Mural en Paquimé

Además de los estucos se hallaron restos de objetos de lítica, concha y otros materiales.

Reforma.com, 28 de julio 2011. Sección Cultura. <http://www.reforma.com/cultura/articulo/618/1234523/&gt;

Fragmentos de estuco con pigmentos blanco y rojo fueron encontrados por investigadores en el suelo y bordes de las paredes de un cuarto del sitio arqueológico de Paquimé, en Chihuahua. Los restos del antiguo aplanado podrían corresponder a una pintura mural, de ser así, representaría la primera obra de este tipo que se descubre en esa zona prehispánica del norte de México.

Debido al temporal de lluvias y el riesgo que implica la conservación de pigmentos de murales, arqueólogos del Instituto Nacional de Antropología e Historia decidieron esperar hasta finales de septiembre próximo para llevar a cabo la excavación que permitirá descubrir si se trata de una obra pictórica.Lo anterior fue informado por el arqueólogo Eduardo Gamboa, director del Proyecto de Investigación y Conservación de Paquimé, quien detalló que los restos de aplanados con color se encontraron en el Cuarto 36, ubicado en la sección conocida Casas Grandes, como resultado del monitoreo constante que se realiza en la antiguas edificaciones de ese lugar declarado Patrimonio Mundial en 1998 por la UNESCO.

“Durante el proceso de excavación para quitar los escombros que cubrían la edificación y que cayeron por deslaves, encontramos pedacería de estuco con pintura, así como en las orillas de dos muros”, detalló el investigador durante su participación en la 16 Conferencia de Arqueología de la Frontera Norte.

“Ante la presencia de estos restos de estuco —continuó—, la exploración se orientó a tratar de encontrar el piso original, de época prehispánica, hasta que a un metro de profundidad,se empezaron a distinguir los bordes de los muros, mismos que tienen pintura en tonos blanco y rojo óxido; sin embargo, la amenaza de las lluvias no permitió descubrir de qué se trata y habrá que esperar una par de meses para saber si es un mural, y de ser así, determinar su época”.

Además de los estucos se hallaron restos de objetos de lítica, concha, metales, cerámica, restos óseos, vidrio y materia orgánica, que corresponden a los periodos prehispánico, colonial, revolucionario y moderno.

Fuente de la imagen: El Universal.mx “Hallan restos de pintura mural en Chihuahua”. 28 de julio 2011. 

<http://www.eluniversal.com.mx/notas/782264.html&gt;

Arquitectura de barro cocido en zonas arqueológicas mesoamericanas

En Soledad de Maciel se halló el único edificio piramidal en Mesoamérica con una coraza de tierra cocida.

Yanireth Israde.

Reforma.com 25 de Julio 2011. <http://www.reforma.com/cultura/articulo/617/1233234/&gt;

Tancama

En la costa uno y en la serranía el otro. Los dos sitios prehispánicos que suma el INAH al patrimonio arqueológico, Soledad de Maciel y Tancama, son milenarios y sus pobladores se revelan como domadores de territorios e inventores de tecnologías.

En Soledad de Maciel, por ejemplo, se levantaron construcciones antisísmicas y se fabricaron también los primeros tabiques de Mesoamérica.

Ambos forman parte de las 10 zonas arqueológicas que el INAH abrirá durante el sexenio para conmemorar el Bicentenario.

Cuatro ya reciben visitantes y Tancama, en el corazón de la Sierra Gorda de Querétaro, comenzó a operar hace unas semanas, pero espera su apertura oficial.

Antes de finalizar el año se prevé inaugurar Soledad de Maciel, también conocido como Xihuacan, cuyo museo de sitio adelantó su estreno para mostrar, desde marzo, las más de 800 piezas que integran su acervo. Será el enclave prehispánico de mayor dimensión en la Costa Grande de Guerrero, con una ocupación de más de 3 mil años. Sólo su centro ceremonial cubre 29 hectáreas.

Apenas se excavó hectárea y media, sin embargo, los hallazgos han sido sorprendentes.

Un botón de muestra es el edificio piramidal principal o templo mayor de Xihuacan, único en Mesoamérica con una coraza de tierra cocida, detalla el arqueólogo Rodolfo Lobato, responsable de las investigaciones.

 “En Mesoamérica no habíamos detectado arquitectura en tierra cocida, que equivaldría a una cerámica, pero adecuada a los acabados exteriores de los basamentos”.

Los pobladores de Xihuacan fabricaron también los primeros tabiques prehispánicos, que tenían una longitud de 50 centímetros y casi 30 centímetros de ancho.

 “Eso desmiente el mito de que el tabique llegó con los españoles a América”, puntualiza.

 Construyeron además un centro ceremonial a prueba de sismos basado en una gran plataforma de adobes mampuestos, sobre la cual montaron las edificaciones.

 “Esta tecnología constructiva posiblemente respondió al epicentro que hay en la costa, donde tiembla mucho. El sistema mampuesto de adobes logra que cualquier estructura funcione de forma monolítica, como un solo cuerpo, entonces podemos hablar de una tecnología antisísmica”.

Las sacudidas de la tierra importaban tanto como los movimientos celestes, según lo demuestra la ubicación del templo mayor en relación con el sol. Por eso Xihuacan recibió el nombre de “lugar de los poseedores de turquesa”, que se traduce como “los que poseen el tiempo” o “los que controlan el calendario”.

 Tancama se encuentra ligado también a los astros. En huasteco significa “Cerro de Fuego”, denominación que recuerda la alineación del sol con la cima del Cerro Alto, cercano al sitio, y la ubicación de sus monumentos de acuerdo con equinoccios y solsticios, como ha dicho el arqueólogo Pablo López.

 Tenacidad huasteca

Tancama demuestra los alcances de la cultura huasteca, procedente de la Costa del Golfo, cuyos pobladores domaron la agreste Sierra Gorda de Querétaro.

La presencia huasteca en este centro ceremonial de 3.6 hectáreas fue una sospecha durante mucho tiempo. Ahora, tras años de investigación y excavaciones, puede considerarse un hecho, explica el arqueólogo Jorge Quiroz, quien coordina los estudios en el sitio que alcanzó su apogeo hace aproximadamente mil 500 años.

De características huastecas son los edificios redondos que se encontraron en este rincón serrano, la cerámica y los restos óseos de personajes de élite con deformación craneana intencional hallados en entierros individuales y colectivos. Al igual que en la Huasteca se han encontrado, además, mutilaciones dentales.

Tancama no tiene por lo pronto piezas arqueológicas en exhibición, aunque existe un proyecto para presentarlas en el Museo Regional de la Sierra Gorda, indica el especialista.

Luego de Tancama y Soledad de Maciel, se abrirán seis zonas: tres en Chiapas, una en Zacatecas, otra en Sonora y una más en Puebla.

Una condición primordial para abrir una zona arqueológica es que la tierra donde se encuentren monumentos prehispánicos sea de propiedad federal, advierte Salvador Guilliem, titular de la Coordinación Nacional de Arqueología de INAH.

 “Queremos evitarnos conflictos a futuro, que no aparezca después un dueño, un heredero de las tierras, que tampoco sean ejidales ni de propiedad común, no queremos reclamos, por eso nos interesa tanto el asunto de la tenencia.”

Fuente de la imagen:  INAH en el artículo original de Reforma.com

¿Con melón o con sandía? ¿Como China o como India?

Hace pocos años el reconocido editorialista del New York Times Thomas Friedman escribió sobre los distintos dilemas de desarrollo que enfrenta América Latina en el 2011 -Latin America’s Choice en The New York Times,  Junio 21, 2006- .

Durante décadas se ha considerado como  retos fundamentales  para toda la región acortar la brecha que separa a ricos de pobres, combatir la corrupción que es un mal endémico en todos los países, incrementar la gobernabilidad y acabar con el narcotráfico.

Sin embargo, para Friedman los retos se reducen a decidir si la región pretender ser proveedora de materias prima para China o bien, tomar el ejemplo de la India que le ha dado énfasis al desarrollo de su capital humano.

Según este editorialista, América Latina se ha caracterizado por sacarle más provecho a sus recursos que a sus habitantes.  Por ello, el gran mercado chino y la necesidad voraz que éste tiene de materias primas se han convertido en una oportunidad para exportar insumos: petróleo, soya, hierro, carne, pescados y madera, entre otros productos.

De estas oportunidades algunos países latinoamericanos se han aprovechado más que otros, como Brasil que entre enero y septiembre del 2005 aumentó en un 28.67% sus exportaciones  a ese país, o como Perú, que a pesar de su baja industrialización tuvo ese año un crecimiento de un 5%  por sus ventas a oriente.

Sin embargo, para China América Latina no sólo es un gran proveedor de insumos, sino que, simultáneamente, toda la región se ha convertido en el gran mercado de sus productos que son relativamente baratos y que ponen al alcance de poblaciones con ingresos muy bajos bienes de consumo masivo como ropa, zapatos, juguetes y herramientas. Brasil, en esos mismos 9 meses, aumentó sus importaciones chinas en un 73.83 %. Estas importaciones afectan a las industrias nacionales especialmente por sus bajos precios, por la piratería y por su introducción, en muchas instancias ilegal.

Por lo tanto, tenemos que preguntarnos si queremos seguir siendo productores de materias primas que en el mercado internacional tienen un precio bajo y consumidores de productos chinos.

Para Friedman, los países que se hacen adictos a vender sus recursos naturales raramente desarrollan sus recursos humanos a través de instituciones educativas y compañías innovadoras. Una vez que se agotan los insumos, la población se empobrece más.

La segunda opción es tomar el modelo de la India y el énfasis que ese país ha dado a la educación, especialmente en el área de computación y de ciencias, resaltando en el eficiente dominio del inglés y facilitando los procedimientos y la legislación para establecer industrias nuevas e innovadoras que hacen negocios a nivel global. India es considerada hoy en día el nuevo valle del silicón.

El caso con el que Thomas Friedman ejemplificó su análisis es el de una empresa computacional en Uruguay que en 2005 contaba con 550 programadores uruguayos entrenados y dirigidos por ingenieros indios que escribían los códigos y administraban los sistemas computacionales para compañías en toda América latina.

Su propuesta ha sido enfatizar en modelos educativos innovadores capaces de responder a los retos del desarrollo de manera creativa e innovadora, con un sistema educativo que tenga una cobertura masiva y que inicie a edades más tempranas.

Al mismo tiempo, debe haber un estímulo a la invención y creación, promoción de la propiedad intelectual y la innovación tecnológica, así como una reforma legislativa.

Como conclusión de su artículo Thomas Friedman estableció que la elección de Latinoamérica no tiene que ser entre los modelos capitalistas de Occidente, ya sea el estado de bienestar social europeo o el modelo hiper-competitivo de Estados Unidos, sino entre los modelos de la India que enfatiza en el desarrollo de sus recursos humanos o China y el síndrome basado en la venta de recursos naturales que no mejora las condiciones de vida ni las expectativas económicas de la región.

Hallazgo de una basílica romana en Alejandría

Los cinco meses de excavación permitieron hallar estatuas de la diosa egipcia Isis y del dios greco-egipcio Serapis.
 Los arqueólogos han sacado a la luz la primera basílica de la era romana construida en Alejandría, anunciaron funcionarios egipcios.

 Detalle de la excavación arqueológica

Según voceros del Consejo Supremo de Antigüedades, la basílica fue construida sobre las ruinas de un templo de la era tolemaica, que finalizó con la muerte de Cleopatra en el 30 antes de Cristo.

Dos hileras paralelas de pilares de granito y piedra caliza sugieren que la basílica era un lugar de encuentro social utilizado con fines mercantiles y judiciales.Los cinco meses de excavaciones que finalizaron cuando los arqueólogos llegaron al agua subterránea permitieron hallar estatuas de la diosa egipcia Isis y del dios greco-egipcio Serapis.

Serapis, el dios greco-egipcio hallado en la excavación

Fuente: Reforma.com. Exhuman basílica romana en Alejandría.  7 de julio 2011. Sección Cultura. <http://www.reforma.com/cultura/articulo/615/1228636/&gt;
Fuente de las imágenes: The Washington Post with Foreign Policy. Archaeologist unearth statues and first Roman-era basilica in Egypt’s port city of Alexandria. <http://www.washingtonpost.com/world/middle-east/archaeologists-unearth-statues-and-first-roman-era-basilica-in-egypts-port-city-of-alexandria/2011/07/07/gIQAl8B51H_story.html&gt;

Antonio y Cleopatra

Colleen McCullough. México: Planeta Internacional. 2009.

La atracción que la historia romana, en particular el turbulento siglo I aC. en el que el imperio reemplazó la vida republicana no se limita a la famosa película que la bellísima Elizabeth Taylor protagonizó con Richard Burton en 1963 y que causó revuelo no sólo por el lujo y el costo de la filmación, sino también por la pasión

que los artistas llevaron de la pantalla a sus vidas personales y que no fueron nada privadas, sino muy públicas, como queremos imaginar que  fue la pasión entre la misma Cleopatra y Julio César y, después, Marco Antonio.

Esta popularidad también aumentó con la muy bien ambientada serie televisiva sobre Roma, creada por Bruno Heller, John Millus y William. J. MacDonald  que en dos temporadas -2005 y 2007- abordó la guerra civil entre Pompeyo y Julio César, la guerra civil y el triunfo de Octavio en Egipto a través de los ojos de dos legionarios, Lucio Voreno y Tito Pulo.

De hecho, en revistas de divulgación popular abundan los artículos sobre Cleopatra, sobre la búsqueda que hoy en día se lleva a cabo de su tumba, sobre si su belleza fue legendaria o más bien sus cualidades intelectuales y su agradable conversación causaban mayor impresión que su físico poco agraciado. El número de julio 2011 del National Geographic le dedica uno de sus artículos.

La autora Colleen McCullough ya había cobrado popularidad hace más de treinta años con su novela El Pájaro Espino. Antonio y Cleopatra constituye el último volumen de la enciclopédica serie de novelas históricas “Masters of Rome” (“Amos de Roma”) que se empezaron a publicar hace 21 años .

La investigación que realizó la autora sobre la política, los personajes, la vida cotidiana, los alimentos, las tácticas bélicas y las relaciones familiares debe haber sido un trabajo titánico pues se pueden corroborar los acontecimientos históricos y las biografías de los personajes principales en fuentes primarias y secundarias, con las libertades que la novela tiene en la reconstrucción de diálogos, escenas de la vida privada y los pensamientos de los protagonistas. No se debe olvidar que no es un libro de historia sino una obra semi-ficcional en la que se incluyen expresiones en latín para una mejor ambientación del período de que trata –y también para que McCullough demostrar su erudición. Afortunadamente la traducción se puede encontrar en un glosario al final del libro-. Este texto va más allá del romance entre la reina egipcia y Marco Antonio, triunviro de Roma en los últimos años de la vida republicana y de la guerra civil que hundieron en la turbulencia a los romanos y sus instituciones en el siglo I aC.

Tras el asesinato de Julio César en 44 aC, la lucha por el poder del extensor imperio romano va a confrontar a los primos Marco Antonio y Octavio que junto con Lépido se dividen el territorio, sin dejar de ambicionar las regiones que tocaron a cada triunviro, especialmente el rico Egipto cuya producción de trigo podría alimentar a todas las legiones y a la población italiana.

La novela histórica Antonio y Cleopatra constituye el último volumen de la enciclopédica serie “Masters of Rome” (“Amos de Roma”) escrita por Colleen McCullough. La obra va más allá del romance entre la reina egipcia y Marco Antonio, triunviro de Roma en los últimos años de la vida republicana y de la guerra civil que hundieron en la turbulencia a los romanos y sus instituciones en el siglo I aC.

La investigación que realizó la autora sobre la política, los personajes, la vida cotidiana, los alimentos, las tácticas bélicas y las relaciones familiares debe haber sido un trabajo titánico pues se pueden corroborar los acontecimientos históricos y las biografías de los personajes principales en fuentes primarias y secundarias, con las libertades que la novela tiene en la reconstrucción de diálogos, escenas de la vida privada y los pensamientos de los protagonistas. No se debe olvidar que no es un libro de historia sino una obra semi-ficcional en la que se incluyen expresiones en latín para una mejor ambientación del período de que trata –y también para que McCullough demostrar su erudición. Afortunadamente la traducción se puede encontrar en un glosario al final del libro-.

En este contexto, la historia de amor de Cleopatra tanto con Julio César como con Marco Antonio no se limita a una emoción,  o una pasión, sino que tiene una fuerte motivación política. Primero salvaguardar una cierta autonomía  de su reino ante la voracidad romana y evitar que Egipto se convierta en provincia del imperio y, tras la muerte de César, la preocupación de Cleopatra por su primogénito Cesarión, hijo natural suyo y del dictador romano, a quien ve no solo como faraón de la dinastía ptolemáica, sino también como gobernante en Roma al considerar que como hijo de Julio César tenía mayor legitimación que Octavio, apenas reconocido como hijo adoptivo y heredero del romano en su testamento.

A través de los avatares de la novela, nos encontramos con un Marco Antonio decepcionado de César, por no haberlo nombrado sucesor, quien desprecia a Octavio pero en vez de demostrar su genio militar va de francachela en francachela para caer enamorado primero de la fortuna de Egipto y después de la reina-faraón Cleopatra VII  con quien engendrará tres hijos.

Por otra parte, queda clara la relación en Roma de Octavio y el Senado, la sutil manera como se va haciendo del poder y de la popularidad, la influencia política de su esposa Livia y el papel de Marco Agripa como su general más hábil, el mismo Agripa del que queda la dedicatoria en el fronspicio del Panteón.

 Colleen McCullogh, como lo demostró hace más de treinta años, es una narradora excepcional, la trama está llena de intrigas, descripciones precisas, con personajes bien definidos en su ambición y poder.