Auschwitz
Bernardo Hinojosa* 
                 
                   
Para los muertos en Auschswitz
 
                   I
 
Visito este lugar maldito
donde los asesinos 
tuvieron su fiesta,
y donde la muerte ronda 
como buitre por el cielo.
 
Escucho los gritos en el viento:
 
gritos silenciosos,
gritos anónimos,
gritos sin voz,
gritos sin rostro,
gritos que acusan.
 
Susurros terribles,
que dicen al visitante:
 
“Aquí me torturaron,
aquí me humillaron,
aquí fui fusilado,
aquí me asfixiaron.
 
No encontrarás mi tumba,
porque no les bastó matarme.
Mis cenizas volaron por las chimeneas,
y las esparció el viento”.
 
El viento frío,
el viento terrible,
el viento que pregunta:
 
¿por qué, por qué, por qué?
 
Se lo pregunta a los asesinos, si,
pero también  a los indiferentes
y a quienes voltearon la vista,
tan culpables como los asesinos.
 
¿Por qué, por qué, por qué ?
 
¿Por qué las filas a la muerte?
¿Por qué los cuerpos desnutridos?
¿Por que las familias exterminadas?
¿Por qué las fosas con los cadáveres?
 
¿Por qué, por qué, por qué?
 
Y me avergüenzo de ser hombre.
Y nace un grito en mi garganta:
 
!Nunca más!
!Nunca más!
!Nunca más!          
 
 
                      II
 
Que nadie me llame culpable,
si yo no maté a nadie.
Yo a ninguno le hice daño,
¡Yo nunca lo supe!
 
Si, viví cerca de Auschwitz,
y vi a lo lejos sus chimeneas
con sus columnas de humo oscuro,
pero no sabía lo que ahí pasaba.
 
Vi llegar a los soldados
y llevarse presos a mis vecinos
para no volverlos a ver,
pero nunca pregunté a donde iban.
 
Vi en las plataformas a los trenes
repletos de hombres famélicos,
y vi regresar los carros vacíos,
pero no supe que hacían con ellos.
 
Sí, yo fabriqué el Zyklon B,
el insecticida maldito
que fue el gas de la muerte, 
pero solo era un empleado.
 
Un fuerte olor a muerte
impregnaba todo el pueblo
de un desagradable olor dulzón,
pero nunca supimos de dónde venía.
 
¡Soy inocente, yo soy inocente!,
y nadie me puede culpar.
Yo nunca lo supe, ¡no supe nada!
Yo nunca quise saberlo.
 
Y sin embargo, por las noches,
los fantasmas me persiguen.
 
 
                  III
 
Auschwitz, 
Afganistán,
Ayotzinapan,
Bosnia,
Cambodia,
Hungría,
Irak,
Mao,
Pol Pot,
Tlaltelolco,
Siria,
Somalia,
Stalin,
Sudáfrica,
Sarajevo
Sudán,
Treblinka,
Vietnam,
10 de Junio…
 
¿Por qué, por qué, por qué?
¿Hasta cuando?
IMG_7670

*Agradezco al autor el permitirme publicar en Gusto por la historia este poema así como la ilustración de su autoría.
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