indica, frente a las demás mujeres de la comunidad, que deberá «ser el corazón de su hogar», en referencia a que la mujer deberá ser el equilibrio y soporte de su estirpe, indicó en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

La investigación es del historiador Miguel Pastrana y fue elaborada en el marco del 34 aniversario del descubrimiento del hallazgo del monolito de la diosa mexica Coyolxauhqui, expuesto en el Templo Mayor de Tenochtitlán.

Pastrana descubrió también que el papel de la mujer en el México antiguo era de suma importancia, pues complementaba las funciones que el hombre hacía al exterior de la comunidad, como guerras, conquistas, rituales públicos y cobro de tributos.

En las casas de los guerreros o cobradores de tributos poco antes de que partieran, la esposa se ponía pintura facial y se vestía con ropas viejas y maltratadas, buscando que su apariencia fuera de tristeza y angustia; se ofrecían cantos y oraciones a los dioses pidiendo la bienaventuranza de los guerreros y triunfo en sus campañas, añadió el INAH.

Cuando el hombre regresaba, la mujer lo recibía con un «ritual de bienvenida» que consistía en que se ofrendaban guisos finos, con alimentos restringidos a la población común, como carne de pelícano y chocolate, utilizaban ropas elegantes con tejidos delicados y diseños hechos con plumas.

 

El esplendor de la civilización maya

La civilización maya


Fuente: Lic. Bernardo L. Picos. La civilización maya. 2007. En Slideshare:

<http://www.slideshare.net/bernarpi/mayas-3276502&gt;

El período formativo: Los murales de San Bartolo

Un equipo arqueológico conformado por investigadores guatemaltecos y de la National Geographic Society en el 2001 que había descubierto el mural maya más antiguo hallado hasta la fecha, declarando que el hallazgo modificaba todo lo que se sabía hasta ese momento sobre los orígenes del arte, la escritura y el ejercicio del poder mayas.

La pintura se encontró en la ciudad maya de San Bartolo en las tierras bajas al noreste de Guatemala. De acuerdo con los especialistas, el mural «se lee como un libro relatando la historia de la creación, el origen mitológico del rey y su poder otorgado por los dioses».

Las pinturas murales datan del año 100 aC. demostrando que las historias mayas sobre la creación y los reyes –y el uso de un arte y una escritura elaboradas para narrarlas- se establecieron hace más de dos mil años, siglos antes de lo que se había creido. Antes de este hallazgo, los investigadores consideraban que la sofisticada pintura y escritura mayas no se habían consolidado sino hasta el siglo VII dC.

Además del mural, los investigadores encontraron la tumba real maya considerada más antigua, datándola en el año 150 aC.

La investigación estuvo financiada por la National Geographic Society y se llevó a cabo en conjunto con el Instituto Guatemalteco de Antropología e Historia, publicándose los reportes en el número de enero del 2006 de la revista que publica dicha sociedad.

Fuentes:

Texto:

John Roach. Oldest Known Maya Mural, Tomb Reveal Story of Ancient King. National Geographic News. 13 diciembre 2005.

<http://news.nationalgeographic.com/news/2005/12/1213_051213_maya_mural.html&gt;

Videos: Rachyyil. Descubren en Guatemala «la Capilla Sixtina» de los mayas. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=TSsqPcvqcbg&NR=1>

Descifrando el código maya.

Fuente: zump7.  Discovery Channel. El código maya. Tomado de Nova. Cracking the Maya Code  en You Tube:

<www.youtube.com/watch?v=wwAHDCE6hFI&feature=related>

<www.youtube.com/watch?v=3C1pYch2YVE&feature=related>

<www.youtube.com/watch?v=LHh470woA6w>

<www.youtube.com/watch?v=BWIPtCmGUQo>

<www.youtube.com/watch?v=i6Q-ORglBgc&NR=1>

DESCUBREN ESCALERA JEROGLÍFICA EN LA ZONA ARQUEOLÓGICA DE EL PALMAR, EN CAMPECHE

Boletín UNAM-DGCS-278
Ciudad Universitaria.
 11 de mayo de 2011 <http://www.dgcs.unam.mx/boletin/bdboletin/2011_278.html&gt;

Octavio Esparza Olguín, de la maestría en Estudios Mesoamericanos de la UNAM, dijo que, hasta el momento, sólo se han reportado 25 asentamientos con vestigios de este tipo en toda la zona maya
• Cuenta con más de 100 bloques de inscripciones acerca de las cuestiones dinásticas del sitio, e incluye una lista de sus señores o gobernantes
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Un grupo de arqueólogos, en el que participó Octavio Esparza Olguín, de la maestría en Estudios Mesoamericanos de la UNAM, descubrió una escalera jeroglífica en la zona arqueológica de El Palmar, al sur de Campeche, de las que hasta el momento sólo se han reportado alrededor de 25 asentamientos con vestigios de este tipo en toda la zona maya.

El hallazgo, considerado espectacular por el universitario, cuenta con aproximadamente 105 bloques de inscripciones jeroglíficas que registran una historia amplia del sitio, en torno a sus cuestiones dinásticas, e incluye una lista de sus señores o gobernantes.

Esparza Olguín reveló que, a diferencia de la mayoría de las escaleras que se ubican en otras áreas de esta cultura, reportadas en las zonas monumentales, junto a los edificios más grandes, la de El Palmar se localiza en un grupo secundario o periférico pequeño, a un kilómetro del núcleo del asentamiento, “lo que la hace más sorprendente”.

También documentan contactos entre esta ciudad con otros sitios mayas importantes como Copán, en Honduras, que albergó una dinastía muy poderosa, pero que está muy alejado de El Palmar, y Calakmul, en el sureste de Campeche.

Se conoce que hubo grupos de elite dentro de esta ciudad que no residían en la región núcleo, sino que se ubicaban en otras partes del asentamiento, más lejos. No obstante, por tener cierto contacto con el linaje, sobre todo de parentesco, los gobernantes les hacían monumentos espectaculares, explicó Octavio Esparza.

El sitio donde se localizó la escalera, añadió, puede ser que se tratara de un espacio que albergó a señores del mismo linaje del gobernante, que residían en grupos arquitectónicos más alejados, pero que no por eso, dejaban de ser importantes. Esa estructura podría ser una especie de regalo u obsequio de la elite de poder hacia alguna jerarquía subordinada que estuviera en la periferia.

El monumento en el que se ubica es de 10 metros de largo, por 10 de ancho y tres de altura, “lo que también es raro, porque es una estructura pequeña; sus dimensiones no son espectaculares como en otros casos, pero es una escalinata que está completamente en orden; las secuencias son lógicas y no fueron removidas de otro lado”, sostuvo.

El maestrante en el Programa de Posgrado en Estudios Mesoamericanos, del Instituto de Investigaciones Filológicas y de la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM, recalcó que el estado de conservación es variado. Hay bloques de seis hiladas o hileras de piedra; las primeras cuatro, se mantienen bien, o al menos en forma regular, y la situación de las dos últimas, que estaban más expuestas, es de deterioro.

Hay fragmentos de la inscripción imposibles de restituir o ver. Aún así, algunas de ellas todavía muestran pequeñas partes, útiles para determinar cómo pudo ser la secuencia original de esas dos hileras, admitió Esparza Olguín.

No obstante, el especialista reconoció que el descubrimiento fue fortuito. En realidad, el dueño de una de las parcelas donde se localiza avisó que había encontrado unos “pedazos” o “banquitos de piedra que tenían como dibujos o cositas”. “Fuimos a ver de qué se trataba y descubrimos que eran los bloques de una escalera jeroglífica”, apuntó.

“Fue algo indescriptible, porque nunca nos esperamos este tipo de monumento. Es una alegría enorme porque es una estructura que difícilmente se puede encontrar, pero el hecho de que me haya tocado vivir el momento desde que se descubrió, la exploración, hasta la investigación, ha sido increíble”, consideró.

En este trabajo también colaboró Vania Pérez, estudiante del mismo programa de posgrado; Kenichiro Tsukamoto, director del proyecto y arqueólogo que realiza su doctorado en la Universidad de Arizona, y Javier López Camacho, codirector y profesor de la Escuela Nacional de Antropología e Historia, entre otros.

Décadas en la oscuridad.

El Palmar es una zona conocida desde 1936, y la registró Eric Thompson, mayista inglés. Desde entonces, se decía que era un área importante, porque contaba con ruinas grandes y una cantidad importante de monumentos. Sin embargo, Thompson estuvo ahí sólo un par de semanas.

Posteriormente, el arqueólogo Carlos Brokmann realizó una temporada de campo en El Palmar, que se extendió de diciembre de 1996 a marzo de 1997. En ese periodo, implementó trabajos de prospección y excavación.

Finalmente, por iniciativa de Kenichiro Tsukamoto se inició este proyecto e invito a Octavio Esparza y otros colegas a colaborar en él. La primera temporada de campo se efectuó en 2007, desde entonces, se labora en la zona, cerca de otras importantes como Calakmul y Uxul, concluyó.

La arquitectura maya.

Fuente: Julio. Mayas. En Slideshare:

<http://www.slideshare.net/JMM/mayas&gt;

La ciudad de Tikal


Fuentes: Artehistoria.com. Conjunto arqueológico de Tikal, Guatemala. En You Tube:

<www.youtube.com/watch?v=H79kKNzsJdY&NR=1&feature=fvwp>

nucciahm. Tikal, la ciudad de los mayas. En You Tube: <www.youtube.com/watch?v=VJorTyIFnSY&feature=related>

Palenque, patrimonio de la humanidad.

Fuente: INAH. Palenque, zona arqueológica. En You Tube:

<www.youtube.com/watch?v=2c2QKMhkVVQ>

Murales de Bonampak


Fuente: UNAM. Bonampak, mensajes pictóricos. En You Tube:

<http://www.youtube.com/watch?v=yaXyTospDKg&gt;

Revelan interior de tumba milenaria.

Reforma, México D.F., 23 de junio 2011. Sección Cultura. Pág. 23.

<http://www.reforma.com/libre/online07/edicionimpresa/default.shtm?seccion=cultura&gt;

 En las tomas se observan paredes pintadas de rojo y figuras humanas delineadas en negro.

Arqueólogos del INAH obtuvieron imágenes del interior de una cámara funeraria a la que nadie ha podido acceder desde hace mil 500 años, en la Zona Arqueológica de Palenque.

La tumba fue localizada en 1999 bajo el Templo 20, sin embargo su intrincada ubicación y el trabajo de consolidación del basamento habían impedido penetrar al recinto que resguarda los restos de un personaje muy importante de esa antigua ciudad maya, que vivió en la época más temprana del sitio, entre 431 y 550 de nuestra era.

Una diminuta cámara de video de poco más de 4 x 6 centímetros y apenas 94 gramos de peso, descendió a cinco metros de profundidad por un orificio de 15 x 15 centímetros sobre el techo de la bóveda para hacer la exploración de sondeo, y pudo obtener las imágenes del sepulcro.

En las tomas se observan paredes pintadas de rojo y figuras humanas delineadas en negro, además de once vasijas, y una cantidad indeterminada de piezas de jade y concha, que debieron formar parte del atuendo mortuorio del personaje.

 Han transcurrido doce años desde que los arqueólogos descubrieran esta cripta que, a diferencia de hallazgos similares en el sitio — como las tumbas de Pakal II y de la Reina Roja— no contiene un sarcófago. Según los especialistas, es muy probable que la osamenta fragmentada del personaje, probablemente un gobernante, esté sobre las lajas del piso.

 La exploración de la cámara funeraria forma parte de un proyecto interdisciplinario impulsado por el INAH, que encabezan los arqueólogos Arnoldo González y Martha Cuevas, mediante el cual se pretende atender la conservación del Templo 20 en su conjunto y, de manera específica, realizar la excavación y restauración de la cripta.

 La cámara mortuoria, ubicada dentro de una subestructura del Templo 20, tiene bóveda escalonada, una puerta de acceso formada por grandes losas y, de manera excepcional, conserva los muros decorados con pintura mural donde están representados nueve personajes.

Fuente de la imagen: Terra Noticias. Una cámara de video explora el interior de una tumba maya. 

<http://noticias.terra.es/fotos/actualidad/fichafoto.aspx?itemurl=/2011/gente-y-cultura/0624/fotos-media/una-camara-de-video-explora-el-interior-de-una-tumba-maya&gt;

Hallan en Chiapas guerreros de Copán.

El Norte, Monterrey, N.L., 7 de julio 2011. Primera sección. Pág. 7A.

El hallazgo corrobora alianza entre ciudades mayas en Honduras y México contra Toniná.

Dos esculturas prehispánicas en piedra caliza, que representan a cautivos de guerra, y un par de tableros que fungieron como marcadores de un juego de pelota, fueron hallados por especialistas del INAH en la zona arqueológica de Toniná, en el municipio de Ocosingo, Chiapas.

El descubrimiento corrobora la alianza pactada por los señoríos de Copán, en Honduras, y Palenque, en México, en la guerra que esta última ciudad maya sostuvo contra Toniná durante 26 años (de 688 a 714 d.C.), por el control de las aguas del río Usumacinta.

Las esculturas de los prisioneros de Copán y los dos tableros, cuya antigüedad aproximada es de mil 300 años, fueron hallados bajo tierra a fines de mayo de 2011, al sur de la cancha del Juego de Pelota.

«Todas las piezas se encontraron rotas; los dos tableros en más de 30 fragmentos, una de las esculturas en alrededor de 20 partes y sin cabeza, y la otra se encontró completa, aunque fracturada en tres partes», informó Juan Yadeun, responsable del Proyecto Arqueológico Toniná.

Estos nuevos hallazgos -aseguró el especialista- ofrecen información de las batallas sostenidas por Toniná hace más de mil años, a diferencia de otros seis elementos decorativos que fueron encontrados en la década de los 90 -cuatro tableros y dos esculturas- que debido a sus malas condiciones de conservación no fue posible hacer interpretaciones precisas que ayudaran al entendimiento de la historia de la civilización maya.

«Las esculturas -de 1.5 metros de altura- son representaciones de guerreros mayas hechos prisioneros por antiguos habitantes de Popo (hoy Toniná), y que en algún momento fueron expuestos en vida en los cuatro extremos de la cancha.

Posteriormente, en esos mismos puntos, fueron colocadas sus representaciones en piedra para comunicar permanentemente a los habitantes del lugar que su gobernante había ganado la guerra contra las ciudades mayas de Palenque y Copán, según lo revelan las diversas inscripciones encontradas en el transcurso de las excavaciones de la cancha del juego de pelota», detalló el arqueólogo.

Debido a la lucha de poder que sostuvieron por más de dos décadas Toniná y Palenque, el hallazgo de los dos cautivos de Copán es evidencia física que corrobora la alianza que este último señorío tuvo con Palenque, para pelear en contra de Toniná.

El hallazgo corrobora alianza entre ciudades mayas en Honduras y México contra Toniná.

Así lo dijo:

«Todas las piezas se encontraron rotas; los dos tableros en más de 30 fragmentos, una de las esculturas en alrededor de 20 partes y sin cabeza, y la otra se encontró completa, aunque fracturada en tres partes».

Juan Yadeun,
Responsable del Proyecto Arqueológico Toniná.

Restauran Chichén Itzá.

<http://www.reforma.com/cultura/articulo/633/1264454/?compartir=eca5d3eae5902789caac8b617b1dd3ff&gt;

Por primera vez desde 1922, la Zona Arqueológica de Chichén Itzá recibe una restauración integral que incluye vestigios emblemáticos del sitio, como el Gran Juego de Pelota, la Pirámide de Kukulcán y el Tzompantli. La conservación de los monumentos se realiza en dos fases: estabilización y conservación estructural de los edificios

Las labores, a cargo de especialistas del INAH, revertirán daños causados por la visita masiva, el exceso de humedad en la región y el tiempo.La propuesta de conservación deriva de un diagnóstico realizado por el Consejo de Arqueología del Instituto, con la participación de diversos especialistas, quienes advirtieron sobre la necesidad de implementar un proyecto integral de restauración nunca antes realizado, informó el INAH en un comunicado.La conservación de los monumentos se realiza en dos fases: estabilización y conservación estructural de los edificios, y posteriormente el trabajo de conservación de acabados, como pintura mural y bajorrelieves, detalló el arqueólogo José Huchim Herrera, responsable del proyecto.Los trabajos comenzaron hace un par de meses en el conjunto arquitectónico del Gran Juego de Pelota, donde la acción de la lluvia, el sol, el viento, la vegetación, los animales que buscan madrigueras y la visita pública masiva han deteriorado los elementos que componen esta cancha prehispánica, considerada la más grande de Mesoamérica con 120 metros de longitud y 30 de ancho.Además se revertirán los daños ocasionados por restauraciones hechas con cemento a principios del siglo pasado, cuando el concreto era la solución aceptada en la restauración internacional: ahora se sabe que la humedad queda atrapada al interior de los monumentos, en lugar de evaporarse.

Serán restauradas también las plataformas de Venus, de las Águilas y de los Jaguares, así como el Templo de los Guerreros.

Fuente ilustración: José Ureña. Teléfono Rojo. Descubren esculturas prehispánicas en zona arqueológica de Toniná. <http://telefonorojo.mx/2011/7/6/Descubren-esculturas-prehispánicas-en-zona-arqueológica-de-Toniná&gt;

Muestran piezas mayas en París.
Incluye 160 piezas arqueológicas entre esculturas, vestigios arquitectónicos, cerámicas, objetos funerarios y joyería
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Mónica Delgado / Corresponsal

Reforma.com, 27 de junio de 2011. Sección Cultural. <http://www.reforma.com/cultura/articulo/613/1225666/&gt;

Dos años después de la exposición sobre Teotihuacán que rompió récords de asistencia, el Museo parisino del Quai Branly abrió una muestra sobre el arte maya desde su perspectiva guatemalteca.

Titulada «Les Mayas, de l’aube au crépuscule au Guatemala» (Los mayas, del alba al crepúsculo en Guatemala), la muestra es curada por Juan Carlos Meléndez, Director del Museo de Arqueología y Etnología de la Ciudad de Guatemala y cuenta con la asesoría científica del arqueólogo Richard Hansen.

Incluye 160 piezas arqueológicas entre esculturas, vestigios arquitectónicos, cerámicas, objetos funerarios y joyería, muchos de los cuales se exponen por primera vez fuera de Guatemala.

La exposición, que pretende mostrar a los parisinos un panorama completo de la cultura maya, desde sus orígenes, desarrollo, apogeo y declive, así como exhibir los tesoros de los museos guatemaltecos, también presenta los resultados de recientes excavaciones en particular provenientes del sitio de El Mirador que aspira a integrar la lista del Patrimonio Universal de la UNESCO.

El recorrido en orden cronológico incluye un espacio dedicado a la escritura maya en la que se presentan paneles jeroglíficos de La Corona, otro de los sitios en donde recientemente se han hecho importantes descubrimientos arqueológicos, además de un documental audiovisual explicativo.

La muestra, que ocupa la galería superior del museo, inicia con una reproducción del friso en piedra del Popol Vuh que fue descubierto en 2009 en el sitio de El Mirador, al norte de la capital guatemalteca.

Además de este hallazgo en el que se observa a los gemelos Hunapú e Ixbalanqué, protagonistas de la creación del mundo en el Popol Vuh, el libro sagrado de la cultura maya, se exhiben otros objetos de El Mirador en particular vasijas monocromas en blanco y negro o cerámicas tipo codex.

La muestra da cuenta ampliamente de la riqueza y creatividad artística de los mayas a través de innumerables objetos con formas particulares o muy trabajadas a nivel de su diseño, muchos de ellos provenientes de Tikal y Calakmul, ciudades rivales muy prolíficas de gran importancia sociopolítica en el periodo clásico (250 D.C – 1000 D.C).

Del periodo postclásico (1000 D.C.- 1524 D.C) se presentan objetos en cerámica y alabastro así como accesorios decorativos en metal de sitios como Topoxte, Tayasal o Ixmiche, entre ellos una de las piezas más hermosas elegida para el cartel de la exposición, un mosaico en concha y jade que representa al dios de la muerte y se encontró en la sepultura 49 de un joven adulto en el edifico A de Topoxte en Petén, al lado de un rico mobiliario.

La exposición que concluye con una serie de fotografías que muestran a los mayas del siglo 21, estará abierta hasta el próximo 2 de octubre.

Hallan en Bonampak figuras fantásticas.

Reforma. com,   25 de enero 2012. Cultura.

<http://www.reforma.com/cultura/articulo/620/1239378/default.asp?PlazaConsulta=reforma&DirCobertura=&TipoCob=0&gt;

Los expertos encontraron elementos desconocidos, y la apreciación de otro ya registrado, pero oculto al público.

A más de 50 años del hallazgo de los murales mayas de Bonampak, en Chiapas, investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) detectaron dos elementos pictóricos que permitirá dar una nueva lectura a la obra.

En un comunicado, el Instituto explicó que los expertos encontraron elementos desconocidos, y la apreciación de otro ya registrado, pero oculto al público.
Uno de los hallazgos tuvo lugar en el muro este y el otro en el que está en el noroeste de la bóveda del cuarto 3 de este conjunto, lo que significa que aún no se ha conocido todo el potencial informativo y estético de dichos murales.
También se señaló que en el muro oeste se redescubrió la imagen de un personaje, que en décadas anteriores ya se había registrado gráficamente, pero que no se apreciaba porque estaba cubierto por concreciones de sales.El primero de los elementos pictóricos encontrados, muestra la imagen de una cabeza frontal y descendente, de rasgos fantásticos, mientras que el segundo es un personaje antropomorfo que emerge de las fauces abiertas de una cabeza de serpiente, los cuales podrían tratarse de un K’inich Ahau (señor del Sol) y una deidad N, respectivamente.A este par se suma el llamado Personaje 29, de acuerdo a la nomenclatura usada en el registro, y refiere al rostro de perfil de uno de los 38 individuos que se observan en la parte media del panel.El descubrimiento de estos pequeños elementos constituye un aporte de la restauración al conocimiento de la obra pictórica, en tanto que establece nuevos datos que deberán incorporarse al estudio iconográfico de los murales de Bonampak.

Fuente de la imagen: Proceso. Descubre el INAH dos imágenes más en los murales de Bonampak. 15 de agosto 2011.<http://www.proceso.com.mx/?p=278709&gt;

Devuelven a México piezas arqueológicas

El Norte, Monterrey N.L, 6 de abril 2011. Sección Vida. Pág. 9.

Italia entregó ayer a México nueve piezas arqueológicas sacadas ilegalmente del País y confiscadas por la policía italiana en Turín y Bolonia, a fines del 2009.

Las piezas, entre las que hay botellas, cuencos pintados y un incensario, hechas en barro y en terracota, datan de entre el año 100 a.C y el 1300 d.C.

Una de las obras más valiosas, encontrada en un mercado de Bolonia, es la representación en barro de un guerrero perteneciente a una de las civilizaciones occidentales de México. Las otras ocho restantes fueron confiscadas a un industrial textil.

La recuperación de las piezas se realizó en el marco de la Convención de la UNESCO sobre medidas que deben adoptarse para prohibir la importación, exportación y la transferencia de propiedad ilícita de bienes culturales.

El comandante del Núcleo Carabinero Tutela Patrimonio Cultural de Roma, el General Pasquale Muggeo, entregó las obras al Embajador de México, Jorge Chen, en una ceremonia realizada en la embajada mexicana.

Muggeo señaló que tienen en su poder otras 450 obras arqueológicas que serán entregadas a sus países de origen en América Latina, como Ecuador y Nicaragua, entre otros.

«Vamos a devolver a su lugar de origen en total unas 450 piezas arqueológicas de América Latina, de las cuales 300 provienen de una colección privada de Biella (norte) y 150 se encuentran en Módena (norte) para ser identificadas y clasificadas», declaró el oficial.

De acuerdo con expertos, en México existen más de 200 mil sitios arqueológicos con una enorme variedad de vestigios, lo que hace materialmente imposible, al igual que en Italia, inventariar la totalidad del patrimonio para adoptar medidas exhaustivas de seguridad y vigilancia.

Se calcula que el tráfico de bienes culturales podría llegar a generar anualmente hasta unos 5 mil millones de dólares.


Rastros de los norteamericanos más antiguos

Unas herramientas prehistóricas halladas en Texas muestran que hubo una cultura en el continente hace más de 15.000 años.

Alicia Rivera.

El PAÍS.COM 24 de marzo 2011.

<http://wap.elpais.com/index.phpmodule=elp_gen&page=elp_gen_noticia&id

Noticia=20110324elpepusoc_10.Tes&secc=culMadrid>

¿Quienes fueron los primeros pobladores de América? Durante décadas, a la vista de los restos arqueológicos que se han ido encontrando, los especialistas han considerado que debieron ser los clovis, pueblos cazadores de hace unos 13.000 años. Llegarían a ese continente desde el extremo nororiental de Asia hasta Alaska, cruzando por la lengua de tierra en lo que ahora es el estrecho de Bering, y se extendieron hacia el sur del nuevo territorio. Hacían artefactos con características particulares que los identifican.

Pero ahora se han descubierto en Texas (EEUU) miles de piezas, incluidas herramientas para cortar y rascar, de algún grupo humano anterior a los clovis. Esas piezas tienen unos 15.000 años y demuestran que alguien había llegado antes a América. El hallazgo se da a conocer en la revista Science. Los artefactos del yacimiento tejano, denominado Debra L Friedkin, están hechas de pedernal y son pequeñas, lo que sugiere a los investigadores que serían herramientas ligeras preparadas para llevárselas de un lado a otro cómodamente, una especie de equipo de campaña.

El yacimiento está cerca de un arroyo que tiene agua todo el año y de un lugar donde hay abundante pedernal, por lo que sería un buen sitio elegido por algún grupo de humanos prehistóricos para fabricarse las herramientas que necesitasen. La inmensa mayoría de las 15,528 piezas de piedra recuperadas y estudiadas son lascas, lo que queda al fabricar herramientas golpeando la piedra en los puntos necesarios para ir sacando un filo cortante. Pero también hay una docena de bifaces y algunos cortadores, en total medio centenar de artefactos acabados. Servirían para trabajar el hueso, la madera o el marfil y para cortar o procesar pieles.

«En Debra L Friedkin hemos encontrado evidencias de una ocupación humana temprana, 2,500 años anterior a los clovis, lo que convierte el yacimiento en el más antiguo lugar arqueológico creíble de Texas y de América del Norte, y es importante en el debate acerca del tiempo de la colonización de América y de los orígenes de los clovis», comenta Michael R.Water (Universidad A&M de Texas), líder del equipo autor del descubrimiento, que lleva trabajando en ese yacimiento desde 2006.

Las nuevas piezas, datadas entre 13,200 y 15,500 años, han aparecido en un nivel del yacimiento inferior al conocido por restos de los clovis, y los especialistas, al estudiar unos y otros, afirman que los segundos desarrollaron las técnicas de los primeros confiriéndoles características propias a sus herramientas y armas. Esta evolución cultural solucionaría uno de los problemas de la tesis que ha venido defendiendo a los clovis como pioneros americanos, ya que no se han encontrado esas características tecnológicas específicas en Asia nororiental, lo que dificultaba asociar la cultura al desplazamiento humano por ese territorio.

A la vista del nuevo hallazgo, esas herramientas clovis serían una evolución de las que ya se fabricaban en América. Los investigadores recuerdan en Science que ya se habían encontrado algunos vestigios preclovis en varios lugares, pero que eran demasiado escasos para poder establecer conclusiones.

Mesoamérica: el preclásico y la cultura madre

Fuente: Slideshare. Clase 3 Mesoamérica, los olmecas.

<http://www.slideshare.net/noe862/clase-3-mesoamrica-olmecas-pdf> 

Descubren relieve olmeca en Morelos


Un relieve olmeca de más de una tonelada y media, con la imagen de tres felinos y cuya antigüedad es de aproximadamente dos mil 800 años, representa el último monumento descubierto en Chalcatzingo, en el municipio morelense de Jantetelco, el único sitio prehispánico que se conoce en el Centro de México con grandes bajorrelieves.

El hallazgo de esta antigua obra -de más de 1.5 metros de altura- fue registrado por investigadores del Instituto Nacional de Antropología e Historia a finales de abril, en la falda norte del Cerro Gordo o Chalcatzingo, durante labores para abrir un nuevo circuito de visita en esa zona arqueológica.

Fuente: El Norte, Monterrey, N.L., 26 de julio 2011. Primera sección pág. 12.

Fuente de la imagen:  Mario Córdova Tello y Carolina Meza Rodríguez. Chalcatzingo, Morelos. Un discurso sobre piedra. En  Arqueología Mexicana. Índice 87- Dosier Cultura Olmeca. <http://www.arqueomex.com/S2N3nChalcatzingo87.html>

Exhiben piezas de zonas arqueológicas de Chalcatzingo y Zazacatla

Milenio, 10 de diciembre 2011. Sección Cultura. <http://www.milenio.com/cdb/doc/noticias2011/be0e93a852354ad9e833b2ddff5b5747&gt;

La muestra esta integrada por 31 objetos, recuperados recientemente en investigaciones, que datan del periodo Preclásico Medio (800-300 a.C.).

Piezas pertenecientes a las zonas arqueológicas de Chalcatzingo y Zazacatla, en Morelos, y de Teopantecuanitlán, en Guerrero, se exhiben por primera ocasión en «Olmecas, su presencia en Morelos, nuestra historia hace tres mil años», exposición que se podrá visitar hasta el 28 de febrero de 2012 en El Museo y Centro de Documentación Histórica, Ex Convento de Tepoztlán.

La muestra esta integrada por 31 objetos, recuperados recientemente en investigaciones, que datan del periodo Preclásico Medio (800-300 a.C.), el de mayor esplendor de la cultura olmeca, así lo informó en un comunicado el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH).

Dividida en tres núcleos temáticos, que versan sobre datos descriptivos e históricos de los sitios  donde fueron descubiertas estas piezas, el público podrá apreciar los diversos materiales que los olmecas empleaban para sus esculturas, tales como piedra y cerámica.

Figurillas de jadeíta, punzones de obsidiana y reproducciones gráficas sobre relieves encontrados en Chalcatzingo, son algunas de las piezas con las que se espera mostrar a los visitantes la iconografía característica de esa antigua cultura, que se basó en representaciones felinas, particularmente de jaguares.

Entre las 30 piezas de esta exposición destacan cuatro esculturas de piedra halladas en Zazacatla, en el municipio de Xochitepec, Morelos, a 16 kilómetros al sur de la ciudad de Cuernavaca, cuya ocupación por los olmecas se registró hace dos mil 500 años aproximadamente.

«Son representaciones antropomorfas, encontradas durante excavaciones hechas en 2007 en el edificio conocido como de Las Lajas, de aproximadamente 60 centímetros de alto, con cabeza de felino y cuerpo humano; están en posición sedente y con los brazos hacia al frente» explicó la curadora de la muestra, Marcela Tostado.

La también directora del Museo y Centro de Documentación Histórica dijo que sobresalen 14 pectorales de concha decorados con diseños geométricos y elementos marinos, que se descubrieron, de 1983 a 2005, dispersos en torno a los basamentos del centro ceremonial de Teopantecuanitlán, hoy municipio de Copalillo, en Guerrero.

Mencionó que la muestra incluye 12 reproducciones gráficas de relieves encontrados en la Zona Arqueológica de Chalcatzingo, entre ellas «Triada de felinos», descubierta a finales de abril pasado al norte del Cerro Gordo, y el cual muestra a tres de estos animales, de perfil.

«La representación de jaguares entre los olmecas fue común por su relevancia y simbolismo, pues se asociaban con la fertilidad y las lluvias, además eran animales totémicos vinculados al inframundo y a lo sobrenatural, debido a que habitaban las cuevas y las montañas, espacios que para esta cultura eran sagrados porque pensaban que ahí vivían sus ancestros y dioses», explicó Tostado.

Por su parte, el arqueólogo Mario Córdova Tello indicó que el jaguar, debido al simbolismo que le daban los olmecas -como el animal más poderoso, temido, y respetado-, era relacionado con la nobleza y grupos de alto linaje.

«Por ello las representaciones de estos felinos legitimaban simbólicamente a sus gobernantes, pues hacían alusión al origen de poder y autoridad que tenían, al vincularse con los ancestros», detalló.

Añadió que los olmecas ocuparon regiones de lo que hoy son los estados de Veracruz, Tabasco, Chiapas, Morelos, Oaxaca y parte de Puebla, entre 1500 y 400 antes de Cristo, según muestran los diversos vestigios arqueológicos encontrados desde que se iniciaron investigaciones en 1934 hasta hoy.

«De allí que se considere como la civilización prehispánica más antigua en nuestro país; destacan las zonas arqueológicas de San Lorenzo Tenochtitlan y Tres Zapotes, en Veracruz, y La Venta, en Tabasco, que fueron ocupadas de 1200 a 400 antes de Cristo», concluyó el arqueólogo.

Xaasaa Cheege Ts’eniin, el niño prehistórico de Alaska

Arqueólogos hallan los restos de un niño de hace 11 mil años en el Ártico que aportará nuevos datos sobre la cultura de los primeros habitantes norteamericanos.

Un grupo de arqueólogos publicó hoy [25 de febrero de 2011] el descubrimiento en Alaska de los restos de un niño incinerado hace 11.500 años, los más antiguos hasta ahora, que aportan nuevos datos sobre la cultura de los primeros habitantes norteamericanos.

»Estos restos pueden proporcionar una nueva visión sobre las prácticas de enterramiento de los pueblos de la Edad de Hielo, mientras que arroja nueva luz sobre su vida diaria», indican en un artículo publicado en la revista Science.

El arqueólogo de la Universidad de Alaska Fairbanks, Ben Potter, y su equipo encontraron los restos dentro de las ruinas de una casa de 11.500 años de antigüedad en Alaska central.


Según los expertos se trata de los restos humanos más antiguos encontrados en el norte de América del Norte y del segundo niño más joven de la Edad de Hielo hallado en el continente.

El descubrimiento de ese entierro arroja nueva luz sobre la vida y una época verdaderamente espectacular, según destacan los investigadores.

Los huesos cremados son «la primera evidencia de un comportamiento asociado con la muerte de un individuo», precisó el arqueólogo de la Universidad de Alaska en Fairbanks, Ben Potter

Según los dientes, el niño tenía unos tres años de edad, a juicio del arqueólogo Joel Irish, también de la Universidad de Alaska en Fairbanks.

Aunque los investigadores no lograron determinar el sexo del pequeño, Potter dijo que esperaba obtener una muestra de ADN que pudiera darle la respuesta.

El niño ha recibido el nombre de Xaasaa Cheege Ts’eniin (o Niño de la Desembocadura del Curso Superior del Río Sun) por la comunidad nativa local, la tribu del lago Healy. Además de los huesos humanos y animales, los investigadores también hallaron herramientas de piedra usadas para cortar.

El pequeño falleció – se desconoce cómo – antes de ser incinerado en una gran fosa en el centro de la vivienda que se usaba para múltiples fines, entre ellos cocina y desecho de desperdicios.

Los investigadores indicaron que, después de la incineración, la fosa fue sellada y la casa fue abandonada.

A diferencia de los campamentos de caza temporales y otros lugares especializados de trabajo que han revelado la mayor parte de las pruebas disponibles sobre la población antigua de Norteamérica, la casa recién descubierta parece haber sido una vivienda para la temporada de verano.

William Fitzhugh, director de estudios árticos en el Museo Nacional de Historia Natural del Smitshoniano, convino en que «se trata decididamente de un sitio único del Estrecho de Bering, lo que permitía el movimiento de gente de Asia a América del Norte».


Fuente: DIARIODECUYO.com.ar, 25 de febrero 2011.

<http://www.diariodecuyo.com.ar/home/new_noticia.php?noticia_id=448286>

 

Antecedentes antropológicos de Tamaulipas

Antonio Guerrero Aguilar

Cronista de la Ciudad de Santa Catarina

SabinasHidalgo.net 7 de febrero 2011

El actual territorio de Tamaulipas fue un corredor natural de migración humana propiciada por un puente terrestre intercontinental ocasionado por los glaciares del período pleistoceno hace 50 mil años aproximadamente y que se dio a través de tres regiones, la Sierra Madre, la Sierra de Tamaulipas y la Huasteca. En esas áreas vemos testimonios y vestigios que nos hablan de los antiguos pobladores que pasaron por la llamada Aridoamérica con rumbo a Mesoamérica. Lo interesante del caso, es que la división que Kirckoff hizo de las llamadas zonas culturales en México, no se aplican concretamente en Tamaulipas, pues tenemos referencias y zonas arqueológicas muy relevantes al norte de la línea del Trópico de Cáncer.

Por ejemplo, la ancestral presencia humana en la región, abarca desde emplazamientos, estructuras ceremoniales, dibujos o pinturas en frontones y rocas y entierros perfectamente orientados a la intención humana de conservación y regreso a la madre tierra. Existen zonas arqueológicas en los lomeríos aledaños al río Bravo, cerca de la presa Falcón, en los municipios de Mier y Guerrero. En el llamado Delta del Bravo, cerca de Matamoros y de Brownsville, se han localizado ornamentos de conchas finamente labradas que muestran contacto comercial entre las etnias de la región con las de la Huasteca, los vestigios arqueológicos situados en el cañón del Diablo en la Sierra de Tamaulipas, al norte del municipio de Xicoténcatl y tal vez el más conocido de todos, el Balcón de Moctezuma, que guarda vestigios de ocupación humana entre los siglos XII y XVI.

El Balcón de Moctezuma está a 15 kilómetros del Trópico de Cáncer entre 900 y mil metros sobre el nivel del mar y se localiza a 26 kilómetros al suroeste de Ciudad Victoria, siguiendo la carretera que conduce a Jaumave. Se desconoce quienes fueron sus pobladores originales, pero por las estructuras y la forma arquitectónica se deduce que eran de procedencia huasteca. También existe la posibilidad de que la hayan habitado grupos chichimecas que conocieron la vida sedentaria y que mantuvieron contacto cultural y comercial con la Huasteca.

A la llegada de los conquistadores, habitaban esta región cercana al Balcón de Moctezuma, cuatro grupos étnicos, todos ellos considerados bárbaros y belicosos, que vivían de la caza y de la recolección, como los janambres, pisones, siguillones y pames. La distribución de los grupos humanos estaba de la siguiente manera: en el norte vivían grupos de coahuiltecos, en el centro indios pisones y janambres, en la Sierra de Tamaulipas vivían diversas etnias entre las que destacaban los Olives, que llamaban a su zona Tamaolipa. Fue precisamente fray Andrés de Olmos, quien llamó a la misión de los Olives, Tamaolipa, que significa “lugar de los olives”. En la Sierra Madre perteneciente a Tamaulipas, vivían grupos norteños imitadores de la cultura mesoamericana y en el sur los huastecos, emparentados a su vez con la cultura maya.